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India reprime con gases lacrimógenos y porras a miles de manifestantes que exigen renuncia del ministro de Educación

La policía india lanzó gases lacrimógenos y cargó con porras contra decenas de miles de manifestantes del movimiento juvenil "Cucaracha Janta" que intentaban marchar hacia el Parlamento en Nueva Delhi el lunes 20 de julio de 2026, en uno de los mayores enfrentamientos de una campaña que se ha convertido en el desafío público más visible al gobierno del primer ministro Narendra Modi en años recientes. A pesar de la represión policial, los manifestantes continuaron intentando avanzar en pequeños grupos, mientras el gobierno realizaba su primer acercamiento público a los líderes del movimiento mediante una reunión con el ministro de Salud.

INTERNACIONAL20 JUL 2026

La represión policial se produjo después de que miles de manifestantes intentaran romper las barricadas de seguridad que rodeaban Jantar Mantar, un observatorio de 300 años de antigüedad en el centro de Nueva Delhi designado como sitio para protestas, según reportes de la Agencia de Prensa Asociada y la BBC. La policía de Delhi, bajo control del gobierno central, había denegado explícitamente el permiso para la marcha y había impuesto un ban sobre todas las reuniones públicas, barricadando carreteras en toda la ciudad e interrumpiendo servicios de internet móvil en el centro, según la BBC.

Los manifestantes, que incluían estudiantes, profesionales, maestros, padres y familias con niños pequeños, enfrentaron cargas de porras y gases lacrimógenos cuando intentaban avanzar hacia el Parlamento. Según reportes de la BBC, varios manifestantes dijeron haber resultado heridos en las cargas policiales, con algunos regresando a Jantar Mantar sangrando de la cabeza o cojeando. Un voluntario médico, Gaurish Batra, dijo a la BBC que había tratado al menos a 10 personas, incluyendo a una mujer con una presunta fractura de pierna, ambas alegando haber sido heridas en cargas policiales. La policía de Delhi no comentó sobre los reportes de lesiones.

Según reportes de la BBC, algunos manifestantes lanzaron piedras durante los enfrentamientos. A medida que avanzaba el día, la concentración se desbordó más allá del sitio de protesta designado, con manifestantes llenando las calles y carreteras adyacentes. Muchos llevaban mochilas con agua y comida, previendo un día largo, mientras ondeaban banderas de India y gritaban consignas contra el ministro de Educación Dharmendra Pradhan y contra Modi, según reportes de la Agencia de Prensa Asociada.

El Partido Janta Cucaracha (CJP, por sus siglas en inglés) surgió en mayo después de que el presidente del Tribunal Supremo de India, Surya Kant, comparara a algunos jóvenes desempleados con "cucarachas" durante una audiencia judicial no relacionada, según la BBC. Aunque el magistrado posteriormente se retractó del comentario, Abhijeet Dipke, un graduado que fundó el movimiento en mayo, abrazó la etiqueta y convirtió la cucaracha en el símbolo del movimiento, transformando lo que comenzó como sátira en una campaña política seria, según la BBC.

El movimiento ha ganado impulso tras repetidas filtraciones de exámenes de admisión de alto impacto. El examen de entrada a facultades de medicina de este año, en el que compiten más de 2 millones de estudiantes por apenas 130.000 lugares, fue filtrado al mejor postor, lo que obligó a cancelarlo y a que los estudiantes repitieran las pruebas, según reportes de la BBC y The Guardian. El fiasco ha sido vinculado a más de 20 suicidios, según The Guardian.

Los manifestantes, que se autodenominan "cucarachas", han acampado en Jantar Mantar durante el último mes, con miembros de varios grupos estudiantiles sumándose a una huelga de hambre iniciada por el activista y ingeniero Sonam Wangchuk, según la Agencia de Prensa Asociada. Wangchuk se negó a consumir alimentos o agua durante 21 días en solidaridad con los estudiantes, exigiendo que Pradhan renunciara.

