Incendios forestales en Ontario convierten a Toronto en la ciudad con peor calidad de aire del mundo
Más de 100 incendios forestales activos en el norte de Ontario han degradado la calidad del aire de Toronto a niveles sin precedentes, posicionando a la ciudad más grande de Canadá como la de peor calidad de aire en el mundo según mediciones de IQAir, la empresa suiza especializada en monitoreo ambiental. El humo ha teñido el cielo de amarillo enfermizo y se extiende hacia el noreste estadounidense, mientras la región enfrenta simultáneamente una ola de calor que ha roto récords de tres décadas con temperaturas de 37,3 grados Celsius en el centro de la ciudad.
Ambiente y Salud Canadá emitió advertencias de salud el miércoles tras el deterioro dramático de la calidad del aire en Toronto. Según reportes, el cielo sobre la ciudad adoptó un color amarillo enfermizo que refleja la magnitud de la contaminación por humo procedente de los incendios forestales del noroeste de Ontario.
La situación ambiental se agrava por una ola de calor extrema que ha establecido nuevos máximos históricos. Las temperaturas alcanzaron 37,3 grados Celsius en el centro de la ciudad, superando récords de tres décadas. En el aeropuerto internacional principal de Toronto, las pistas registraron temperaturas de 55 grados Celsius, lo que representa condiciones peligrosas para las operaciones aeroportuarias.
Los incendios forestales que azotan el noroeste de Ontario han obligado a evacuaciones obligatorias en varias comunidades de Primeras Naciones. Residentes de la Primera Nación Namaygoosisagagun reportaron haber tenido solo minutos de advertencia antes de huir cruzando el lago Collins en la parte noroeste de la provincia. Según reportes, familias completas han abandonado sus hogares en botes contra el telón de fondo de enormes columnas de humo.
La fotógrafa Nadya Kwandibens publicó en redes sociales que su comunidad natal de Collins, Ontario, "ha desaparecido". Sol Mamakwa, miembro del Partido Demócrata Nueva de Ontario, describió la situación como devastadora, afirmando que "una comunidad entera de una Primera Nación ha sido borrada por este desastre". Lise Vaugeois, representante provincial de la región, confirmó que "Collins ha ardido hasta los cimientos. Esto es una tragedia y estamos agradecidos de que todos salieron con seguridad".
Un incidente notable ocurrió cuando un tren cerca de la comunidad de Armstrong, Ontario, fue rodeado por las llamas. Según video de la compañía ferroviaria Ferrocarriles Nacionales Canadienses, un miembro de la tripulación expresó: "Esto podría potencialmente alcanzarnos aquí... Esto se ha vuelto un poco aterrador" mientras una pared de fuego atravesaba las ventanas del tren. La compañía confirmó que la tripulación fue "evacuada de forma segura" del área.
El impacto del humo se extiende más allá de Ontario. Según reportes de CNN, alertas de calidad de aire debido al humo han sido emitidas en grandes partes de Míchigan, Minesota y Wisconsin. Se pronostica que el humo más denso se desplazará hacia Nueva York, Washington y otras ciudades de la costa este durante el resto de la semana.
Lise Vaugeois contextualizó la crisis dentro del cambio climático más amplio, señalando que "aunque los incendios son parte de un ciclo natural, las temperaturas extremas que experimentamos en todo el país y la creciente severidad de los eventos climáticos son indicadores del cambio climático".
La combinación de más de 100 incendios forestales activos, temperaturas récord y evacuaciones masivas de comunidades indígenas representa una crisis ambiental y humanitaria de magnitud significativa para Canadá y la región norteamericana.




