La inflación en Estados Unidos cae al 3,5% en junio, su primer descenso mensual desde el inicio de la pandemia
Negocios

La inflación en Estados Unidos cae al 3,5% en junio, su primer descenso mensual desde el inicio de la pandemia

La inflación en Estados Unidos se moderó significativamente en junio, registrando una caída mensual de los precios del 0,4%, la primera desde mayo de 2020 cuando comenzó la pandemia de covid-19. El índice de precios al consumidor (IPC) bajó hasta el 3,5% interanual, siete décimas menos que el 4,2% de mayo, según datos difundidos el martes por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. La desescalada de tensiones entre Washington y Teherán a principios de junio, que permitió la reapertura del estrecho de Ormuz, alivió la presión sobre los mercados energéticos mundiales y enfriló la espiral inflacionista.

NEGOCIOS14 JUL 2026

El descenso mensual de precios en junio representa el mayor retroceso en 73 meses. La última caída de similar magnitud ocurrió en abril de 2020, cuando los precios cayeron un 0,8%, en plena crisis inicial de la pandemia.

La mejora en los indicadores inflacionistas está directamente vinculada a la desescalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Ambas naciones firmaron un documento a principios de junio para poner fin a las hostilidades en una región estratégica por donde transita una gran parte del petróleo y el gas natural del planeta. Esta tregua permitió que los precios de la energía se moderaran hasta niveles previos al conflicto, aliviando la presión sobre los costos generales.

Los precios de la energía fueron el principal motor de la deflación mensual. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, los precios de la energía se abarataron un 5,7% en junio, el mayor descenso mensual desde abril de 2020. El indicador de gasolina disminuyó un 9,7% durante el mes, mientras que el de electricidad cayó un 1,0%. El gas natural fue la excepción, aumentando un 0,5%.

A pesar de la mejora en energía, otros componentes de la cesta de la compra mantuvieron presiones alcistas. Los precios de los alimentos crecieron un 3% durante el último año, mientras que los precios de la energía en general aumentaron un 15,7% en el mismo período, reflejando la volatilidad de estos mercados.

La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos frescos, también mostró mejora. Este indicador, considerado más representativo de las tendencias inflacionistas de largo plazo, aumentó un 2,6% en junio respecto a un año antes, tres décimas menos que en mayo.

Sin embargo, la mejora en los indicadores inflacionistas es temporal. Estados Unidos e Irán reanudaron la guerra tras una semana de bombardeos y amenazas que dejó sin efecto el acuerdo de paz alcanzado a principios de junio. La tensión ha vuelto a trasladarse a Oriente Próximo, devolviendo la presión a los mercados energéticos mundiales. Los analistas esperan que los precios vuelvan a repuntar en los próximos meses, lo que obligaría a la Reserva Federal a plantearse una subida de tipos de interés para contener la inflación.

La caída de la inflación en junio proporciona un respiro temporal a los consumidores estadounidenses, quienes han enfrentado presiones de precios sostenidas durante meses. Sin embargo, la reanudación del conflicto en Oriente Próximo sugiere que este alivio será breve, y que las autoridades monetarias deberán estar preparadas para responder a nuevas presiones inflacionistas en los próximos trimestres.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE NEGOCIOS
ColGlobal
La inflación en Estados Unidos cae al 3,5% en junio, su primer descenso mensual desde el inicio de la pandemia
Negocios

La inflación en Estados Unidos cae al 3,5% en junio, su primer descenso mensual desde el inicio de la pandemia

La inflación en Estados Unidos se moderó significativamente en junio, registrando una caída mensual de los precios del 0,4%, la primera desde mayo de 2020 cuando comenzó la pandemia de covid-19. El índice de precios al consumidor (IPC) bajó hasta el 3,5% interanual, siete décimas menos que el 4,2% de mayo, según datos difundidos el martes por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos. La desescalada de tensiones entre Washington y Teherán a principios de junio, que permitió la reapertura del estrecho de Ormuz, alivió la presión sobre los mercados energéticos mundiales y enfriló la espiral inflacionista.

14 jul 2026
Tamaño de texto

El descenso mensual de precios en junio representa el mayor retroceso en 73 meses. La última caída de similar magnitud ocurrió en abril de 2020, cuando los precios cayeron un 0,8%, en plena crisis inicial de la pandemia.

La mejora en los indicadores inflacionistas está directamente vinculada a la desescalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán. Ambas naciones firmaron un documento a principios de junio para poner fin a las hostilidades en una región estratégica por donde transita una gran parte del petróleo y el gas natural del planeta. Esta tregua permitió que los precios de la energía se moderaran hasta niveles previos al conflicto, aliviando la presión sobre los costos generales.

Los precios de la energía fueron el principal motor de la deflación mensual. Según la Oficina de Estadísticas Laborales, los precios de la energía se abarataron un 5,7% en junio, el mayor descenso mensual desde abril de 2020. El indicador de gasolina disminuyó un 9,7% durante el mes, mientras que el de electricidad cayó un 1,0%. El gas natural fue la excepción, aumentando un 0,5%.

A pesar de la mejora en energía, otros componentes de la cesta de la compra mantuvieron presiones alcistas. Los precios de los alimentos crecieron un 3% durante el último año, mientras que los precios de la energía en general aumentaron un 15,7% en el mismo período, reflejando la volatilidad de estos mercados.

La inflación subyacente, que excluye los elementos más volátiles como la energía y los alimentos frescos, también mostró mejora. Este indicador, considerado más representativo de las tendencias inflacionistas de largo plazo, aumentó un 2,6% en junio respecto a un año antes, tres décimas menos que en mayo.

Sin embargo, la mejora en los indicadores inflacionistas es temporal. Estados Unidos e Irán reanudaron la guerra tras una semana de bombardeos y amenazas que dejó sin efecto el acuerdo de paz alcanzado a principios de junio. La tensión ha vuelto a trasladarse a Oriente Próximo, devolviendo la presión a los mercados energéticos mundiales. Los analistas esperan que los precios vuelvan a repuntar en los próximos meses, lo que obligaría a la Reserva Federal a plantearse una subida de tipos de interés para contener la inflación.

La caída de la inflación en junio proporciona un respiro temporal a los consumidores estadounidenses, quienes han enfrentado presiones de precios sostenidas durante meses. Sin embargo, la reanudación del conflicto en Oriente Próximo sugiere que este alivio será breve, y que las autoridades monetarias deberán estar preparadas para responder a nuevas presiones inflacionistas en los próximos trimestres.

FUENTES
SIGUE LEYENDO