Un tribunal federal de Rhode Island ordenó a la Administración Trump reanudar los procesos de asilo y permisos de trabajo para ciudadanos de 39 países, principalmente de África, Asia y Latinoamérica, cuyas solicitudes fueron paralizadas desde noviembre de 2025. El juez John J. McConnell calificó las medidas como ilegales, arbitrarias y discriminatorias, señalando que dejaron "en suspenso las vidas de innumerables personas" que habían seguido rigurosamente los procedimientos legales establecidos por el Congreso.