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Inversión extranjera en México alcanza récord de 23.591 millones de dólares mientras la inversión nacional se desploma

México registró una inversión extranjera directa de 23.591 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, marcando un récord histórico, según la Secretaría de Economía. Sin embargo, este aparente éxito contrasta con el desplome de la inversión nacional, que acumula 18 meses consecutivos de caídas, principalmente en maquinaria y equipo, mientras la economía mexicana se contrajo un 0,6% en el mismo periodo.

NEGOCIOS30 MAY 2026

La economía mexicana enfrenta una paradoja: mientras la inversión extranjera directa (IED) alcanza cifras récord, la inversión doméstica se hunde en una crisis prolongada que amenaza la recuperación económica del país.

Según datos de la Secretaría de Economía, la IED superó los 23.591 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, estableciendo un nuevo máximo histórico. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, celebró estas cifras como reflejo de la "confianza" de los inversionistas en México.

Sin embargo, el análisis detallado revela que este crecimiento se debe principalmente a la reinversión de utilidades por parte de empresas extranjeras ya establecidas en el territorio, no a nuevas inversiones. La reinversión de utilidades aumentó un 33,5%, pasando de 16.647 millones de dólares a más de 22.000 millones de dólares en un año, según la Secretaría de Economía. En contraste, las nuevas inversiones extranjeras ascendieron apenas a 1.705 millones de dólares, un incremento de solo 7,5%.

La inversión estadounidense continúa siendo la más relevante, representando el 43% del total de la IED, según datos oficiales, pese a las medidas proteccionistas implementadas por Washington.

Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México, explicó esta semana que existe una confusión fundamental entre ambos tipos de inversión. "A los dos indicadores se les llama inversión, pero realmente estamos midiendo cosas diferentes. La inversión extranjera directa es un flujo financiero que no necesariamente entra al país", dijo Heath.

El funcionario detalló que las compañías frecuentemente reportan IED sin que esto represente un desembolso real de valor agregado, correspondiendo únicamente a movimientos financieros para pagar deuda o utilidades reinvertidas. "En algunos casos, las utilidades reinvertidas son asientos virtuales que salen por pagos de intereses, por la cuenta corriente y regresan como inversión por el lado de la cuenta financiera, pero realmente no hay una entrada de nuevos dólares al país", indicó Heath.

La inversión fija bruta, que mide los desembolsos reales de las compañías en construcción, maquinaria y equipo para actividades productivas, presenta un panorama radicalmente diferente. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), este indicador cayó un 3,6% en febrero de 2026 respecto al mismo mes de 2025, acumulando 18 meses consecutivos de descensos.

El componente más afectado ha sido la inversión en maquinaria y equipo, que registró una caída del 9,1% a tasa anual, según datos del Inegi. Esta debilidad se mantiene desde 2024 y refleja la cautela del empresariado mexicano ante un entorno de incertidumbre.

Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), señaló que "lo que está haciendo que se rompan récords en la IED es la reinversión de utilidades, pero la nueva inversión es la que no está llegando al país". Ocampo enfatizó que "al final del día, la inversión más importante es la doméstica privada, ni siquiera la del Gobierno, y esa es la que lleva volando bajo el último año y medio".

La IED representa menos del 10% del total de la inversión en México, según expertos, lo que limita significativamente su efecto multiplicador en una economía que se contrajo un 0,6% en los primeros tres meses de 2026.

La desaceleración de la inversión privada tiene múltiples causas. A finales de 2024, durante el último año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, México experimentó un auge en la inversión pública y privada impulsado por proyectos emblemáticos como el Tren Maya en Quintana Roo y la refinería Dos Bocas en Tabasco.

Sin embargo, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, que asumió el cargo en 2024, ha reducido drásticamente la inversión pública para lograr la consolidación fiscal y ajustar las cuentas públicas. Esta contracción del gasto gubernamental, combinada con las políticas arancelarias de Donald Trump, la incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) y la implementación de la reforma judicial en México, ha llevado a los inversionistas privados a adoptar una postura cautelosa.

Bruno Martínez, presidente de la Asociación de Parques del Estado de Jalisco, confirmó que "aunque los proyectos continúan, los han realizado a un ritmo menor a la espera de definiciones en el escenario internacional". Martínez añadió que "hay mucha cautela, los fondos de inversión se han contenido un poco. Que haya un cambio en la jugada en el TMEC sí puede afectar las vacancias de los espacios industriales y, obviamente, al haber aranceles, también los precios de renta empiezan a apretarse".

