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La inflación estadounidense se desacelera en junio, pero la inversión masiva en inteligencia artificial amenaza con reactivarla

La inflación en Estados Unidos mostró signos de enfriamiento en junio con una caída de precios de 0,4% respecto a mayo, la mayor contracción mensual en cuatro años, y una desaceleración anual a 3,5% según datos del Departamento de Trabajo. Sin embargo, una inversión sin precedentes en centros de datos para potenciar la inteligencia artificial, que podría superar los 700.000 millones de dólares este año, amenaza con revertir estas ganancias al encarecer chips de memoria, procesadores, electricidad y otros equipos, presionando los precios al menos hasta fin de año y forzando potencialmente al Banco Federal a elevar tasas de interés.

NEGOCIOS18 JUL 2026

La economía estadounidense presenta un panorama contradictorio. Mientras los datos de inflación de junio ofrecen un respiro temporal a consumidores y autoridades monetarias, la avalancha de capital destinado a la infraestructura de inteligencia artificial genera nuevas presiones inflacionarias que podrían complicar la política económica en los próximos meses.

INFLACIÓN DESACELERA, PERO SIGUE ELEVADA

Los precios al consumidor cayeron 0,4% en junio respecto a mayo, según reportó el Departamento de Trabajo el martes. Esta contracción mensual representa la mayor caída en cuatro años. En términos anuales, la inflación se desaceleró a 3,5%, descendiendo desde el 4,2% registrado en mayo y por debajo de las expectativas de muchos economistas.

A pesar de esta mejora, la inflación sigue siendo superior al objetivo del 2% que persigue el Banco Federal de Estados Unidos. Los consumidores estadounidenses continúan enfrentando costos elevados en supermercados y gasolineras, con precios significativamente más altos que hace un año, lo que ha erosionado la confianza en la economía tras cinco años de inflación elevada.

LA AMENAZA DE LA INVERSIÓN EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL

El gasto masivo en infraestructura de inteligencia artificial representa la nueva amenaza inflacionaria. Los economistas proyectan que la inversión en centros de datos para potenciar sistemas de inteligencia artificial podría superar los 700.000 millones de dólares durante 2026. Este desembolso sin precedentes está incrementando los costos de chips de memoria, procesadores de computadora, equipos especializados y electricidad.

Aunque los economistas esperan que este aumento de precios sea menor que el pico inflacionario de 2021-2023, cuando la inflación alcanzó el 9,1%, la inversión masiva en inteligencia artificial probablemente mantendrá los precios subiendo más rápidamente de lo que el Banco Federal desearía. Si estas presiones persisten, la autoridad monetaria podría verse obligada a elevar su tasa de interés clave antes de fin de año para enfriar el gasto y contener la inflación. Aumentos en las tasas del Banco Federal típicamente elevan los costos de préstamos para automóviles, hipotecas y créditos comerciales.

MERCADO HIPOTECARIO BAJO PRESIÓN

Las tasas hipotecarias estadounidenses continuaron subiendo. La tasa promedio de hipotecas fijas a 30 años alcanzó el 6,55% esta semana, según reportó el jueves el comprador de hipotecas Freddie Mac, subiendo desde el 6,49% de la semana anterior. Hace un año, la tasa promedio era del 6,75%.

Tasas hipotecarias más altas pueden añadir cientos de dólares mensuales a los costos de los prestatarios, limitando el poder de compra de los compradores de vivienda en un momento en que los desafíos de asequibilidad continúan marginando a muchos aspirantes a propietarios.

VENTAS MINORISTAS DESACELERAN

Los consumidores redujeron su gasto en junio respecto a mayo en medio de incertidumbre económica continua y beneficios decrecientes de generosos reembolsos fiscales del gobierno. Las ventas minoristas subieron 0,2% en junio, después de un aumento revisado del 1% en mayo, según el informe del Departamento de Comercio publicado el jueves.

Excluyendo las ventas en gasolineras, las ventas minoristas subieron 0,7%. Las ventas en tiendas de ropa y accesorios bajaron 0,3%, mientras que las ventas en línea subieron 1,9% impulsadas por el gasto durante el evento Prime Day de Amazon, celebrado del 23 al 26 de junio.

