La Bolsa de Corea del Sur se desmorona por la concentración extrema en dos empresas de chips y fondos apalancados
La Bolsa de Seúl experimentó un colapso sin precedentes el lunes cuando SK Hynix se desplomó un 15% en su peor jornada en 30 años, arrastrando al índice Kospi a una caída del 9% que obligó a suspender temporalmente la negociación. El desastre expone una fragilidad estructural del mercado surcoreano: Samsung Electronics y SK Hynix, dos fabricantes de microchips, representan más del 60% del valor total de todas las empresas cotizadas y generan más del 70% de las transacciones diarias, una concentración agravada por fondos de inversión apalancados que multiplican las ganancias y pérdidas, transformando el mercado en lo que legisladores locales califican como un "casino".
El boom de la inteligencia artificial ha disparado el interés por Samsung Electronics y SK Hynix. Según datos de la fuente, las cotizaciones de estas empresas se han disparado un 195% y un 515% respectivamente en un año, alcanzando un valor agregado de aproximadamente cuatro billones de euros. Sin embargo, este crecimiento ha traído consigo una concentración de riesgo sin precedentes en el mercado surcoreano.
La magnitud del problema se hizo evidente en la sesión del lunes. SK Hynix sufrió una caída del 15%, la peor jornada en sus 30 años de historia. Esta caída contagió al Kospi, el principal índice de la Bolsa de Corea del Sur, que cedió un 9% y fue suspendido temporalmente para evitar un pánico mayor. El desplome reveló cómo la concentración extrema en dos empresas ha condicionado el comportamiento de todo el mercado.
El peso relativo de Samsung y SK Hynix en el mercado surcoreano es abrumador. Después de los aumentos de los últimos meses, el valor bursátil combinado de estas dos compañías representa más del 60% del valor de todas las cotizadas de Corea del Sur. En términos de volumen de negociación —la cantidad de acciones compradas y vendidas en cada sesión—, estos dos fabricantes de chips han llegado a superar el 70% de las transacciones totales del mercado.
La situación se ha agravado por la proliferación de fondos de inversión indexados y fondos cotizados (ETF) que replican el Kospi. Estos fondos tienen la obligación de mantener sus carteras en proporción al índice. Cuando Samsung y SK Hynix suben, aumenta su peso relativo en el índice, obligando a estos fondos a comprar más acciones de ambas empresas. Este mecanismo crea una inercia que amplifica los movimientos del mercado.
El problema se intensifica con los fondos apalancados, conocidos en el mercado como "turbofondos". Estos instrumentos multiplican los retornos: un fondo Korea x3, por ejemplo, proporciona a sus inversores un 30% de ganancia cuando el Kospi sube un 10%, pero también multiplica las pérdidas en la misma proporción. Cuando el mercado cae, estos fondos amplifican la caída, creando un círculo vicioso de ventas aceleradas.
La concentración del mercado ha alcanzado niveles extremos. Antes de la aparición de los ETF temáticos y apalancados, Samsung y SK Hynix ya concentraban alrededor del 31% del volumen negociado. Apenas un mes después, la suma de ambas compañías y los ETF vinculados llegó a representar el 84% de toda la contratación bursátil, según la fuente, poniendo de manifiesto una concentración sin precedentes.
Un ejemplo específico ilustra la magnitud del fenómeno: el ETF lanzado por CSOP en Hong Kong hace nueve meses, que multiplica por dos la evolución de los títulos de SK Hynix, ya ha alcanzado unos 13.000 millones de dólares en activos, convirtiéndose en el mayor ETF apalancado sobre una sola acción del mundo.
Los expertos advierten que el funcionamiento de estos fondos apalancados intensifica la volatilidad del mercado. Para mantener su nivel de apalancamiento, los gestores deben comprar más acciones cuando estas suben y venderlas cuando caen, reforzando los movimientos del mercado y alimentando un círculo de compras y ventas que agrava las fluctuaciones. Este mecanismo automático convierte a los fondos en amplificadores de volatilidad, no en amortiguadores.
Los legisladores surcoreanos han comenzado a expresar una creciente preocupación por este fenómeno. Ahn Cheol-soo, diputado del Partido del Poder Popular y excandidato presidencial, ha pedido la exclusión de estos ETF apalancados, calificándolos como un "fracaso total de política pública" y afirmando que han convertido al mercado bursátil coreano en un "casino". Otros responsables políticos, incluido el Banco de Corea, han advertido que estos instrumentos podrían aumentar aún más la concentración del mercado en Samsung y SK Hynix.
La paradoja fundamental es que los fondos indexados y ETF nacieron como una solución para lograr diversificación a bajo costo. Con estos vehículos, cualquier pequeño inversor podía tener una posición en cientos de empresas con un solo clic, distribuyendo el riesgo. La diversificación es un arma poderosa en la inversión, ya que evita concentrar todo el capital en pocas empresas. Sin embargo, la realidad actual en Corea del Sur es la opuesta: un índice Kospi ultra concentrado en dos empresas, agravado por fondos apalancados que multiplican el riesgo. Los pequeños inversores que compran estos productos creyendo estar diversificados están, en realidad, asumiendo un riesgo extremadamente concentrado.
El colapso del lunes en Seúl expone una vulnerabilidad sistémica del mercado surcoreano. La combinación de una concentración extrema en dos empresas, fondos indexados obligados a replicar esa concentración, y fondos apalancados que amplifican cada movimiento, ha creado un sistema frágil donde pequeñas perturbaciones pueden desencadenar caídas en cascada. El mercado se comporta menos como un mecanismo de asignación eficiente de capital y más como un sistema de retroalimentación positiva que amplifica tanto las ganancias como las pérdidas.

