

Investigadores de la Universidad de Queensland han publicado nuevos datos nacionales que muestran el impacto humano en los ecosistemas de Australia, destacando la necesidad urgente de proteger las áreas aún libres de presiones humanas.
Dos nuevos conjuntos de datos nacionales han sido publicados por investigadores de la Universidad de Queensland, revelando el nivel de perturbación de los ecosistemas en Australia. Según los datos, aproximadamente el 30% del continente sigue estando libre o casi libre de presiones humanas, aunque muchos paisajes están cada vez más fragmentados. Los investigadores instan a los gobiernos a utilizar esta información para proteger los últimos ecosistemas intactos del país. El mapa del Huella Industrial Humana (HIF) consolida 16 presiones ambientales, como la construcción, la minería y la agricultura, en una imagen de alta resolución de la perturbación del ecosistema. Además, se ha creado un Índice de Integridad Ecológica que cuantifica la pérdida de hábitat y la fragmentación. El profesor James Watson destacó la importancia de identificar áreas críticas para la conservación, especialmente en un contexto de cambio climático. Estos datos son esenciales para cumplir con objetivos de conservación nacionales e internacionales, como el Plan de Naturaleza Positiva de Australia 2024-2030 y el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal.