La epidemia de ébola que azotó África Occidental entre diciembre de 2013 y junio de 2016 fue el brote más extendido de la enfermedad en la historia, con 28.616 personas infectadas y 11.310 muertes, según la Organización Mundial de la Salud. Guinea, Liberia y Sierra Leona fueron los países más afectados por una crisis que dejó aproximadamente 17.000 sobrevivientes con secuelas médicas graves y expuso las debilidades de los sistemas sanitarios en la región.