Internacional

Justicia boliviana ratifica condena histórica contra jesuitas por encubrir abusos sexuales a 85 niños

La Sala Penal del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba ratificó este jueves la condena de un año de cárcel contra los exlíderes jesuitas Marcos Recolons y Ramón Alaix por encubrir los abusos sexuales del sacerdote Alfonso Pedrajas a al menos 85 menores en Bolivia. El fallo, sin precedentes a nivel global, califica estos delitos como de lesa humanidad y ordena a la Compañía de Jesús pagar reparación civil a las víctimas, marcando la primera vez que un tribunal condena a altos cargos eclesiásticos por encubrimiento cuando el pederasta ha fallecido y los delitos están prescritos.

INTERNACIONAL29 MAY 2026

La justicia boliviana ha dado un golpe histórico contra la impunidad eclesiástica. La Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba ratificó este jueves la sentencia condenatoria contra los octogenarios Marcos Recolons de Arquer, de 81 años, y Ramón Alaix Busquets, de 83, ambos exlíderes de la Compañía de Jesús en Bolivia, por encubrir sistemáticamente los abusos sexuales cometidos por el fallecido sacerdote español Alfonso Pedrajas, conocido como Padre Pica, según informaron medios bolivianos.

El tribunal declaró improcedentes los recursos de apelación interpuestos por la defensa de los religiosos y confirmó la Sentencia N° 66/2025, que impone un año de privación de libertad a ambos condenados, además de ordenar la reparación de daños civiles a favor de las víctimas, según el fallo firmado por el presidente y los vocales de la sala penal. La resolución establece que los jesuitas deberán pagar costas al Estado y asumir la reparación civil total una vez que el fallo quede ejecutoriado, según Los Tiempos.

El documento judicial de 76 páginas es contundente en su calificación: "Estos delitos son de lesa humanidad", según el escrito firmado este jueves. Los magistrados señalaron que "los acusados encubrieron hechos de violación y abuso sexual, concluyendo que el Colegio Juan XXIII y la Compañía de Jesús de Bolivia no actuaron en el marco de su posición garante y las obligaciones de proteger los derechos de los niños. Al contrario, vulneraron los mismos al no haber adoptado las medidas necesarias para prevenir la violencia, para investigarla, repararla y sancionar a las víctimas", según El País.

La resolución marca un precedente global sin antecedentes: es la primera vez que un tribunal condena a dos altos cargos eclesiásticos por encubrir un caso en el que el pederasta ha muerto antes de ser juzgado y cuando los delitos de abusos están prescritos, según El País. El fallo también ordena remitir a la Fiscalía boliviana una docena de otros casos de pederastia clerical que emergieron durante el proceso, con indicios de encubrimiento, para que los investigue y "si corresponde o no abrir causa contra los mismos", según la misma fuente.

Recolons y Alaix ocuparon el puesto de provincial en Bolivia, el máximo cargo de la Compañía de Jesús dentro de un país, durante los periodos en los que más denuncias contra Pedrajas llegaron a la orden, según El País. Recolons ejerció el cargo de 1993 a 1999, y Alaix entre 1999 y 2007. Recolons, además, llegó a ser el número dos de la orden en Roma, en la curia general, entre 2004 y 2012, según la misma fuente.

El caso de Alfonso Pedrajas salió a la luz gracias a una investigación de El País publicada en mayo de 2023, que reveló que el misionero español había dejado un diario donde admitía haber abusado de al menos 85 niños en Cochabamba y cómo sus superiores lo habían protegido, según ese medio. Pedrajas escribió un año antes de morir, en 2009: "Hice daño a demasiados", según El País. Sin embargo, las víctimas creen que el número de afectados puede superar ampliamente el centenar, según la misma fuente.

Pedrajas llegó a Bolivia en los años sesenta y en su diario anota su primera agresión en 1964, que confesaría años más tarde, según El País. En 1971 reabrió el internado Juan XXIII en Cochabamba, donde estuvo hasta finales de los ochenta, incluso ocupando el cargo de director. Fue trasladado en varias ocasiones por otros centros, siempre en contacto con menores y novicios, aunque siempre regresaba al Juan XXIII de visita y siguió agrediendo menores, según la misma fuente.

