El conflicto bélico en Irán ha desencadenado una ola de volatilidad en los mercados financieros que amenaza con impulsar la inflación, según expertos en inversión. El precio del petróleo se disparó un 15% en las dos primeras sesiones tras el ataque de Estados Unidos e Israel al territorio iraní, alcanzando los 90 dólares por barril, mientras el Ibex 35 se desplomó más del 4,5% en un solo día. Ante este escenario, los asesores financieros recomiendan a los inversores conservadores evitar la renta fija a largo plazo y refugiarse en productos de corta duración, mientras que en renta variable apuntan a sectores como el petrolero y el industrial como los más resistentes a un eventual repunte de precios.