El dirigente empresarial precisó que, si bien Jalisco aún registra crecimiento, otras zonas del país muestran una mayor desaceleración, particularmente Tijuana y Monterrey, ciudades enfocadas en los sectores automotriz y metalmecánico.

La menor inversión privada ha impactado directamente en la creación de empleos y, consecuentemente, en el consumo interno, agravando la contracción económica.

Para revertir esta tendencia, el gobierno de Sheinbaum ha intentado tender puentes con el empresariado mexicano a través del Plan México. La presidenta se ha reunido en numerosas ocasiones con representantes de la iniciativa privada en Palacio Nacional. El mes pasado, la mandataria anunció una serie de facilidades fiscales y simplificación de trámites para impulsar la inversión privada.

Con estas medidas, la Secretaría de Hacienda anticipa un crecimiento económico de 2,3% para 2026. Sin embargo, el Banco de México acaba de reducir su previsión del Producto Interno Bruto de 1,6% a 1,1% para el año en curso, reflejando un panorama más pesimista.

José María Zertuche, presidente de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), mantiene una postura optimista a largo plazo. "Si bien, de repente, hay volatilidades como la revisión del TMEC que generan volatilidad de corto plazo, nosotros estamos convencidos de que la condición estratégica de México y sus ventajas comparativas respecto a otros países van a seguir ahí; por ello, nuestro optimismo", afirmó Zertuche. Los fondos de capital privado miembros de Amexcap proyectan mantener la tendencia de inversión de 7.500 millones de dólares en 2026.

Iván Arias Gallegos, director de Estudios Económicos de Banamex, advirtió que "el punto crucial es que se sumen acciones más contundentes por parte del Gobierno federal para restaurar la confianza del sector privado en invertir". Arias señaló que sin estas medidas, "la estrategia no fomentará los desembolsos" y enfatizó que "el tema de la certidumbre es el más importante y debería fortalecerse este año".

Tanto empresarios como expertos coinciden en que despejar el futuro del TMEC, cuya revisión está programada para julio próximo, será un factor decisivo para que la inversión en proyectos productivos retome una trayectoria positiva. Sin embargo, advierten que cualquier estrategia del gobierno federal tendrá un alcance limitado si no se sustenta en acciones concretas de política interna que favorezcan al capital privado y restauren la certidumbre necesaria para que las empresas mexicanas vuelvan a invertir en el país.

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Inversión extranjera en México alcanza récord de 23.591 millones de dólares mientras la inversión nacional se desploma

México registró una inversión extranjera directa de 23.591 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, marcando un récord histórico, según la Secretaría de Economía. Sin embargo, este aparente éxito contrasta con el desplome de la inversión nacional, que acumula 18 meses consecutivos de caídas, principalmente en maquinaria y equipo, mientras la economía mexicana se contrajo un 0,6% en el mismo periodo.

30 may 2026
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La economía mexicana enfrenta una paradoja: mientras la inversión extranjera directa (IED) alcanza cifras récord, la inversión doméstica se hunde en una crisis prolongada que amenaza la recuperación económica del país.

Según datos de la Secretaría de Economía, la IED superó los 23.591 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, estableciendo un nuevo máximo histórico. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, celebró estas cifras como reflejo de la "confianza" de los inversionistas en México.

Sin embargo, el análisis detallado revela que este crecimiento se debe principalmente a la reinversión de utilidades por parte de empresas extranjeras ya establecidas en el territorio, no a nuevas inversiones. La reinversión de utilidades aumentó un 33,5%, pasando de 16.647 millones de dólares a más de 22.000 millones de dólares en un año, según la Secretaría de Economía. En contraste, las nuevas inversiones extranjeras ascendieron apenas a 1.705 millones de dólares, un incremento de solo 7,5%.

La inversión estadounidense continúa siendo la más relevante, representando el 43% del total de la IED, según datos oficiales, pese a las medidas proteccionistas implementadas por Washington.

Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México, explicó esta semana que existe una confusión fundamental entre ambos tipos de inversión. "A los dos indicadores se les llama inversión, pero realmente estamos midiendo cosas diferentes. La inversión extranjera directa es un flujo financiero que no necesariamente entra al país", dijo Heath.

El funcionario detalló que las compañías frecuentemente reportan IED sin que esto represente un desembolso real de valor agregado, correspondiendo únicamente a movimientos financieros para pagar deuda o utilidades reinvertidas. "En algunos casos, las utilidades reinvertidas son asientos virtuales que salen por pagos de intereses, por la cuenta corriente y regresan como inversión por el lado de la cuenta financiera, pero realmente no hay una entrada de nuevos dólares al país", indicó Heath.

La inversión fija bruta, que mide los desembolsos reales de las compañías en construcción, maquinaria y equipo para actividades productivas, presenta un panorama radicalmente diferente. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), este indicador cayó un 3,6% en febrero de 2026 respecto al mismo mes de 2025, acumulando 18 meses consecutivos de descensos.

El componente más afectado ha sido la inversión en maquinaria y equipo, que registró una caída del 9,1% a tasa anual, según datos del Inegi. Esta debilidad se mantiene desde 2024 y refleja la cautela del empresariado mexicano ante un entorno de incertidumbre.

Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), señaló que "lo que está haciendo que se rompan récords en la IED es la reinversión de utilidades, pero la nueva inversión es la que no está llegando al país". Ocampo enfatizó que "al final del día, la inversión más importante es la doméstica privada, ni siquiera la del Gobierno, y esa es la que lleva volando bajo el último año y medio".

La IED representa menos del 10% del total de la inversión en México, según expertos, lo que limita significativamente su efecto multiplicador en una economía que se contrajo un 0,6% en los primeros tres meses de 2026.

La desaceleración de la inversión privada tiene múltiples causas. A finales de 2024, durante el último año del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, México experimentó un auge en la inversión pública y privada impulsado por proyectos emblemáticos como el Tren Maya en Quintana Roo y la refinería Dos Bocas en Tabasco.

Sin embargo, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, que asumió el cargo en 2024, ha reducido drásticamente la inversión pública para lograr la consolidación fiscal y ajustar las cuentas públicas. Esta contracción del gasto gubernamental, combinada con las políticas arancelarias de Donald Trump, la incertidumbre sobre el futuro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC) y la implementación de la reforma judicial en México, ha llevado a los inversionistas privados a adoptar una postura cautelosa.

Bruno Martínez, presidente de la Asociación de Parques del Estado de Jalisco, confirmó que "aunque los proyectos continúan, los han realizado a un ritmo menor a la espera de definiciones en el escenario internacional". Martínez añadió que "hay mucha cautela, los fondos de inversión se han contenido un poco. Que haya un cambio en la jugada en el TMEC sí puede afectar las vacancias de los espacios industriales y, obviamente, al haber aranceles, también los precios de renta empiezan a apretarse".

El dirigente empresarial precisó que, si bien Jalisco aún registra crecimiento, otras zonas del país muestran una mayor desaceleración, particularmente Tijuana y Monterrey, ciudades enfocadas en los sectores automotriz y metalmecánico.

La menor inversión privada ha impactado directamente en la creación de empleos y, consecuentemente, en el consumo interno, agravando la contracción económica.

Para revertir esta tendencia, el gobierno de Sheinbaum ha intentado tender puentes con el empresariado mexicano a través del Plan México. La presidenta se ha reunido en numerosas ocasiones con representantes de la iniciativa privada en Palacio Nacional. El mes pasado, la mandataria anunció una serie de facilidades fiscales y simplificación de trámites para impulsar la inversión privada.

Con estas medidas, la Secretaría de Hacienda anticipa un crecimiento económico de 2,3% para 2026. Sin embargo, el Banco de México acaba de reducir su previsión del Producto Interno Bruto de 1,6% a 1,1% para el año en curso, reflejando un panorama más pesimista.

José María Zertuche, presidente de la Asociación Mexicana de Capital Privado (Amexcap), mantiene una postura optimista a largo plazo. "Si bien, de repente, hay volatilidades como la revisión del TMEC que generan volatilidad de corto plazo, nosotros estamos convencidos de que la condición estratégica de México y sus ventajas comparativas respecto a otros países van a seguir ahí; por ello, nuestro optimismo", afirmó Zertuche. Los fondos de capital privado miembros de Amexcap proyectan mantener la tendencia de inversión de 7.500 millones de dólares en 2026.

Iván Arias Gallegos, director de Estudios Económicos de Banamex, advirtió que "el punto crucial es que se sumen acciones más contundentes por parte del Gobierno federal para restaurar la confianza del sector privado en invertir". Arias señaló que sin estas medidas, "la estrategia no fomentará los desembolsos" y enfatizó que "el tema de la certidumbre es el más importante y debería fortalecerse este año".

Tanto empresarios como expertos coinciden en que despejar el futuro del TMEC, cuya revisión está programada para julio próximo, será un factor decisivo para que la inversión en proyectos productivos retome una trayectoria positiva. Sin embargo, advierten que cualquier estrategia del gobierno federal tendrá un alcance limitado si no se sustenta en acciones concretas de política interna que favorezcan al capital privado y restauren la certidumbre necesaria para que las empresas mexicanas vuelvan a invertir en el país.

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