Ksenia Sobchak, hija del mentor político de Putin, tramita su residencia en España
La presentadora, influencer y polémica política rusa Ksenia Sobchak, hija de Anatoli Sobchak, quien fuera mentor político de Vladimir Putin en los años noventa, está tramitando actualmente un permiso de residencia en España para ella y su hijo, según han confirmado fuentes a medios españoles. La figura controvertida, que ya cuenta con un visado Schengen de cinco años expedido por Francia, buscaría establecerse en territorio español posiblemente mediante un visado de nómada digital.
Ksenia Sobchak, de 43 años, conocida en algunos círculos como "la Paris Hilton rusa", ha iniciado los trámites para obtener residencia en España, según han confirmado tanto El País como El Confidencial. La influencer, que mantiene una relación compleja con el régimen de Putin, ya cuenta con un visado Schengen de cinco años otorgado por Francia que le permite viajar por Europa, pero ahora busca establecerse de manera permanente en territorio español.
Según informó el canal de Telegram Zhaba i Gadyuka, Sobchak habría solicitado un permiso de nómada digital de tres años para teletrabajar desde España como empresaria individual. Sin embargo, fuentes consultadas por El País han aclarado que la solicitud de la política rusa sigue en proceso de tramitación y aún no ha sido concedida. El visado, que Sobchak ha solicitado tanto para ella como para su hijo, permitiría una residencia inicial de hasta un año, prorrogable hasta cinco años.
La figura de Sobchak es particularmente controvertida en el contexto político ruso. Hija de Anatoli Sobchak, alcalde de San Petersburgo que ejerció como mentor político de Vladimir Putin en la década de los noventa y falleció en el año 2000, Ksenia mantiene una relación ambigua con el régimen actual. Putin conoce a Sobchak desde que era niña, cuando él trabajaba como asesor de su padre, y existen persistentes rumores de que sería su ahijada, algo que nunca ha sido confirmado oficialmente.
A diferencia de otros opositores y medios independientes rusos, ni Sobchak ni su medio de comunicación Ostorozhno, Novosti, que cuenta con más de 1,6 millones de suscriptores en Telegram, han sido declarados "agentes extranjeros" o proscritos como "extremistas" por las autoridades rusas, a pesar de haber expresado ocasionalmente críticas al gobierno durante los casi cuatro años de guerra en Ucrania.
El 24 de febrero de 2022, día del inicio de la invasión rusa a Ucrania, Sobchak denunció públicamente la ofensiva ordenada por Putin. "Los rusos seguiremos lidiando con las consecuencias de este día durante muchos años. De ahora en adelante solo creeré en el peor escenario. Aunque siempre he sido optimista. Aunque todos los que quedan en Rusia ahora son optimistas. Los pesimistas se fueron hace mucho", escribió en sus redes sociales con un fondo negro como imagen.
Sin embargo, la oposición rusa la considera una figura instrumentalizada por el Kremlin. En 2018, mientras se prohibía la candidatura del líder opositor Alexéi Navalni a las elecciones presidenciales, se permitió a Sobchak presentarse como candidata crítica con Putin. La propaganda oficial la mostró como una alternativa de oposición, utilizando su participación para dar apariencia de legitimidad a los comicios. Putin obtuvo un 77,5% de los votos frente al 1,7% de Sobchak. La oposición rusa, desde Navalni hasta los disidentes en el exilio, calificaron el proceso como una "farsa" y acusaron a la política de haber sido utilizada por Moscú para mostrar una falsa alternancia al poder.
Alexéi Nesterenko, presidente de la asociación Rusos Libres de España, ha declarado a El Confidencial que "Ksenia Sobchak debería ser incluida en las listas de sanciones de la Unión Europea como persona muy cercana a Putin. Pese a esa cercanía a Putin, durante mucho tiempo se hizo pasar por opositora. Esto se hizo a propósito para tener a alguien de confianza dentro de la oposición". Nesterenko añade que "actualmente, Ksenia es una difusora de la propaganda del Kremlin".
En octubre de 2022, Sobchak protagonizó otro episodio polémico cuando tres empleados de su grupo mediático fueron detenidos bajo la acusación de intentar extorsionar al jefe de la corporación estatal de defensa rusa Rostec, Serguéi Chémezov. La presentadora se marchó temporalmente a Lituania gracias a que había obtenido meses antes la nacionalidad israelí. Sobchak regresó a Rusia días después pidiendo perdón públicamente, y los detenidos fueron condenados a siete años de prisión en 2024.
La presentadora también se vio envuelta en otra controversia durante las Navidades de 2023, cuando la filtración de imágenes de la fiesta "Casi desnudos" de la influencer Nastia Ivleyeva provocó una ola de críticas del ultranacionalismo ruso contra el sector liberal por su estilo de vida en medio de la guerra. A diferencia de otros participantes, Sobchak, protagonista de muchas fotos, salió indemne de la polémica.
Según El Confidencial, Sobchak defiende que la mayoría de sus ingresos provienen de "organizar eventos como fiestas de cumpleaños y bodas", además de ofrecer patrocinios. Sin embargo, su cercanía al estamento político ruso es innegable: su madre es miembro del Parlamento ruso y su marido es director del teatro estatal y cuenta con una columna en uno de los principales medios de propaganda del Kremlin en internet.
España es actualmente el segundo país de la Unión Europea, por detrás de Alemania, con mayor número de ciudadanos rusos residentes. Según los últimos datos del INE, a 1 de enero de 2024 sumaban ya 106.370 personas, un aumento significativo desde los aproximadamente 82.000 registrados en 2022. La mayoría se concentran en el arco mediterráneo, en provincias como Alicante, Valencia, Girona o Málaga.
Tras la cancelación oficial de la "visa dorada" el 3 de abril de 2025, que permitía obtener la residencia mediante la compra de propiedades inmobiliarias a partir de 500.000 euros, el visado de teletrabajo o "nómada digital" se ha convertido en una de las vías más accesibles para establecerse legalmente en España.




