Irak enfrenta un verano crítico con apagones generalizados mientras hogares y gobierno aceleran la adopción de energía solar como alternativa a un sistema eléctrico colapsado. La red nacional solo suministra entre ocho y doce horas diarias de electricidad, según expertos, mientras la demanda estival podría alcanzar hasta 62 gigavatios frente a una producción de apenas 29 gigavatios. El corte total de gas iraní en marzo, tras ataques israelíes a campos gasíferos, agravó una crisis estructural que ahora impulsa un cambio sin precedentes hacia las renovables.