La Asociación de Tenis Femenino implementa pruebas genéticas obligatorias para todas sus jugadoras
La Asociación de Tenis Femenino (WTA) implementará a partir del martes 22 de julio de 2026 una nueva política de elegibilidad que requiere que todas las jugadoras se sometan a pruebas genéticas obligatorias para competir en el circuito profesional. La medida busca detectar la presencia del gen SRY, parte del cromosoma Y que causa el desarrollo de características masculinas, mediante muestras de saliva, sangre o un hisopo bucal. Solo las jugadoras con resultado negativo podrán participar en los torneos de la WTA, mientras que aquellas con resultado positivo enfrentarán evaluaciones médicas adicionales antes de poder competir.
La nueva política de elegibilidad de la WTA marca un cambio significativo respecto a la normativa anterior, que estuvo vigente desde 2024. Según la asociación, la política anterior permitía que mujeres transgénero compitieran en el circuito si mantenían sus niveles de testosterona por debajo de 2,5 nmol/L de forma continua durante los dos años previos a la competencia.
La prueba genética será realizada una única vez en la vida de cada jugadora. Las jugadoras deberán firmar un documento que las advierte sobre posibles acciones disciplinarias si se niegan a someterse a la prueba. Según reportes de la BBC, actualmente no hay mujeres transgénero conocidas compitiendo en el circuito profesional de la WTA.
La WTA justificó la medida argumentando que "la política de elegibilidad de mujeres de la WTA está diseñada para promover oportunidades atléticas equitativas en el tenis profesional femenino y mantener una competencia justa para todas las jugadoras que participan en torneos de la WTA". La asociación señaló que esta política ha sido revisada periódicamente desde su introducción en 1975 a la luz de los desarrollos en el deporte internacional.
El cambio de política incluyó consultas con miembros de la WTA y consideró los estándares en evolución en el deporte femenino. La junta directiva de la WTA aprobó la política actualizada basada en el sexo biológico para 2026.
La WTA reconoció la sensibilidad del tema, afirmando que "la WTA reconoce que este es un asunto sensible y complejo y está comprometida a tratar a todas las jugadoras con dignidad e implementar la política de manera respetuosa y reflexiva".
Esta decisión se alinea con cambios similares en otros deportes. World Athletics implementó regulaciones en septiembre de 2025 que requieren que los atletas que deseen competir en la categoría femenina para competencias de ranking mundial se sometan a una prueba genética única. De manera similar, el boxeo mundial aprobó el uso de la prueba SRY en mayo de 2025 cuando introdujo pruebas de sexo obligatorias para todos los atletas que deseen competir en la categoría femenina.
La implementación de pruebas genéticas en el deporte profesional representa una tendencia creciente en la búsqueda de establecer criterios objetivos para la elegibilidad en competencias femeninas. Sin embargo, estas medidas han generado debate en la comunidad deportiva internacional sobre cuestiones de privacidad, dignidad y los criterios científicos más apropiados para determinar la elegibilidad competitiva.