INFLACIÓN MAYORISTA CEDE, PERO CON INCERTIDUMBRE

La inflación mayorista estadounidense cayó de mayo a junio debido al desplome de precios energéticos. El Departamento de Trabajo reportó el miércoles que su índice de precios al productor —que captura la inflación antes de llegar a los consumidores— bajó 0,3% de mayo a junio. Comparado con un año atrás, los precios mayoristas subieron 5,5% en junio, desacelerando desde un aumento del 6% el mes anterior. Los precios de gasolina se desplomaron 12% en junio pero siguen siendo 43% más altos que en junio de 2025, impulsados por la guerra con Irán.

Excluyendo los volátiles precios de alimentos y energía, los llamados precios mayoristas básicos subieron 4,7% respecto a junio de 2025 y 0,2% respecto a mayo.

Sin embargo, la intensificación de las hostilidades con Irán nubla las perspectivas futuras. El martes, cuando se reportaron los datos de inflación, los precios del petróleo subieron por segundo día consecutivo tras renovados ataques estadounidenses contra Irán y el anuncio del presidente Donald Trump de un nuevo bloqueo en el Estrecho de Ormuz, una ruta de envío clave para aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

MERCADO LABORAL MUESTRA DEBILIDAD

Las solicitudes de desempleo cayeron la semana pasada a su nivel más bajo en 10 semanas, con despidos estadounidenses manteniéndose históricamente bajos. El número de estadounidenses solicitando ayuda por desempleo en la semana que terminó el 11 de julio bajó 8.000 a 208.000, según reportó el jueves el Departamento de Trabajo. Esta cifra está muy por debajo de las 219.000 nuevas solicitudes pronosticadas por analistas encuestados por la firma de datos FactSet.

Las solicitudes semanales de beneficios de desempleo se consideran un indicador aproximado de despidos y son un indicador casi en tiempo real de la salud del mercado laboral estadounidense. Sin embargo, en su más completo informe de empleos de junio publicado a principios de mes, el gobierno reportó que los empleadores redujeron la contratación en junio, añadiendo solo 57.000 empleos. Esta cifra es menos de la mitad del total del mes anterior y una señal de que las empresas permanecen cautelosas sobre aumentar sus plantillas.

MERCADOS BURSÁTILES BAJO PRESIÓN

Las acciones de empresas de chips de computadora y otros ganadores del auge de la tecnología de inteligencia artificial sufrieron nuevas caídas el viernes, arrastrando los mercados bursátiles hacia abajo. Los precios del petróleo, mientras tanto, continuaron subiendo debido a la guerra con Irán.

El S&P 500 cayó y estaba en camino de cerrar su primera semana perdedora en las últimas tres y solo su tercera semana perdedora en las últimas 16. El Promedio Industrial Dow Jones y el Nasdaq compuesto también cayeron.

Las acciones de chips nuevamente estuvieron en el centro de la debilidad. Han estado bajo presión durante semanas por preocupaciones de que sus precios subieron demasiado alto y que la voraz demanda de memoria de computadora y procesadores podría no ser sostenible si la inteligencia artificial termina no produciendo tanta ganancia y productividad como se prometió.

IMPLICACIONES Y PERSPECTIVAS

El panorama económico estadounidense refleja tensiones fundamentales. La desaceleración inflacionaria de junio ofrece un respiro temporal, pero la inversión sin precedentes en infraestructura de inteligencia artificial crea nuevas presiones alcistas sobre precios que podrían persistir durante meses. Esta dinámica coloca al Banco Federal en una posición delicada: si la inflación resurge, podría verse obligado a endurecer su política monetaria, elevando tasas de interés que ya están presionando a consumidores y empresas.

El mercado laboral, aunque muestra solicitudes de desempleo bajas, también exhibe signos de debilitamiento en la contratación, sugiriendo que las empresas están adoptando una postura defensiva ante la incertidumbre económica. Los consumidores, por su parte, han reducido su gasto y expresado escepticismo sobre la economía, un factor que podría afectar significativamente la política en las próximas elecciones intermedias.

