Israel y Hezbolá mantienen combates en Líbano pese al anuncio de Trump sobre fin de hostilidades
Un día después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara un acuerdo para el fin de los enfrentamientos militares en Líbano, Israel y Hezbolá continúan los combates con un saldo de al menos 12 personas muertas este martes, según fuentes locales. Israel ha emitido nuevas órdenes de desalojo en el sur libanés mientras Hezbolá mantiene ataques con proyectiles contra posiciones israelíes, evidenciando que el supuesto acuerdo no existe en la práctica.
Este martes se ha demostrado la inexistencia del acuerdo anunciado el lunes por Trump, según reporta El País. Apenas hay cambios respecto a las jornadas anteriores: Israel se limita a no atacar Beirut, la capital libanesa, pero ha matado ya a 12 personas en distintos bombardeos, mientras la milicia Hezbolá continúa disparando, aunque ha dejado de apuntar a las localidades israelíes más lejanas a Líbano.
El ejército israelí emitió su primera orden de desalojo desde el mensaje de Trump, dirigida a los residentes que quedan en Nabatiye, una ciudad del sur de Líbano que tenía 40.000 habitantes antes de la guerra iniciada en 2024. Los obliga a desplazarse, como ha hecho con los habitantes del resto de las 300 localidades meridionales, al norte del río Zahrani, a 40 kilómetros de la frontera entre ambos países.
El desalojo avanza entre el pánico por los bombardeos, que han matado a 3.468 personas desde marzo, según El País. Este martes, el Ministerio de Sanidad libanés dio cuenta de seis víctimas mortales —incluyendo una mujer y dos niños— por un misil en Marwaniye, a 40 kilómetros de Israel. En Tiro, la mayor ciudad meridional, un bombardeo en la víspera contra las inmediaciones del Hospital Yabal Amal causó cuatro muertos y provocó 127 heridos, entre ellos 39 trabajadores del centro.
Según la Agencia Nacional de Noticias de Líbano, citada por Telediario, un dron israelí alcanzó un vehículo en la carretera entre Marjayoun y Nabatiye, resultando en la muerte de James Karam, un dentista de la localidad de Qlayaa, junto a su hija y su hijo. En la aldea de Jibchit, otro ataque mató a dos ciudadanos sirios que laboraban en un vivero, mientras que incidentes en Toul y Harouf sumaron tres víctimas adicionales.
Hezbolá, mientras tanto, no solo ha lanzado proyectiles contra las tropas israelíes dentro de Líbano —ha matado a tres soldados en los últimos dos días, según El País—, sino también contra las localidades fronterizas de Israel. El grupo proiraní ha utilizado misiles antitanque para frenar el avance de las tropas terrestres israelíes, que han realizado su incursión más profunda en territorio libanés en los últimos 26 años, según Telediario.
El Gobierno de Benjamín Netanyahu pone como condición para no bombardear Dahiye, los suburbios de mayoría chií de Beirut, que Hezbolá no ataque los municipios fronterizos israelíes. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, expresó con claridad este martes: "Si no hay calma aquí, no habrá calma allá [en Dahiye]". Katz aclaró que Estados Unidos está al tanto y de acuerdo con esta política, y remarcó que en este momento "no hay alto el fuego dentro de Líbano" y "el ejército sigue operando contra Hezbolá".
Tal y como sucedió con el cese pactado en 2024 y con el del pasado abril, el fin de las hostilidades anunciado el lunes se ha interpretado distintamente por Israel y Hezbolá, según El País. El grupo proiraní rechaza acuerdos que protejan Beirut y no el resto del país. Mahmoud Qomati, miembro del Consejo Político de Hezbolá, declaró en la televisión Al Araby que el grupo respetaría una tregua "genuina y completa" si existiera.
Fuentes bajo condición de anonimato del Palacio Presidencial libanés declararon en la prensa local que confían en que los contactos que llevaron a Trump a anunciar una desescalada permitan ahora avanzar hacia una tregua más amplia desde Washington. Los embajadores de Israel y de Líbano tenían previsto reunirse este martes por cuarta vez bajo los auspicios del Departamento de Estado de Estados Unidos.
La delegación libanesa exige una tregua completa, y no como la actual, en la que Israel ha matado a más de un millar de personas desde que entró en vigor a mediados de abril, según El País. Desde el círculo presidencial afirman que Líbano exige la retirada de la ocupación israelí y la devolución de los prisioneros de guerra. A cambio, Beirut extendería su autoridad sobre el sur, controlado en la práctica por Hezbolá, y pondría todas las armas en manos del Estado.
El presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri, máxima autoridad política chií en Líbano, piensa que puede garantizar la adhesión de Hezbolá a una hipotética "tregua global", según su asesor Ali Hamdan, que ejerce de punto de contacto entre Estados Unidos y el grupo proiraní. Esa tregua, precisó Hamdan a la agencia France Presse, implicaría "el fin de los ataques israelíes por aire, tierra y mar", además de las detonaciones y demoliciones con las que Israel hace desaparecer aldeas bajo ocupación.
El primer ministro Netanyahu ha salido escaldado, dentro y fuera de Israel, de su intención en la víspera de lanzar una oleada de bombardeos sobre Beirut, anulada por orden de Trump, según El País. En su país, tanto ministros de la coalición de Gobierno como líderes de la oposición han cargado contra él por actuar a merced del presidente estadounidense, abortando la misma misión que había anunciado horas después de que los cazas pudiesen oírse sobre el cielo de Jerusalén.
Según publicó el medio digital estadounidense Axios, Trump telefoneó a Netanyahu y, entre reproches e insultos, le exigió que suspendiera esos bombardeos previstos sobre la capital libanesa, preocupado de que hiciesen descarrilar el diálogo con Irán. Axios cita dos fuentes oficiales estadounidenses y una tercera al tanto de la conversación para señalar que Trump le dijo a Netanyahu: "Eres un puto loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el culo. Todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto". Trump estaba tan enfadado que en un momento dado gritó al primer ministro israelí: "¿Qué mierda estás haciendo?".
La referencia a la deuda de Netanyahu por estar fuera de prisión está relacionada aparentemente con los esfuerzos de Trump para que el presidente de Israel, Isaac Herzog, le conceda un perdón extraordinario ante los tres delitos de corrupción en los que está imputado, según El País.
En el ámbito interno, la marcha atrás de Netanyahu le ha granjeado numerosas críticas, exacerbadas por el ambiente preelectoral: Israel irá a las urnas en octubre, quizás en septiembre si sale adelante la disolución del Parlamento que se está gestando. Tras la anulación del ataque en Beirut, su ministro de Seguridad Nacional, el ultranacionalista Itamar Ben Gvir, escribió: "Señor primer ministro, usted dijo que un primer ministro fuerte dice 'sí' al presidente de Estados Unidos cuando es posible y 'no' cuando es necesario. Ahora es el momento de decirle 'no' a nuestro amigo, el presidente Trump".
La oposición tampoco ha dejado pasar la ocasión. Yair Lapid, anterior jefe de Gobierno y líder del Partido Yesh Atid, hizo un breve juego de palabras en redes sociales para presentar al Israel de Netanyahu como "un Estado totalmente clientelar" de Estados Unidos. En la misma línea, el líder del partido derechista de oposición Israel Beitenu, Avigdor Liberman, tildó al primer ministro de "marioneta" de Trump.
Netanyahu ha tratado de desviar la atención y de defender el éxito de la guerra que lanzó contra Irán junto con Estados Unidos con el objetivo de hacer caer el régimen de Teherán. "El precio que Irán ha pagado es muy alto, los cimientos de este régimen de terror se han agrietado", dijo al despedir a David Barnea, el jefe saliente del Mosad, los servicios secretos israelíes en el extranjero. "No volverá a ser lo que era, y les digo: su fin llegará, caerá".
La persistencia de los combates ha profundizado una crisis humanitaria devastadora. Hasta la fecha, la ronda actual de enfrentamientos ha dejado un saldo de 3.433 personas muertas en Líbano y ha provocado el desplazamiento de más de un millón de personas, según Telediario. Del lado israelí, se reportan 27 soldados y un contratista muertos en el frente sur, además de víctimas civiles en el norte del país.
Mientras Hezbolá introduce tecnologías como drones de fibra óptica difíciles de detectar para desafiar la superioridad aérea israelí, según Telediario, la población civil queda atrapada en un fuego cruzado que ignora los anuncios de tregua realizados desde el exterior. Israel ha insistido en las últimas semanas en que la misión en Irán no ha terminado y presiona a Trump para reanudar la guerra, yendo a por las instalaciones civiles hasta tumbar el régimen o sumergir el país en el caos, según El País.