El diario de Pedrajas describe cómo acudía a las camas de los niños por las noches, después de apagar las luces de los dormitorios comunes, para abusar de ellos, según El País. A comienzos de los años 2000, anota en su diario cómo Alaix tapó las primeras denuncias y describía el miedo que sentía a que "se descubriese el pastel" y la culpa que sentía por su "mayor fracaso personal: la pederastia", según la misma fuente. Las últimas denuncias que llegaron a la orden estaban fechadas en 2022, cuando hacía 11 años que el jesuita había fallecido, pero nunca hicieron nada, según El País.

La defensa de los jesuitas encubridores, entre los que se encuentra el actual ministro de Defensa boliviano, Marcelo Salinas, quien en el momento del juicio no ocupaba ese cargo, arremetió contra el trabajo periodístico, alegando que no puede formar parte de las pruebas, según El País. Sin embargo, los magistrados no solo defendieron su consistencia en el documento, sino que señalaron que respalda "el testimonio de las víctimas", según la misma fuente.

Además de restar valor a las informaciones publicadas, la Compañía se escudó en la prescripción del delito de encubrimiento para que el caso se archivase, según El País. Los magistrados argumentaron su decisión con la ley boliviana del niño y con jurisprudencia constitucional, "que reconoce la imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra menores", según la misma fuente. Algunas de las sentencias que enumeran dan como hecho probado que "el silencio institucional frente a delitos sexuales constituye una forma de encubrimiento sistemático" y que el ejercido "por parte de autoridades religiosas vulnera el derecho a la verdad y a la justicia de las víctimas", según El País.

El caso se inició en mayo de 2023, semanas después de que El País publicara las informaciones iniciales, según esa fuente. El procurador general del Estado, la Fiscalía General, el Ministerio de Justicia y el propio presidente del Gobierno de entonces, Luis Arce, anunciaron una gran investigación. La policía registró las sedes de los jesuitas y requisó numerosos documentos que demostraban no solo el encubrimiento del caso de Pedrajas, sino el de otros pederastas, según la misma fuente.

Los documentos intervenidos incluyen investigaciones que confirman que desde los años setenta tenían denuncias contra Pedrajas, según El País. Entre los casos destapados figuran el de Luis Tó, condenado en 1992 en Barcelona por abusar de una menor y trasladado después a Bolivia, donde Recolons lo ubicó en varios colegios. "Hay niños hasta en la sopa", escribió Recolons como responsable en una carta a Tó de aquella época, según El País. Todo esto bajo el visto bueno del superior general de la orden en Roma, Peter Hans Kovenbach, según la misma fuente.

Los magistrados insistieron en la sentencia: "Marcos Recolons y Ramón Alaix Busquets, al ser parte de la Compañía de Jesús, no solo encubrieron hechos del pederasta, sino otros hechos de abuso sexual, que solo ponían en conocimiento de su máxima autoridad, que era el padre general de Roma, Peter Hans Kovenbach. Demostrándose así una estructura de encubrimiento que, efectivamente, Alfonso Pedrajas relata en su diario", según El País.

Entre los nombres de pederastas en Bolivia destapados por El País figuran una docena, como Chesco Peris, el arzobispo español en Bolivia Alejandro Mestre o Lucho Roma, según esa fuente. Este último escribió un diario conocido como Los Manuscritos de Charagua donde relataba cómo agredió sexualmente y fotografió a más de 70 niñas guaraníes en el poblado de Charagua a finales de los noventa, según El País. En este caso, los jesuitas investigaron el caso y el jesuita, aún vivo, lo confesó todo, pero acabaron guardando el informe en un cajón para tapar el escándalo, según la misma fuente.

Edwin Alvarado, secretario de Relaciones Internacionales de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), expresó su satisfacción por la rapidez del fallo. "Nos declaramos gratamente sorprendidos por el plazo en el cual se ha emitido esta resolución, señalando improcedente el recurso dilatorio de la compañía de Jesús", dijo Alvarado a Los Tiempos. "Consideramos que se terminó el miedo al poder de la iglesia, y ahora prima un nuevo periodo de dignidad de la justicia y búsqueda de la verdad en estos casos", añadió, según la misma fuente.