La volatilidad en los mercados bursátiles, particularmente en acciones tecnológicas, refleja dudas sobre si la inversión masiva en inteligencia artificial generará los retornos prometidos. Si estas inversiones no producen los beneficios de productividad esperados, la inflación podría persistir sin los beneficios económicos compensatorios que justificarían tasas de interés más altas.

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18 jul 2026
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La economía estadounidense presenta un panorama contradictorio. Mientras los datos de inflación de junio ofrecen un respiro temporal a consumidores y autoridades monetarias, la avalancha de capital destinado a la infraestructura de inteligencia artificial genera nuevas presiones inflacionarias que podrían complicar la política económica en los próximos meses.

INFLACIÓN DESACELERA, PERO SIGUE ELEVADA

Los precios al consumidor cayeron 0,4% en junio respecto a mayo, según reportó el Departamento de Trabajo el martes. Esta contracción mensual representa la mayor caída en cuatro años. En términos anuales, la inflación se desaceleró a 3,5%, descendiendo desde el 4,2% registrado en mayo y por debajo de las expectativas de muchos economistas.

A pesar de esta mejora, la inflación sigue siendo superior al objetivo del 2% que persigue el Banco Federal de Estados Unidos. Los consumidores estadounidenses continúan enfrentando costos elevados en supermercados y gasolineras, con precios significativamente más altos que hace un año, lo que ha erosionado la confianza en la economía tras cinco años de inflación elevada.

LA AMENAZA DE LA INVERSIÓN EN INTELIGENCIA ARTIFICIAL

El gasto masivo en infraestructura de inteligencia artificial representa la nueva amenaza inflacionaria. Los economistas proyectan que la inversión en centros de datos para potenciar sistemas de inteligencia artificial podría superar los 700.000 millones de dólares durante 2026. Este desembolso sin precedentes está incrementando los costos de chips de memoria, procesadores de computadora, equipos especializados y electricidad.

Aunque los economistas esperan que este aumento de precios sea menor que el pico inflacionario de 2021-2023, cuando la inflación alcanzó el 9,1%, la inversión masiva en inteligencia artificial probablemente mantendrá los precios subiendo más rápidamente de lo que el Banco Federal desearía. Si estas presiones persisten, la autoridad monetaria podría verse obligada a elevar su tasa de interés clave antes de fin de año para enfriar el gasto y contener la inflación. Aumentos en las tasas del Banco Federal típicamente elevan los costos de préstamos para automóviles, hipotecas y créditos comerciales.

MERCADO HIPOTECARIO BAJO PRESIÓN

Las tasas hipotecarias estadounidenses continuaron subiendo. La tasa promedio de hipotecas fijas a 30 años alcanzó el 6,55% esta semana, según reportó el jueves el comprador de hipotecas Freddie Mac, subiendo desde el 6,49% de la semana anterior. Hace un año, la tasa promedio era del 6,75%.

Tasas hipotecarias más altas pueden añadir cientos de dólares mensuales a los costos de los prestatarios, limitando el poder de compra de los compradores de vivienda en un momento en que los desafíos de asequibilidad continúan marginando a muchos aspirantes a propietarios.

VENTAS MINORISTAS DESACELERAN

Los consumidores redujeron su gasto en junio respecto a mayo en medio de incertidumbre económica continua y beneficios decrecientes de generosos reembolsos fiscales del gobierno. Las ventas minoristas subieron 0,2% en junio, después de un aumento revisado del 1% en mayo, según el informe del Departamento de Comercio publicado el jueves.

Excluyendo las ventas en gasolineras, las ventas minoristas subieron 0,7%. Las ventas en tiendas de ropa y accesorios bajaron 0,3%, mientras que las ventas en línea subieron 1,9% impulsadas por el gasto durante el evento Prime Day de Amazon, celebrado del 23 al 26 de junio.

