La industria europea del plástico se encuentra ante un desajuste estructural entre los objetivos regulatorios de contenido reciclado y la disponibilidad real de resina posconsumo apta para contacto con alimentos. Mientras el Reglamento europeo de envases exige incorporar hasta un 30% de material reciclado en envases de PET para 2030 y un 10% en otros plásticos alimentarios, la oferta de polipropileno y polietileno reciclados de grado alimentario sigue siendo insuficiente, según reporta la publicación especializada Plásticos y Caucho.