La policía de Delhi trasladó por la fuerza a Wangchuk a un hospital el domingo 21 de julio, el día 21 de su huelga de hambre, según reportes de la BBC y The Guardian. Su esposa, Gitanjali Angmo, condenó la presencia policial pesada alrededor de Wangchuk en la sala del hospital, diciendo a The Guardian que "no es atención médica, es detención ilegal". En una nota escrita a mano desde el hospital, Wangchuk pidió permiso a los médicos para ser dado de alta y unirse a la marcha del lunes, pero no se le permitió, según la BBC. En la misma nota, Wangchuk dijo que terminaría su huelga de hambre de casi tres semanas solo si el gobierno asumía responsabilidad por los fallos del sistema educativo y las filtraciones de exámenes, o si se permitía a los manifestantes llegar al Parlamento y los legisladores se comprometían a plantear los temas en ambas cámaras, según la Agencia de Prensa Asociada.

Después de que Wangchuk fuera trasladado por la fuerza al hospital, los organizadores del CJP iniciaron su propia huelga de hambre y llamaron a los simpatizantes a unirse a la marcha del lunes, que Wangchuk describió como "el segundo movimiento de libertad de India", según The Guardian.

La policía de Delhi dijo que la marcha no había sido autorizada y que las restricciones eran necesarias para mantener el orden público alrededor del Parlamento durante la sesión del monzón, que comenzó el lunes, según la Agencia de Prensa Asociada. El portavoz del Partido Janta Cucaracha, Saurav Das, acusó a las autoridades de "reprimir brutalmente" a "manifestantes pacíficos", según la Agencia de Prensa Asociada.

A pesar de la represión policial, decenas de miles de manifestantes se presentaron en Jantar Mantar desde temprano en la mañana del lunes, con cientos ya acampados durante la noche, según The Guardian. Aunque la policía había dejado claro que los manifestantes no recibirían permiso para marchar al Parlamento, los manifestantes permanecieron en el sitio a pesar de lluvia fuerte, según la BBC. Voluntarios repartieron comida y agua, canciones patrióticas sonaban desde altavoces y los organizadores instaban repetidamente a los simpatizantes a no confrontar a la policía si eran detenidos, según la BBC.

Cuando comenzó la marcha, los manifestantes se derramaron en las calles antes de ser detenidos en sucesivas barricadas. Muchos se sentaron en la carretera ondeando banderas y gritando consignas. Otros se separaron en grupos más pequeños, intentando llegar al Parlamento a través de calles laterales estrechas, según la BBC.

Dentro del Parlamento, el primer día de la sesión del monzón fue interrumpido repetidamente cuando diputados de la oposición protestaron sobre la presunta filtración de exámenes y otros temas, según la BBC. La diputada de la oposición Priyanka Gandhi, líder del Partido del Congreso, condenó el uso de la fuerza policial contra los manifestantes, diciendo fuera del Parlamento: "Hay problemas masivos, pero ¿están disparando gas lacrimógeno a niños y golpeándolos? ¿Para qué?", según The Guardian.

Altos dirigentes del gobierno de Modi habían adoptado una postura dura frente al movimiento. Pradhan acusó a los manifestantes de actuar contra la nación, mientras otros ministros reconocieron las preocupaciones de los estudiantes pero insistieron en que no había necesidad de conversaciones ni negociaciones con el movimiento, según la Agencia de Prensa Asociada. Sin embargo, eso pareció cambiar el lunes cuando representantes del movimiento mantuvieron conversaciones con el ministro de Salud, J.P. Nadda, en lo que fue la primera señal aparente de acercamiento del gobierno a los líderes de la protesta, según la Agencia de Prensa Asociada.

Según la BBC, dos representantes del CJP se reunieron con Nadda después de esperar fuera de su residencia durante aproximadamente dos horas. De acuerdo con el portavoz del CJP Saurav Das, presentaron una carta estableciendo las demandas del grupo. Das dijo que Nadda les aseguró que plantearía el asunto dentro del gobierno. Poco después, Nadda publicó en X, instando a los manifestantes a terminar su demostración y ayudar a restaurar la "normalidad" en la capital, según la BBC. Das dijo que el gobierno no había hecho compromisos hasta ese momento, según The Guardian.

