El respaldo al matrimonio entre personas del mismo sexo en Estados Unidos ha descendido al 65%, según la última encuesta de Gallup realizada en mayo de 2026, frente al máximo histórico del 71% registrado en 2023. Este descenso marca un cambio de ciclo que comenzó en 2024, cuando por primera vez desde que la firma encuestadora pregunta sobre estos temas, los indicadores de aceptación de la comunidad LGTBIQ+ empezaron a caer.
La Encuesta Anual sobre Valores y Creencias de Gallup también revela que un 62% de los estadounidenses considera moralmente aceptables las relaciones homosexuales, el porcentaje más bajo en una década. Este retroceso contrasta con la tendencia de normalización que se había mantenido desde los años noventa, cuando series como Will & Grace, estrenada en 1998, y películas como Brokeback Mountain, ya en el siglo XXI, reflejaban una progresiva aceptación social de la homosexualidad.
**El factor republicano**
El descenso en la aceptación se explica principalmente por un segmento específico de la población: los votantes republicanos, especialmente los hombres, según Gallup. Entre los votantes del Partido Republicano, solo un 37% apoya actualmente el matrimonio igualitario, una caída dramática respecto al 55% registrado en 2022.
La brecha entre los dos principales partidos políticos estadounidenses se ha ampliado significativamente. Mientras que el apoyo al matrimonio entre personas del mismo sexo ha caído 18 puntos porcentuales entre republicanos en cuatro años, entre los demócratas se mantiene estable en un 81%, sin cambios sustanciales según Gallup.
La percepción sobre la moralidad de las relaciones homosexuales muestra una división similar. Solo un 35% de los votantes republicanos las considera aceptables, 21 puntos menos que en 2022. Entre los demócratas, el porcentaje se mantiene en niveles altos sin variaciones significativas.
**Desplome en la aceptación de personas trans**
La aceptación de las personas transexuales ha experimentado un descenso aún más pronunciado. Según Gallup, solo un 38% de los estadounidenses no tiene problemas con la idea de que alguien haga una transición de género, un desplome de ocho puntos porcentuales respecto a mediciones anteriores.
Entre los votantes republicanos, la aceptación de las personas trans es prácticamente inexistente: apenas un 5% considera aceptable que una persona quiera cambiar de sexo. Entre los demócratas, aunque el apoyo es significativamente mayor, también ha caído al 60%, siete puntos menos que en 2021.
Este descenso se produce en un contexto en el que las televisiones conservadoras estadounidenses han intensificado su cobertura sobre temas relacionados con la transexualidad, según señala la fuente.
**Cuatro décadas de avances y retrocesos**
Al analizar los últimos 40 años, el avance en la aceptación de la homosexualidad había sido innegable hasta años recientes. En 1996, solo un 27% de los estadounidenses defendía el matrimonio entre personas del mismo sexo. Ese porcentaje escaló hasta el 71% en 2023, antes de comenzar su descenso.
Cuando Gallup preguntó por primera vez en 2001 si los encuestados consideraban morales las relaciones sexuales entre dos hombres o dos mujeres, solo un 40% de los estadounidenses respondió afirmativamente. En 2022, ese porcentaje había remontado al 71%. Sin embargo, desde entonces ha retrocedido hasta el 64% actual.
**El giro conservador del Partido Republicano**
El retroceso en la aceptación de la comunidad LGTBIQ+ coincide con un fuerte escoramiento a la derecha de votantes y dirigentes del Partido Republicano, según Gallup. La revolución regresiva de la última década tuvo uno de sus momentos clave en 2022, cuando el Tribunal Supremo de Estados Unidos, con una supermayoría conservadora, acabó con el derecho al aborto que todas las estadounidenses tenían garantizado desde 1973, independientemente del estado en el que vivieran.
Este retroceso en derechos reproductivos ha sido acompañado por una visión cada vez más restrictiva de los republicanos sobre la homosexualidad y los derechos LGTBIQ+. El partido de Donald Trump ha adoptado posiciones cada vez más conservadoras en estos temas durante los últimos años.
**Implicaciones futuras**
El cambio de tendencia detectado a partir de 2024 y consolidado en 2026 plantea interrogantes sobre el futuro de los derechos LGTBIQ+ en Estados Unidos. Después de décadas de avances progresivos en la aceptación social y legal de la comunidad, el retroceso actual sugiere que esos logros no son irreversibles.
La polarización política en torno a estos temas se ha intensificado, con una brecha cada vez mayor entre republicanos y demócratas. Mientras que los votantes demócratas mantienen niveles altos y estables de apoyo a los derechos LGTBIQ+, el sector republicano ha experimentado una caída pronunciada que refleja el giro ideológico del partido hacia posiciones más conservadoras.
La situación es particularmente preocupante para las personas trans, cuya aceptación social ha caído incluso entre votantes demócratas, aunque en menor medida que entre republicanos. Con solo un 38% de aceptación general en la población estadounidense, este colectivo enfrenta un clima social cada vez más hostil.
El contexto político actual, con un Tribunal Supremo de mayoría conservadora y un Partido Republicano que ha adoptado posiciones cada vez más restrictivas en temas de derechos civiles, sugiere que la tendencia regresiva podría continuar o incluso acelerarse en los próximos años, revirtiendo décadas de progreso en la normalización y aceptación de la diversidad sexual y de género en la sociedad estadounidense.