Alvarado, quien fue víctima de Pedrajas en 1984 cuando estudiaba en el internado Juan XXIII, interpuso su denuncia en mayo de 2023, según El País. Su denuncia se sumó a más de una decena de otros afectados y a varios legajos de pruebas. El procedimiento se alargó dos años, con altibajos por las dificultades de las víctimas para pagar un abogado, según la misma fuente.

Wilder Flores, presidente de la CBS, fue contundente respecto al rol de los sentenciados. "La resolución es clara sobre el papel de encubrimiento que jugaron Ramón Alaix y Marcos Recolons. El holocausto que Alfonso Pedrajas ('Pica') hizo padecer a centenares de niños durante casi cuatro décadas no puede seguir esperando por justicia. Instamos y exigimos que la Compañía de Jesús deje de hacer apelaciones descaradas. ¡Basta! La justicia no puede seguirse retardando", declaró Flores, según Los Tiempos.

La CBS tiene juicios contra otros tres provinciales, entre los que se encuentra el actual, Bernardo Mercado, ya imputados por encubrir otros casos de pederastia, según El País. Además, dos nuevas víctimas han denunciado recientemente a Lucho Roma y la asociación espera que otras más lo hagan próximamente y contra Chesco Peris, según la misma fuente.

La ratificación del Tribunal Departamental puede recurrirse por las partes en un plazo de cinco días, según El País. La organización de afectados cree que la rápida resolución es una consecuencia de la publicación de varios informes que piden, entre otras cuestiones, que el Parlament de Cataluña investigue a la Compañía catalana, de donde procedían la mayoría de los pederastas, por encubrimiento, según la misma fuente.

Basados en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el Estatuto de Roma, los abusos sexuales y violaciones cometidos bajo este esquema sistemático son reconocidos internacionalmente como delitos de tortura y crímenes de lesa humanidad, según Los Tiempos. Con este fallo, Bolivia sienta un precedente jurídico global en la persecución penal del encubrimiento institucional de la pederastia clerical, según la misma fuente.

A pesar de que la Compañía de Jesús siempre ha admitido públicamente los abusos, se ha negado a reparar a las víctimas tal y como ordena la norma canónica, según El País. Ahora, con la ratificación, las víctimas ven más cerca que los jesuitas paguen una indemnización de la que aún no se ha establecido una cuantía, según la misma fuente.

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29 may 2026
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La justicia boliviana ha dado un golpe histórico contra la impunidad eclesiástica. La Sala Penal Tercera del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba ratificó este jueves la sentencia condenatoria contra los octogenarios Marcos Recolons de Arquer, de 81 años, y Ramón Alaix Busquets, de 83, ambos exlíderes de la Compañía de Jesús en Bolivia, por encubrir sistemáticamente los abusos sexuales cometidos por el fallecido sacerdote español Alfonso Pedrajas, conocido como Padre Pica, según informaron medios bolivianos.

El tribunal declaró improcedentes los recursos de apelación interpuestos por la defensa de los religiosos y confirmó la Sentencia N° 66/2025, que impone un año de privación de libertad a ambos condenados, además de ordenar la reparación de daños civiles a favor de las víctimas, según el fallo firmado por el presidente y los vocales de la sala penal. La resolución establece que los jesuitas deberán pagar costas al Estado y asumir la reparación civil total una vez que el fallo quede ejecutoriado, según Los Tiempos.

El documento judicial de 76 páginas es contundente en su calificación: "Estos delitos son de lesa humanidad", según el escrito firmado este jueves. Los magistrados señalaron que "los acusados encubrieron hechos de violación y abuso sexual, concluyendo que el Colegio Juan XXIII y la Compañía de Jesús de Bolivia no actuaron en el marco de su posición garante y las obligaciones de proteger los derechos de los niños. Al contrario, vulneraron los mismos al no haber adoptado las medidas necesarias para prevenir la violencia, para investigarla, repararla y sancionar a las víctimas", según El País.