Ni la reunión ni la declaración hicieron mucho para aliviar las tensiones. Miles permanecieron en Jantar Mantar esperando que eventualmente se les permitiera continuar la marcha, según la BBC.

Cuando llegó la lluvia, apenas interrumpió la protesta. Los voluntarios extendieron toldos azules sobre pequeños grupos mientras los cánticos continuaban y los manifestantes empapados esperaban noticias de las barricadas policiales, según la BBC.

Entre los que habían viajado a Delhi estaba el piloto comercial Samrat Khanna, quien dijo que había intercambiado sus deberes de vuelo para asistir a la marcha. "Sentí que tenía que estar aquí", dijo. "No podía simplemente mirar desde la barrera", según la BBC.

Muchos otros expresaron sentimientos similares. Para ellos, las presuntas filtraciones de exámenes se habían convertido en menos la única causa del movimiento que el catalizador para frustraciones más amplias sobre empleos, oportunidades, transparencia y rendición de cuentas, según la BBC.

Harion Sharma, de 18 años, fue uno de los que se vio obligado a repetir el examen de medicina el mes pasado después de que fuera filtrado. Dijo a The Guardian que esto había puesto una presión "insoportable" sobre él y sus compañeros estudiantes. "Este es un gobierno que no se preocupa por la educación, no se preocupa por las presiones y el dolor de los jóvenes. Debido a esas filtraciones, estudiantes han muerto. Así que estamos aquí para exigir responsabilidad y que el ministro de Educación renuncie. Somos jóvenes pero somos poderosos", dijo.

Sharma describió la alta asistencia de la protesta como histórica. "Pueden estar intentando aplastar nuestros futuros y nuestra democracia, pero miren alrededor, cómo los jóvenes han salido a las calles en números tan masivos", agregó. "Ahora, finalmente, el gobierno tiene miedo de nosotros".

Rhythm Katoch, de 22 años, expresó su frustración con las acusaciones del gobierno. "Están llamando a esta protesta ilegal, nos están llamando anti-nacionales", dijo a The Guardian. "Pero tengo 22 años y estoy aquí para luchar por nuestro sistema educativo, por los derechos de los jóvenes y por nuestra democracia. ¿Es demasiado pedir que el gobierno nos escuche?".

Jyoti Rajput, profesora de yoga, dijo que se sumó a las protestas porque "este sistema podrido se niega a actuar". "No puede ver el dolor de los estudiantes, y por eso tanta gente se ha unido a este movimiento", expresó, según la Agencia de Prensa Asociada.

Sneha Eppili, una manifestante de 26 años, declaró que se sumó a la manifestación porque cree que el gobierno tiene la responsabilidad de responder a sus preguntas. "Voté por este gobierno, así que creo que tiene que rendir cuentas y responder a nuestras preguntas. Ese es el derecho humano básico que merezco", indicó, según la Agencia de Prensa Asociada.

Amrita, de 27 años, dijo a The Guardian que había tomado un día libre del trabajo para unirse a la protesta, calificando el trato del gobierno a Wangchuk como "vergonzoso". "Tenemos un gobierno cobarde que tiene miedo de los jóvenes y miedo de Sonam Wangchuk", dijo. "Es un cerebro brillante y ha puesto su vida en la línea por los jóvenes. Cómo está siendo tratado es una vergüenza para India. Por eso los gen Z han salido hoy a hablar".

El movimiento ha crecido rápidamente desde su primer protesta en junio, cuando era poco más que una campaña en línea incipiente. Desde entonces, se ha extendido a ciudades de toda India, atrayendo apoyo de estudiantes, profesionales, activistas y políticos de la oposición, según la BBC. Ha recibido apoyo de partidos de oposición, activistas por los derechos y algunas celebridades de Bollywood, según la Agencia de Prensa Asociada.

