Mientras el presidente estadounidense Donald Trump alterna entre amenazas de nueva acción militar contra Irán y predicciones de un alto el fuego duradero, los iraníes enfrentan una economía colapsada, represión intensificada y profunda incertidumbre sobre su futuro. Tras protestas que dejaron miles de muertos y más de 50.000 arrestos según organizaciones de derechos humanos, el régimen iraní ha intensificado ejecuciones y entrenamiento militar de civiles, mientras un apagón de internet de casi 90 días y la destrucción de infraestructura civil agravan la crisis humanitaria.