La evolución humana atraviesa un cambio histórico impulsado por la cultura y la tecnología
Ciencia

La evolución humana atraviesa un cambio histórico impulsado por la cultura y la tecnología

La evolución humana podría estar experimentando un giro fundamental en el que la cultura, la tecnología y la medicina están reemplazando a las presiones ambientales como principal motor del cambio evolutivo, según múltiples equipos de científicos. Esta transición, que podría estar acelerándose, significa que las soluciones culturales ahora resuelven desafíos biológicos mucho más rápido que la adaptación genética, alterando potencialmente el futuro de la especie.

CIENCIA20 JUN 2026

Un cambio sísmico en las presiones de selección que actúan sobre los humanos podría haber llevado a la especie a un punto de inflexión importante en su trayectoria evolutiva, según investigaciones recientes publicadas en la revista científica Bioscience.

Según múltiples equipos de científicos, la cultura humana —que incluye la tecnología, la medicina y las notables habilidades colaborativas para resolver problemas— ahora podría estar moldeando la evolución humana más que las presiones ambientales y las limitaciones del cuerpo, según reporta Science Alert.

Esto se debe a que las soluciones que los humanos inventan para facilitar sus vidas, desde la calefacción central hasta las lentes de contacto, pueden resolver desafíos biológicos mucho más rápido de lo que puede hacerlo la evolución, reduciendo la presión para la adaptación genética, según los investigadores.

**Cómo funciona la evolución tradicional**

La evolución —el proceso por el cual los organismos vivos cambian gradualmente a través de la variación genética heredada— suele ser lenta, desarrollándose a lo largo de muchas generaciones, según explican los científicos.

Típicamente está moldeada por presiones ambientales que seleccionan qué genes tienen más probabilidades de transmitirse a las generaciones futuras, según el estudio.

Un ejemplo bien conocido en humanos involucra la malaria. En regiones tropicales donde la malaria es común, los genes de células falciformes también son más frecuentes, según los investigadores. Esto se debe a que las personas que portan una copia del gen de células falciformes obtienen protección contra la malaria, haciéndolas más propensas a sobrevivir y transmitir el gen a sus hijos, según el estudio.

A lo largo de la historia humana conocida, la cultura también ha ejercido presiones de selección. La capacidad de digerir lactosa en la edad adulta probablemente surgió en las primeras culturas pastoriles, según los científicos.

**La cultura como fuerza evolutiva dominante**

"Cuando aprendemos habilidades, instituciones o tecnologías útiles unos de otros, estamos heredando prácticas culturales adaptativas", dijo el investigador Waring, según Science Alert.

"Al revisar la evidencia, encontramos que la cultura resuelve problemas mucho más rápidamente que la evolución genética. Esto sugiere que nuestra especie está en medio de una gran transición evolutiva", dijo Waring, según la fuente.

En la población aislada franco-canadiense de Île aux Coudres, la edad a la que las mujeres tienen bebés por primera vez ha disminuido durante 140 años, un cambio evolutivo reflejado a nivel genético, según el estudio.

Los humanos todavía están evolucionando, y las presiones ambientales aún moldean gran parte de esa evolución, según los investigadores. Sin embargo, Waring y su coautor, el ecólogo evolutivo Zachary Wood de la Universidad de Maine, han argumentado que la cultura ahora se ha convertido en la influencia dominante sobre esas presiones de selección, según el estudio publicado.

"La evolución cultural se come a la evolución genética en el desayuno", dijo Wood, según Science Alert. "Ni siquiera es una competencia cercana", agregó.

**Cómo la cultura elimina presiones evolutivas**

Eso no significa necesariamente que la cultura esté produciendo nuevas adaptaciones genéticas, según los investigadores. En muchos casos, simplemente elimina presiones que alguna vez podrían haber acortado la vida de un individuo, según el estudio.

En épocas pasadas, las madres podían morir en el parto en casos donde el bebé era demasiado grande para el canal de parto; ahora, las cesáreas permiten que tales madres sobrevivan y quizás incluso tengan bebés grandes adicionales en el futuro, según los científicos.

Waring y Wood desarrollaron una teoría comprobable que propone que debido a que la cultura evoluciona mucho más rápido que los genes, podría estar impulsando un cambio gradual en cómo se moldean los rasgos humanos, según el estudio. Luego desarrollaron formas cuantitativas de medir qué tan rápido podría estar desarrollándose este cambio, según la investigación.

Sus resultados sugieren que esta transición ya podría estar en marcha, e incluso podría estar acelerándose, según el estudio.

"Pregúntate esto: ¿Qué importa más para los resultados de tu vida personal, los genes con los que naces o el país donde vives?", dijo Waring, según Science Alert.

"Hoy, tu bienestar está determinado cada vez menos por tu biología personal y cada vez más por los sistemas culturales que te rodean: tu comunidad, tu nación, tus tecnologías. Y la importancia de la cultura tiende a crecer a largo plazo porque la cultura acumula soluciones adaptativas más rápidamente", explicó Waring, según la fuente.

**Consecuencias potenciales y controversias**

Algunos investigadores argumentan que este cambio podría tener consecuencias más profundas, según reportes. Si la tecnología continúa protegiendo a los humanos de la selección natural, también puede alterar cómo opera la evolución a largo plazo, según científicos.

Según un artículo publicado en junio de 2025 por un equipo internacional liderado por el microbiólogo Arthur Saniotis de la Universidad Cihan-Erbil en Irak, los humanos han tenido tanto éxito en reducir las presiones de selección externas que pueden haber debilitado su propia trayectoria evolutiva, según Science Alert.

Él y sus colegas sugieren que la humanidad puede necesitar varias mejoras médicas y tecnológicas para compensar lo que llaman los "efectos deletéreos en los fenotipos humanos debido a la selección natural relajada", según el estudio.

En otras palabras, al usar la cultura y la tecnología para mejorar sus vidas, los humanos pueden haber creado un ciclo de retroalimentación en el que deben continuar usándolas para sobrevivir, según los investigadores.

Es una idea controvertida, que toca conceptos que hacen eco de la problemática historia de la eugenesia, y plantea preguntas difíciles sobre hasta dónde deberían llegar los humanos al usar la tecnología para moldear su propia biología, según la fuente. Sin embargo, la solución puede no estar en la tecnología en absoluto, según algunos científicos.

"La organización cultural hace que los grupos sean más cooperativos y efectivos", explicó Waring, según Science Alert.

"Si la herencia cultural continúa dominando, nuestros destinos como individuos, y el futuro de nuestra especie, pueden depender cada vez más de la fortaleza y adaptabilidad de nuestras sociedades", dijo Waring, según la fuente.

**Implicaciones para el futuro de la humanidad**

La investigación plantea cuestiones fundamentales sobre el futuro de la evolución humana y el papel que la tecnología y la organización social jugarán en él, según los científicos. Si bien la evolución genética continúa, su ritmo lento en comparación con el cambio cultural significa que las sociedades humanas, sus instituciones y sus tecnologías pueden ser ahora los factores más importantes que determinan qué individuos prosperan y qué rasgos se transmiten, según el estudio.

El artículo de Waring y Wood fue publicado en Bioscience, según Science Alert. Una versión anterior de este artículo fue publicada en marzo de 2026, según la fuente.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE CIENCIA