Mientras Silicon Valley vive una fiebre de la inteligencia artificial con paquetes de compensación de cientos de millones de dólares para programadores, economistas advierten que la automatización impulsada por IA podría desplazar masivamente empleos de cuello blanco y ampliar la brecha entre países tecnológicamente avanzados y el mundo en desarrollo, según análisis del execonomista jefe del Fondo Monetario Internacional Kenneth Rogoff.