Sin embargo, el Partido Bharatiya Janata (BJP) de Modi, que ha gobernado durante 12 años, ha acumulado un poder sin precedentes a nivel nacional y estatal mientras también ha encarcelado rutinariamente y perseguido a sus críticos y opositores, dejando poco espacio para la disidencia, según The Guardian. La diputada del BJP Kangana Ranaut fue una de las políticas del gobierno en el poder que criticó la protesta, diciendo a los reporteros que "nadie puede presionar al gobierno sobre a quién despedir y a quién retener", según The Guardian.

Mientras que países vecinos como Nepal, Bangladesh y Sri Lanka han tenido gobiernos derrocados por movimientos liderados por jóvenes, tales expresiones a gran escala de disidencia se han vuelto inusuales en India en años recientes, según The Guardian.

Por la tarde, la policía en equipo antidisturbios entró a Jantar Mantar y anunció por altavoces que los manifestantes ya no tenían permiso para permanecer. Los oficiales luego comenzaron a empujar a la gente hacia atrás, lo que provocó que algunos manifestantes huyeran mientras otros se tomaban de los brazos y se negaban a irse, según la BBC.

Hubo también breve confusión sobre el paradero de Dipke después de que el CJP inicialmente dijera que había sido detenido. El grupo luego aclaró que la policía había intentado llevarlo bajo custodia pero los manifestantes lo habían impedido. La policía de Delhi posteriormente negó las afirmaciones, llamándolas "completamente falsas", según la BBC.

Por la noche, la policía había desmantelado completamente el sitio de protesta, según la BBC. Por la noche del lunes no había respuesta formal de Pradhan a los llamados para su renuncia, y los organizadores del CJP dijeron que permanecerían en el sitio de protesta, según The Guardian. En una nota escrita a mano desde el hospital, Wangchuk dijo que "viendo la brutalidad con la que están siendo tratados los jóvenes que protestan pacíficamente, he decidido continuar mi ayuno", según The Guardian.

Las protestas se han convertido en un desafío inusual al gobierno nacionalista hindú de Modi en su tercer mandato. Los manifestantes afirman que el espacio para la disidencia se ha reducido durante el mandato de Modi, cuyo gobierno ha sido criticado por reprimir protestas públicas encarcelando a activistas y, en algunos casos, recurriendo a operativos policiales duros, según la Agencia de Prensa Asociada.

Las autoridades también suspendieron servicios de internet móvil en partes del centro de Delhi, dejando a muchos sin acceso confiable a aplicaciones de mensajería o redes sociales, según la BBC.

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20 jul 2026
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La represión policial se produjo después de que miles de manifestantes intentaran romper las barricadas de seguridad que rodeaban Jantar Mantar, un observatorio de 300 años de antigüedad en el centro de Nueva Delhi designado como sitio para protestas, según reportes de la Agencia de Prensa Asociada y la BBC. La policía de Delhi, bajo control del gobierno central, había denegado explícitamente el permiso para la marcha y había impuesto un ban sobre todas las reuniones públicas, barricadando carreteras en toda la ciudad e interrumpiendo servicios de internet móvil en el centro, según la BBC.

Los manifestantes, que incluían estudiantes, profesionales, maestros, padres y familias con niños pequeños, enfrentaron cargas de porras y gases lacrimógenos cuando intentaban avanzar hacia el Parlamento. Según reportes de la BBC, varios manifestantes dijeron haber resultado heridos en las cargas policiales, con algunos regresando a Jantar Mantar sangrando de la cabeza o cojeando. Un voluntario médico, Gaurish Batra, dijo a la BBC que había tratado al menos a 10 personas, incluyendo a una mujer con una presunta fractura de pierna, ambas alegando haber sido heridas en cargas policiales. La policía de Delhi no comentó sobre los reportes de lesiones.

Según reportes de la BBC, algunos manifestantes lanzaron piedras durante los enfrentamientos. A medida que avanzaba el día, la concentración se desbordó más allá del sitio de protesta designado, con manifestantes llenando las calles y carreteras adyacentes. Muchos llevaban mochilas con agua y comida, previendo un día largo, mientras ondeaban banderas de India y gritaban consignas contra el ministro de Educación Dharmendra Pradhan y contra Modi, según reportes de la Agencia de Prensa Asociada.

