La inflación en Estados Unidos se disparó a 4,2% en mayo de 2026, su tasa más alta en tres años, impulsada principalmente por el aumento de los precios energéticos derivados de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Es el tercer mes consecutivo de incremento del Índice de Precios al Consumidor, según datos oficiales, lo que aumenta la presión sobre la Reserva Federal para subir las tasas de interés y plantea un desafío político para el presidente Donald Trump de cara a las elecciones de medio término en noviembre.