La guerra en Medio Oriente se expande con combates simultáneos entre Irán y Estados Unidos, e Israel y la milicia libanesa Hezbolá, mientras Teherán se resiste a abandonar a su principal aliado regional pese a los crecientes costos económicos y militares del conflicto que ya ha dejado 3.600 civiles libaneses muertos en más de 100 días de hostilidades, según autoridades sanitarias de Líbano.