INFLACIÓN MAYORISTA CEDE, PERO CON INCERTIDUMBRE

La inflación mayorista estadounidense cayó de mayo a junio debido al desplome de precios energéticos. El Departamento de Trabajo reportó el miércoles que su índice de precios al productor —que captura la inflación antes de llegar a los consumidores— bajó 0,3% de mayo a junio. Comparado con un año atrás, los precios mayoristas subieron 5,5% en junio, desacelerando desde un aumento del 6% el mes anterior. Los precios de gasolina se desplomaron 12% en junio pero siguen siendo 43% más altos que en junio de 2025, impulsados por la guerra con Irán.

Excluyendo los volátiles precios de alimentos y energía, los llamados precios mayoristas básicos subieron 4,7% respecto a junio de 2025 y 0,2% respecto a mayo.

Sin embargo, la intensificación de las hostilidades con Irán nubla las perspectivas futuras. El martes, cuando se reportaron los datos de inflación, los precios del petróleo subieron por segundo día consecutivo tras renovados ataques estadounidenses contra Irán y el anuncio del presidente Donald Trump de un nuevo bloqueo en el Estrecho de Ormuz, una ruta de envío clave para aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial.

MERCADO LABORAL MUESTRA DEBILIDAD

Las solicitudes de desempleo cayeron la semana pasada a su nivel más bajo en 10 semanas, con despidos estadounidenses manteniéndose históricamente bajos. El número de estadounidenses solicitando ayuda por desempleo en la semana que terminó el 11 de julio bajó 8.000 a 208.000, según reportó el jueves el Departamento de Trabajo. Esta cifra está muy por debajo de las 219.000 nuevas solicitudes pronosticadas por analistas encuestados por la firma de datos FactSet.

Las solicitudes semanales de beneficios de desempleo se consideran un indicador aproximado de despidos y son un indicador casi en tiempo real de la salud del mercado laboral estadounidense. Sin embargo, en su más completo informe de empleos de junio publicado a principios de mes, el gobierno reportó que los empleadores redujeron la contratación en junio, añadiendo solo 57.000 empleos. Esta cifra es menos de la mitad del total del mes anterior y una señal de que las empresas permanecen cautelosas sobre aumentar sus plantillas.

MERCADOS BURSÁTILES BAJO PRESIÓN

Las acciones de empresas de chips de computadora y otros ganadores del auge de la tecnología de inteligencia artificial sufrieron nuevas caídas el viernes, arrastrando los mercados bursátiles hacia abajo. Los precios del petróleo, mientras tanto, continuaron subiendo debido a la guerra con Irán.

El S&P 500 cayó y estaba en camino de cerrar su primera semana perdedora en las últimas tres y solo su tercera semana perdedora en las últimas 16. El Promedio Industrial Dow Jones y el Nasdaq compuesto también cayeron.

Las acciones de chips nuevamente estuvieron en el centro de la debilidad. Han estado bajo presión durante semanas por preocupaciones de que sus precios subieron demasiado alto y que la voraz demanda de memoria de computadora y procesadores podría no ser sostenible si la inteligencia artificial termina no produciendo tanta ganancia y productividad como se prometió.

IMPLICACIONES Y PERSPECTIVAS

El panorama económico estadounidense refleja tensiones fundamentales. La desaceleración inflacionaria de junio ofrece un respiro temporal, pero la inversión sin precedentes en infraestructura de inteligencia artificial crea nuevas presiones alcistas sobre precios que podrían persistir durante meses. Esta dinámica coloca al Banco Federal en una posición delicada: si la inflación resurge, podría verse obligado a endurecer su política monetaria, elevando tasas de interés que ya están presionando a consumidores y empresas.

El mercado laboral, aunque muestra solicitudes de desempleo bajas, también exhibe signos de debilitamiento en la contratación, sugiriendo que las empresas están adoptando una postura defensiva ante la incertidumbre económica. Los consumidores, por su parte, han reducido su gasto y expresado escepticismo sobre la economía, un factor que podría afectar significativamente la política en las próximas elecciones intermedias.

La volatilidad en los mercados bursátiles, particularmente en acciones tecnológicas, refleja dudas sobre si la inversión masiva en inteligencia artificial generará los retornos prometidos. Si estas inversiones no producen los beneficios de productividad esperados, la inflación podría persistir sin los beneficios económicos compensatorios que justificarían tasas de interés más altas.

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