

Científicos de universidades en China y Países Bajos presentan métodos revolucionarios para convertir desechos de alimentos y aguas residuales en recursos sostenibles, ofreciendo nuevas perspectivas para la gestión ambiental y la economía circular.
Dos estudios recientes revelan estrategias innovadoras para abordar los desafíos de gestión de residuos y contaminación ambiental, transformando materiales descartados en soluciones útiles para el tratamiento de aguas y la agricultura.
Investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong (HKUST) desarrollaron un marco de gestión urbana de residuos alimentarios que podría reducir significativamente los costos de manejo de desechos y las emisiones de gases de efecto invernadero. El estudio, liderado por el profesor Chen Guaghao, analizó la composición de residuos alimentarios en 29 ciudades grandes del mundo, identificando que la carga de humedad es un factor clave en la eficiencia del tratamiento.
Según el estudio, utilizar trituradores de residuos alimentarios para desviarlos al sistema de alcantarillado podría mejorar la eficiencia general del tratamiento de residuos. En el caso de Hong Kong, la investigación demostró que los residuos alimentarios representan el 57.78 por ciento de la demanda química de oxígeno en el sistema de tratamiento de biorresiduos.
Por otro lado, investigadores de la Universidad Agrícola de Shenyang en China desarrollaron un método innovador para transformar cáscaras de naranja en un material capaz de eliminar tintes tóxicos de las aguas residuales. El biochar creado, denominado Fe/Zn-OPBC500, logró remover casi el 97 por ciento de un tinte industrial común en solo una hora, con una capacidad de adsorción excepcional.
En un tercer estudio, investigadores de la Universidad de Wageningen en los Países Bajos exploraron la recuperación de nutrientes de aguas residuales como alternativa a los fertilizantes inorgánicos. El investigador Kimo van Dijk destacó que estos métodos podrían reducir las emisiones y reconstruir un sistema alimentario circular.
Los experimentos con orina humana tratada mostraron resultados prometedores, con una absorción de nitrógeno hasta un 25 por ciento más efectiva que los fertilizantes convencionales. Van Dijk enfatizó la importancia de desarrollar alternativas sostenibles ante la creciente restricción del uso de estiércol animal y fertilizantes inorgánicos.
Estos estudios representan avances significativos en la transformación de residuos en recursos, ofreciendo soluciones innovadoras para desafíos ambientales globales como la gestión de residuos, la contaminación del agua y la agricultura sostenible.