La población de Irán sufre un deterioro acelerado de su salud mental debido a la combinación de ataques militares, represión política brutal y restricciones sociales impuestas por el régimen teocrático, según expertos en psicología que advierten sobre el aumento de trastornos de estrés postraumático, ansiedad y depresión entre quienes viven bajo violencia crónica y múltiples traumas simultáneos.