La resolución marca un precedente global sin antecedentes: es la primera vez que un tribunal condena a dos altos cargos eclesiásticos por encubrir un caso en el que el pederasta ha muerto antes de ser juzgado y cuando los delitos de abusos están prescritos, según El País. El fallo también ordena remitir a la Fiscalía boliviana una docena de otros casos de pederastia clerical que emergieron durante el proceso, con indicios de encubrimiento, para que los investigue y "si corresponde o no abrir causa contra los mismos", según la misma fuente.

Recolons y Alaix ocuparon el puesto de provincial en Bolivia, el máximo cargo de la Compañía de Jesús dentro de un país, durante los periodos en los que más denuncias contra Pedrajas llegaron a la orden, según El País. Recolons ejerció el cargo de 1993 a 1999, y Alaix entre 1999 y 2007. Recolons, además, llegó a ser el número dos de la orden en Roma, en la curia general, entre 2004 y 2012, según la misma fuente.

El caso de Alfonso Pedrajas salió a la luz gracias a una investigación de El País publicada en mayo de 2023, que reveló que el misionero español había dejado un diario donde admitía haber abusado de al menos 85 niños en Cochabamba y cómo sus superiores lo habían protegido, según ese medio. Pedrajas escribió un año antes de morir, en 2009: "Hice daño a demasiados", según El País. Sin embargo, las víctimas creen que el número de afectados puede superar ampliamente el centenar, según la misma fuente.

Pedrajas llegó a Bolivia en los años sesenta y en su diario anota su primera agresión en 1964, que confesaría años más tarde, según El País. En 1971 reabrió el internado Juan XXIII en Cochabamba, donde estuvo hasta finales de los ochenta, incluso ocupando el cargo de director. Fue trasladado en varias ocasiones por otros centros, siempre en contacto con menores y novicios, aunque siempre regresaba al Juan XXIII de visita y siguió agrediendo menores, según la misma fuente.

El diario de Pedrajas describe cómo acudía a las camas de los niños por las noches, después de apagar las luces de los dormitorios comunes, para abusar de ellos, según El País. A comienzos de los años 2000, anota en su diario cómo Alaix tapó las primeras denuncias y describía el miedo que sentía a que "se descubriese el pastel" y la culpa que sentía por su "mayor fracaso personal: la pederastia", según la misma fuente. Las últimas denuncias que llegaron a la orden estaban fechadas en 2022, cuando hacía 11 años que el jesuita había fallecido, pero nunca hicieron nada, según El País.

La defensa de los jesuitas encubridores, entre los que se encuentra el actual ministro de Defensa boliviano, Marcelo Salinas, quien en el momento del juicio no ocupaba ese cargo, arremetió contra el trabajo periodístico, alegando que no puede formar parte de las pruebas, según El País. Sin embargo, los magistrados no solo defendieron su consistencia en el documento, sino que señalaron que respalda "el testimonio de las víctimas", según la misma fuente.

Además de restar valor a las informaciones publicadas, la Compañía se escudó en la prescripción del delito de encubrimiento para que el caso se archivase, según El País. Los magistrados argumentaron su decisión con la ley boliviana del niño y con jurisprudencia constitucional, "que reconoce la imprescriptibilidad de los delitos sexuales contra menores", según la misma fuente. Algunas de las sentencias que enumeran dan como hecho probado que "el silencio institucional frente a delitos sexuales constituye una forma de encubrimiento sistemático" y que el ejercido "por parte de autoridades religiosas vulnera el derecho a la verdad y a la justicia de las víctimas", según El País.

El caso se inició en mayo de 2023, semanas después de que El País publicara las informaciones iniciales, según esa fuente. El procurador general del Estado, la Fiscalía General, el Ministerio de Justicia y el propio presidente del Gobierno de entonces, Luis Arce, anunciaron una gran investigación. La policía registró las sedes de los jesuitas y requisó numerosos documentos que demostraban no solo el encubrimiento del caso de Pedrajas, sino el de otros pederastas, según la misma fuente.

Los documentos intervenidos incluyen investigaciones que confirman que desde los años setenta tenían denuncias contra Pedrajas, según El País. Entre los casos destapados figuran el de Luis Tó, condenado en 1992 en Barcelona por abusar de una menor y trasladado después a Bolivia, donde Recolons lo ubicó en varios colegios. "Hay niños hasta en la sopa", escribió Recolons como responsable en una carta a Tó de aquella época, según El País. Todo esto bajo el visto bueno del superior general de la orden en Roma, Peter Hans Kovenbach, según la misma fuente.

