

Jonathan, la tortuga gigante de Seychelles y el animal terrestre vivo más antiguo del mundo, celebra su 191° cumpleaños, marcando un hito en la historia natural.
Jonathan, la tortuga gigante de Seychelles, ha alcanzado la impresionante edad de 191 años, convirtiéndose en el animal terrestre vivo más antiguo conocido. Nacido aproximadamente en 1832, Jonathan ha vivido a través de 40 presidentes de Estados Unidos y 31 gobernadores de Santa Elena, la pequeña isla en el Atlántico donde reside. Santa Elena es famosa por ser la última residencia de Napoleón Bonaparte, quien murió allí en el exilio tras su derrota en la Batalla de Waterloo.
A pesar de su avanzada edad, Jonathan sigue mostrando un notable vigor. Según su veterinario de larga data, Joe Hollins, Jonathan aún tiene un buen apetito y una libido activa, a pesar de haber perdido su sentido del olfato y estar casi ciego debido a cataratas. Se le alimenta a mano una vez a la semana con una mezcla fortificante de frutas y verduras, lo que complementa su dieta y proporciona vitaminas, minerales y elementos traza esenciales para su metabolismo.
Jonathan ha alcanzado un estatus de celebridad local en Santa Elena, apareciendo incluso en algunas de las monedas de cinco peniques de la isla. Vive en los cuidados jardines de la Casa de Plantación, la residencia oficial del gobernador, junto con tres compañeros tortugas.
Jonathan, la tortuga gigante de Seychelles, no solo es notable por su longevidad, sino también por ser un testigo viviente de casi dos siglos de historia. Nacido alrededor de 1832, ha vivido a través de eventos históricos significativos, incluyendo la Guerra Civil de Estados Unidos, la mayor parte del reinado de la Reina Victoria, el auge y caída de la Unión Soviética, y ambas Guerras Mundiales.
Residiendo en la isla de Santa Elena desde 1882, después de ser regalado al gobernador de la isla, Jonathan ha sido un icono local durante décadas. Su edad se estima conservadoramente, ya que era completamente maduro cuando llegó a la isla, lo que significa que tenía al menos 50 años en ese momento. Esta estimación se apoya en una fotografía antigua tomada entre 1882 y 1886, que muestra a Jonathan pastando en los jardines de la residencia del gobernador William Grey-Wilson.
Jonathan ostenta dos récords Guinness: el animal terrestre vivo más antiguo conocido y el quelonio más viejo, un orden que incluye tortugas, tortugas marinas y galápagos. En 2021, reclamó el título del mamífero vivo más antiguo del mundo, superando a Tu’i Malila, una tortuga radiada que vivió al menos 188 años.
A pesar de su ceguera por cataratas y la pérdida de su sentido del olfato, Jonathan sigue disfrutando de buena salud, con un apetito fuerte y una libido activa. Vive libremente en los terrenos de la Casa del Gobernador, compartiendo su espacio con otras tres tortugas gigantes: Emma, Fred y David.
Jonathan, la tortuga gigante de Seychelles, no solo es un símbolo de longevidad, sino también de resiliencia. A pesar de su avanzada edad, ha mantenido una vida activa y saludable. Su veterinario, Joe Hollins, afirma que Jonathan sigue mostrando "ningún signo de desaceleración" a pesar de haber perdido su sentido del olfato y estar casi ciego debido a cataratas.
La vida amorosa de Jonathan también ha sido notable. En la década de 1980, se volvió extremadamente irritable debido a la soledad, pero se tranquilizó después de formar una relación con una tortuga llamada Frederica en 1991. Sin embargo, 26 años después, se descubrió que Frederica era en realidad un macho, lo que explicaba la falta de descendencia. A pesar de esto, Jonathan todavía tiene un "buen libido", según Hollins, y se le ve frecuentemente apareándose con Emma y a veces con Fred.
Jonathan ha vivido a través de momentos históricos significativos y ha sido testigo de numerosos avances tecnológicos y científicos. Su vida ha abarcado desde la invención del telégrafo y la fotografía hasta la era de la información y el internet. Su existencia es un recordatorio fascinante de la historia viviente y la maravilla de la naturaleza.
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