La Sala Penal del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba ratificó este jueves la condena de un año de cárcel contra los exlíderes jesuitas Marcos Recolons y Ramón Alaix por encubrir los abusos sexuales del sacerdote Alfonso Pedrajas a al menos 85 menores en Bolivia. El fallo, sin precedentes a nivel global, califica estos delitos como de lesa humanidad y ordena a la Compañía de Jesús pagar reparación civil a las víctimas, marcando la primera vez que un tribunal condena a altos cargos eclesiásticos por encubrimiento cuando el pederasta ha fallecido y los delitos están prescritos.