La República Islámica de Irán ha intensificado su campaña de intimidación y violencia en territorio europeo mediante una red de operaciones encubiertas que incluyen atentados con explosivos, asesinatos selectivos y acoso sistemático a disidentes, según revelan investigaciones judiciales en varios países. Expertos en seguridad documentan al menos 17 ataques desde marzo de 2026, ejecutados mayoritariamente por jóvenes reclutados a través de redes sociales que actúan como "agentes desechables" sin conocer para quién trabajan, en una estrategia que combina células durmientes, milicias proxy y alianzas con organizaciones criminales como la Mocro Maffia y los Hells Angels.