El Partido Janta Cucaracha (CJP, por sus siglas en inglés) surgió en mayo después de que el presidente del Tribunal Supremo de India, Surya Kant, comparara a algunos jóvenes desempleados con "cucarachas" durante una audiencia judicial no relacionada, según la BBC. Aunque el magistrado posteriormente se retractó del comentario, Abhijeet Dipke, un graduado que fundó el movimiento en mayo, abrazó la etiqueta y convirtió la cucaracha en el símbolo del movimiento, transformando lo que comenzó como sátira en una campaña política seria, según la BBC.

El movimiento ha ganado impulso tras repetidas filtraciones de exámenes de admisión de alto impacto. El examen de entrada a facultades de medicina de este año, en el que compiten más de 2 millones de estudiantes por apenas 130.000 lugares, fue filtrado al mejor postor, lo que obligó a cancelarlo y a que los estudiantes repitieran las pruebas, según reportes de la BBC y The Guardian. El fiasco ha sido vinculado a más de 20 suicidios, según The Guardian.

Los manifestantes, que se autodenominan "cucarachas", han acampado en Jantar Mantar durante el último mes, con miembros de varios grupos estudiantiles sumándose a una huelga de hambre iniciada por el activista y ingeniero Sonam Wangchuk, según la Agencia de Prensa Asociada. Wangchuk se negó a consumir alimentos o agua durante 21 días en solidaridad con los estudiantes, exigiendo que Pradhan renunciara.

La policía de Delhi trasladó por la fuerza a Wangchuk a un hospital el domingo 21 de julio, el día 21 de su huelga de hambre, según reportes de la BBC y The Guardian. Su esposa, Gitanjali Angmo, condenó la presencia policial pesada alrededor de Wangchuk en la sala del hospital, diciendo a The Guardian que "no es atención médica, es detención ilegal". En una nota escrita a mano desde el hospital, Wangchuk pidió permiso a los médicos para ser dado de alta y unirse a la marcha del lunes, pero no se le permitió, según la BBC. En la misma nota, Wangchuk dijo que terminaría su huelga de hambre de casi tres semanas solo si el gobierno asumía responsabilidad por los fallos del sistema educativo y las filtraciones de exámenes, o si se permitía a los manifestantes llegar al Parlamento y los legisladores se comprometían a plantear los temas en ambas cámaras, según la Agencia de Prensa Asociada.

Después de que Wangchuk fuera trasladado por la fuerza al hospital, los organizadores del CJP iniciaron su propia huelga de hambre y llamaron a los simpatizantes a unirse a la marcha del lunes, que Wangchuk describió como "el segundo movimiento de libertad de India", según The Guardian.

La policía de Delhi dijo que la marcha no había sido autorizada y que las restricciones eran necesarias para mantener el orden público alrededor del Parlamento durante la sesión del monzón, que comenzó el lunes, según la Agencia de Prensa Asociada. El portavoz del Partido Janta Cucaracha, Saurav Das, acusó a las autoridades de "reprimir brutalmente" a "manifestantes pacíficos", según la Agencia de Prensa Asociada.

A pesar de la represión policial, decenas de miles de manifestantes se presentaron en Jantar Mantar desde temprano en la mañana del lunes, con cientos ya acampados durante la noche, según The Guardian. Aunque la policía había dejado claro que los manifestantes no recibirían permiso para marchar al Parlamento, los manifestantes permanecieron en el sitio a pesar de lluvia fuerte, según la BBC. Voluntarios repartieron comida y agua, canciones patrióticas sonaban desde altavoces y los organizadores instaban repetidamente a los simpatizantes a no confrontar a la policía si eran detenidos, según la BBC.

Cuando comenzó la marcha, los manifestantes se derramaron en las calles antes de ser detenidos en sucesivas barricadas. Muchos se sentaron en la carretera ondeando banderas y gritando consignas. Otros se separaron en grupos más pequeños, intentando llegar al Parlamento a través de calles laterales estrechas, según la BBC.

Dentro del Parlamento, el primer día de la sesión del monzón fue interrumpido repetidamente cuando diputados de la oposición protestaron sobre la presunta filtración de exámenes y otros temas, según la BBC. La diputada de la oposición Priyanka Gandhi, líder del Partido del Congreso, condenó el uso de la fuerza policial contra los manifestantes, diciendo fuera del Parlamento: "Hay problemas masivos, pero ¿están disparando gas lacrimógeno a niños y golpeándolos? ¿Para qué?", según The Guardian.

Altos dirigentes del gobierno de Modi habían adoptado una postura dura frente al movimiento. Pradhan acusó a los manifestantes de actuar contra la nación, mientras otros ministros reconocieron las preocupaciones de los estudiantes pero insistieron en que no había necesidad de conversaciones ni negociaciones con el movimiento, según la Agencia de Prensa Asociada. Sin embargo, eso pareció cambiar el lunes cuando representantes del movimiento mantuvieron conversaciones con el ministro de Salud, J.P. Nadda, en lo que fue la primera señal aparente de acercamiento del gobierno a los líderes de la protesta, según la Agencia de Prensa Asociada.

Según la BBC, dos representantes del CJP se reunieron con Nadda después de esperar fuera de su residencia durante aproximadamente dos horas. De acuerdo con el portavoz del CJP Saurav Das, presentaron una carta estableciendo las demandas del grupo. Das dijo que Nadda les aseguró que plantearía el asunto dentro del gobierno. Poco después, Nadda publicó en X, instando a los manifestantes a terminar su demostración y ayudar a restaurar la "normalidad" en la capital, según la BBC. Das dijo que el gobierno no había hecho compromisos hasta ese momento, según The Guardian.

Ni la reunión ni la declaración hicieron mucho para aliviar las tensiones. Miles permanecieron en Jantar Mantar esperando que eventualmente se les permitiera continuar la marcha, según la BBC.

Cuando llegó la lluvia, apenas interrumpió la protesta. Los voluntarios extendieron toldos azules sobre pequeños grupos mientras los cánticos continuaban y los manifestantes empapados esperaban noticias de las barricadas policiales, según la BBC.

Entre los que habían viajado a Delhi estaba el piloto comercial Samrat Khanna, quien dijo que había intercambiado sus deberes de vuelo para asistir a la marcha. "Sentí que tenía que estar aquí", dijo. "No podía simplemente mirar desde la barrera", según la BBC.

Muchos otros expresaron sentimientos similares. Para ellos, las presuntas filtraciones de exámenes se habían convertido en menos la única causa del movimiento que el catalizador para frustraciones más amplias sobre empleos, oportunidades, transparencia y rendición de cuentas, según la BBC.

Harion Sharma, de 18 años, fue uno de los que se vio obligado a repetir el examen de medicina el mes pasado después de que fuera filtrado. Dijo a The Guardian que esto había puesto una presión "insoportable" sobre él y sus compañeros estudiantes. "Este es un gobierno que no se preocupa por la educación, no se preocupa por las presiones y el dolor de los jóvenes. Debido a esas filtraciones, estudiantes han muerto. Así que estamos aquí para exigir responsabilidad y que el ministro de Educación renuncie. Somos jóvenes pero somos poderosos", dijo.

Sharma describió la alta asistencia de la protesta como histórica. "Pueden estar intentando aplastar nuestros futuros y nuestra democracia, pero miren alrededor, cómo los jóvenes han salido a las calles en números tan masivos", agregó. "Ahora, finalmente, el gobierno tiene miedo de nosotros".

Rhythm Katoch, de 22 años, expresó su frustración con las acusaciones del gobierno. "Están llamando a esta protesta ilegal, nos están llamando anti-nacionales", dijo a The Guardian. "Pero tengo 22 años y estoy aquí para luchar por nuestro sistema educativo, por los derechos de los jóvenes y por nuestra democracia. ¿Es demasiado pedir que el gobierno nos escuche?".

