La investigación se encuentra en sus etapas más tempranas, según informó un funcionario de la ciudad y una persona con conocimiento del asunto. El enfoque específico y los objetivos de la pesquisa aún no están claros, en parte porque los trabajadores continuaban estabilizando la estructura del rascacielos.
El incidente ocurrió el martes cuando trabajadores notaron las grietas en los pisos de concreto y las columnas dobladas en el piso 21, lo que provocó evacuaciones e inmediata respuesta de emergencia en el sitio.
El edificio ubicado en 235 East 42nd Street es la antigua sede central de la farmacéutica Pfizer. El proyecto de construcción en el sitio estaba destinado a ser la conversión residencial más grande de Estados Unidos, según reportes disponibles.
La complejidad de la investigación criminal será considerable. Proyectos de esta magnitud típicamente involucran docenas de empresas, subcontratistas y desarrolladores con diferentes roles y obligaciones. Determinar qué sucedió, por qué ocurrió y si alguien es criminalmente responsable puede tomar meses o años de investigación exhaustiva.
Las autoridades enfrentan el desafío de coordinar entre múltiples agencias y entidades involucradas en el proyecto. El Departamento de Investigación de la Ciudad de Nueva York y la oficina del fiscal de distrito de Manhattan deberán examinar los registros de construcción, los planos estructurales, los procedimientos de seguridad y las prácticas de los contratistas involucrados.
Es posible que la investigación se cierre sin que se presenten cargos criminales contra ninguna persona, según indicaron fuentes familiarizadas con investigaciones similares. Sin embargo, el incidente ha generado preocupaciones sobre los estándares de seguridad en proyectos de conversión de edificios de gran escala en Nueva York.
El proyecto de conversión del edificio Pfizer representaba una inversión significativa en la transformación del espacio comercial de Manhattan en vivienda residencial, una tendencia que ha ganado impulso en años recientes en la ciudad. El colapso estructural plantea interrogantes sobre la supervisión regulatoria y los protocolos de inspección en proyectos de esta envergadura.




