Investigadores descubren cómo el microbioma intestinal influye en la eficacia de tratamientos contra el cáncer y el VIH
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Investigadores descubren cómo el microbioma intestinal influye en la eficacia de tratamientos contra el cáncer y el VIH

Un estudio internacional revela que la composición de bacterias intestinales puede determinar la respuesta a inmunoterapias contra el cáncer y afectar el tratamiento del VIH, abriendo nuevas posibilidades para terapias personalizadas basadas en el microbioma.

SALUD1 NOV 2025

La relación entre los microorganismos que habitan nuestro intestino y diversas enfermedades se ha convertido en un área de investigación en rápido desarrollo, con hallazgos que podrían revolucionar el tratamiento de condiciones como el cáncer y el VIH.

Según investigaciones del proyecto ONCOBIOME, coordinado por Laurence Zitvogel del Instituto Gustave Roussy en Francia, existe una clara conexión entre la composición del microbioma intestinal y la eficacia de ciertos tratamientos contra el cáncer. "Queríamos validar 'huellas dactilares' del microbioma intestinal asociadas al cáncer que pudieran marcar una diferencia real para los pacientes", explicó Zitvogel, según información de la plataforma CORDIS de la Unión Europea.

Los investigadores han descubierto que la disbiosis intestinal —un desequilibrio en la composición de la microbiota— está asociada con la progresión del cáncer y su pronóstico, tanto dentro como fuera del intestino. Además, ciertas especies de bacterias intestinales pueden obstaculizar la eficiencia de un tipo de inmunoterapia conocida como bloqueo de puntos de control inmunitario (ICB).

El equipo de ONCOBIOME examinó datos de más de 9.000 pacientes en 10 países, abarcando cuatro tipos frecuentes de cáncer: mama, colorrectal, melanoma y pulmón. Su objetivo era identificar y validar Firmas OncoMicrobiómicas Intestinales (GOMSs) específicas del cáncer, asociadas con la aparición, el pronóstico y la respuesta a la terapia.

Los avances tecnológicos ya permiten realizar análisis metagenómicos de muestras fecales y pruebas PCR para rastrear bacterias beneficiosas o dañinas. "Podemos calcular una proporción entre ambas, llamada toposcore, para evaluar el riesgo de resistencia a la inmunoterapia", señala el informe de CORDIS.

Paralelamente, un estudio publicado en Nature Microbiology ha revelado que la infección por VIH y los tratamientos antirretrovirales tienen efectos distintos en diversos microbiomas intestinales. Los investigadores analizaron alteraciones del microbioma intestinal vinculadas a la infección por VIH y al tratamiento antirretroviral en 327 personas con VIH y 260 participantes de control en cohortes de Uganda, Botsuana y Estados Unidos mediante metagenómica fecal.

Los resultados mostraron que, aunque las diferencias taxonómicas asociadas al VIH eran principalmente específicas del sitio geográfico, los cambios en las vías funcionales microbianas fueron ampliamente consistentes en todas las cohortes y se exacerbaron en personas con síndrome de inmunodeficiencia adquirida.

Un hallazgo particularmente relevante fue que las perturbaciones del microbioma asociadas con medicamentos antirretrovirales también dependían de la geografía. En Botsuana y Uganda, el uso del inhibidor de la transcriptasa inversa no nucleósido efavirenz se vinculó con la disminución de Prevotella (un género bacteriano), la interrupción de redes metabólicas interespecies, la exacerbación de la inflamación sistémica y la aterosclerosis.

Los investigadores sugieren que la disminución de Prevotella asociada al efavirenz podría ocurrir a través de la inhibición cruzada de transcriptasas inversas procarióticas involucradas en defensas antifágicas, como lo demuestran experimentos computacionales y in vitro.

Estos descubrimientos tienen importantes implicaciones para el futuro de los tratamientos contra el cáncer y el VIH. En el caso del cáncer, el proyecto ONCOBIOME está desarrollando prebióticos como camu-camu y castalágina, y probióticos como Clostridium butyricum y Akkermansia massiliensis liofilizados y encapsulados. También se están realizando estudios aleatorios de fase II con bioterapéuticos vivos y trasplante microbiano fecal en Canadá, Italia y Francia, entre otros sitios.

"El objetivo final es abordar el problema de la disbiosis intestinal reduciendo la prescripción excesiva de medicamentos que impactan negativamente en la microbiota intestinal. Cambiar la dieta puede ser clave también, al igual que tomar bioterapéuticos vivos. El trasplante microbiano fecal, en caso de disbiosis grave, también puede desempeñar un papel importante justo antes de iniciar la inmunoterapia contra el cáncer", explicó Zitvogel.

En cuanto al VIH, las observaciones sobre cómo los medicamentos antirretrovirales afectan de manera diferente al microbioma según la geografía podrían informar futuras terapias específicas guiadas por el microbioma.

Como concluye Zitvogel: "Ha nacido una nueva era. Nadie puede ignorar la visión 'de todo el cuerpo', ecológica, del cáncer". Esta perspectiva integral también se aplica al tratamiento del VIH, donde las interacciones entre el virus, los medicamentos y el microbioma intestinal revelan un panorama complejo que varía según factores geográficos y dietéticos.

Estos estudios subrayan la importancia de una barrera intestinal saludable y un microbioma equilibrado para nuestra aptitud corporal y nuestra capacidad para responder completamente a las inmunoterapias contra el cáncer, así como para optimizar los tratamientos contra el VIH según las características específicas de cada población.

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