Jyoti Rajput, profesora de yoga, dijo que se sumó a las protestas porque "este sistema podrido se niega a actuar". "No puede ver el dolor de los estudiantes, y por eso tanta gente se ha unido a este movimiento", expresó, según la Agencia de Prensa Asociada.

Sneha Eppili, una manifestante de 26 años, declaró que se sumó a la manifestación porque cree que el gobierno tiene la responsabilidad de responder a sus preguntas. "Voté por este gobierno, así que creo que tiene que rendir cuentas y responder a nuestras preguntas. Ese es el derecho humano básico que merezco", indicó, según la Agencia de Prensa Asociada.

Amrita, de 27 años, dijo a The Guardian que había tomado un día libre del trabajo para unirse a la protesta, calificando el trato del gobierno a Wangchuk como "vergonzoso". "Tenemos un gobierno cobarde que tiene miedo de los jóvenes y miedo de Sonam Wangchuk", dijo. "Es un cerebro brillante y ha puesto su vida en la línea por los jóvenes. Cómo está siendo tratado es una vergüenza para India. Por eso los gen Z han salido hoy a hablar".

El movimiento ha crecido rápidamente desde su primer protesta en junio, cuando era poco más que una campaña en línea incipiente. Desde entonces, se ha extendido a ciudades de toda India, atrayendo apoyo de estudiantes, profesionales, activistas y políticos de la oposición, según la BBC. Ha recibido apoyo de partidos de oposición, activistas por los derechos y algunas celebridades de Bollywood, según la Agencia de Prensa Asociada.

Sin embargo, el Partido Bharatiya Janata (BJP) de Modi, que ha gobernado durante 12 años, ha acumulado un poder sin precedentes a nivel nacional y estatal mientras también ha encarcelado rutinariamente y perseguido a sus críticos y opositores, dejando poco espacio para la disidencia, según The Guardian. La diputada del BJP Kangana Ranaut fue una de las políticas del gobierno en el poder que criticó la protesta, diciendo a los reporteros que "nadie puede presionar al gobierno sobre a quién despedir y a quién retener", según The Guardian.

Mientras que países vecinos como Nepal, Bangladesh y Sri Lanka han tenido gobiernos derrocados por movimientos liderados por jóvenes, tales expresiones a gran escala de disidencia se han vuelto inusuales en India en años recientes, según The Guardian.

Por la tarde, la policía en equipo antidisturbios entró a Jantar Mantar y anunció por altavoces que los manifestantes ya no tenían permiso para permanecer. Los oficiales luego comenzaron a empujar a la gente hacia atrás, lo que provocó que algunos manifestantes huyeran mientras otros se tomaban de los brazos y se negaban a irse, según la BBC.

Hubo también breve confusión sobre el paradero de Dipke después de que el CJP inicialmente dijera que había sido detenido. El grupo luego aclaró que la policía había intentado llevarlo bajo custodia pero los manifestantes lo habían impedido. La policía de Delhi posteriormente negó las afirmaciones, llamándolas "completamente falsas", según la BBC.

Por la noche, la policía había desmantelado completamente el sitio de protesta, según la BBC. Por la noche del lunes no había respuesta formal de Pradhan a los llamados para su renuncia, y los organizadores del CJP dijeron que permanecerían en el sitio de protesta, según The Guardian. En una nota escrita a mano desde el hospital, Wangchuk dijo que "viendo la brutalidad con la que están siendo tratados los jóvenes que protestan pacíficamente, he decidido continuar mi ayuno", según The Guardian.

Las protestas se han convertido en un desafío inusual al gobierno nacionalista hindú de Modi en su tercer mandato. Los manifestantes afirman que el espacio para la disidencia se ha reducido durante el mandato de Modi, cuyo gobierno ha sido criticado por reprimir protestas públicas encarcelando a activistas y, en algunos casos, recurriendo a operativos policiales duros, según la Agencia de Prensa Asociada.

Las autoridades también suspendieron servicios de internet móvil en partes del centro de Delhi, dejando a muchos sin acceso confiable a aplicaciones de mensajería o redes sociales, según la BBC.

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