Los magistrados insistieron en la sentencia: "Marcos Recolons y Ramón Alaix Busquets, al ser parte de la Compañía de Jesús, no solo encubrieron hechos del pederasta, sino otros hechos de abuso sexual, que solo ponían en conocimiento de su máxima autoridad, que era el padre general de Roma, Peter Hans Kovenbach. Demostrándose así una estructura de encubrimiento que, efectivamente, Alfonso Pedrajas relata en su diario", según El País.

Entre los nombres de pederastas en Bolivia destapados por El País figuran una docena, como Chesco Peris, el arzobispo español en Bolivia Alejandro Mestre o Lucho Roma, según esa fuente. Este último escribió un diario conocido como Los Manuscritos de Charagua donde relataba cómo agredió sexualmente y fotografió a más de 70 niñas guaraníes en el poblado de Charagua a finales de los noventa, según El País. En este caso, los jesuitas investigaron el caso y el jesuita, aún vivo, lo confesó todo, pero acabaron guardando el informe en un cajón para tapar el escándalo, según la misma fuente.

Edwin Alvarado, secretario de Relaciones Internacionales de la Comunidad Boliviana de Sobrevivientes (CBS), expresó su satisfacción por la rapidez del fallo. "Nos declaramos gratamente sorprendidos por el plazo en el cual se ha emitido esta resolución, señalando improcedente el recurso dilatorio de la compañía de Jesús", dijo Alvarado a Los Tiempos. "Consideramos que se terminó el miedo al poder de la iglesia, y ahora prima un nuevo periodo de dignidad de la justicia y búsqueda de la verdad en estos casos", añadió, según la misma fuente.

Alvarado, quien fue víctima de Pedrajas en 1984 cuando estudiaba en el internado Juan XXIII, interpuso su denuncia en mayo de 2023, según El País. Su denuncia se sumó a más de una decena de otros afectados y a varios legajos de pruebas. El procedimiento se alargó dos años, con altibajos por las dificultades de las víctimas para pagar un abogado, según la misma fuente.

Wilder Flores, presidente de la CBS, fue contundente respecto al rol de los sentenciados. "La resolución es clara sobre el papel de encubrimiento que jugaron Ramón Alaix y Marcos Recolons. El holocausto que Alfonso Pedrajas ('Pica') hizo padecer a centenares de niños durante casi cuatro décadas no puede seguir esperando por justicia. Instamos y exigimos que la Compañía de Jesús deje de hacer apelaciones descaradas. ¡Basta! La justicia no puede seguirse retardando", declaró Flores, según Los Tiempos.

La CBS tiene juicios contra otros tres provinciales, entre los que se encuentra el actual, Bernardo Mercado, ya imputados por encubrir otros casos de pederastia, según El País. Además, dos nuevas víctimas han denunciado recientemente a Lucho Roma y la asociación espera que otras más lo hagan próximamente y contra Chesco Peris, según la misma fuente.

La ratificación del Tribunal Departamental puede recurrirse por las partes en un plazo de cinco días, según El País. La organización de afectados cree que la rápida resolución es una consecuencia de la publicación de varios informes que piden, entre otras cuestiones, que el Parlament de Cataluña investigue a la Compañía catalana, de donde procedían la mayoría de los pederastas, por encubrimiento, según la misma fuente.

Basados en la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el Estatuto de Roma, los abusos sexuales y violaciones cometidos bajo este esquema sistemático son reconocidos internacionalmente como delitos de tortura y crímenes de lesa humanidad, según Los Tiempos. Con este fallo, Bolivia sienta un precedente jurídico global en la persecución penal del encubrimiento institucional de la pederastia clerical, según la misma fuente.

A pesar de que la Compañía de Jesús siempre ha admitido públicamente los abusos, se ha negado a reparar a las víctimas tal y como ordena la norma canónica, según El País. Ahora, con la ratificación, las víctimas ven más cerca que los jesuitas paguen una indemnización de la que aún no se ha establecido una cuantía, según la misma fuente.

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