En su discurso principal en el Diálogo de Shangri-La, un foro anual de seguridad celebrado en Singapur, To Lam destacó que la inestabilidad actual no solo proviene de conflictos militares, sino también de interrupciones en el desarrollo. Sin criticar directamente a Estados Unidos o China, Lam reconoció que una serie de amenazas está dificultando la prosperidad de su país y de la región. Advirtió que una carrera armamentista global no hará que los países sean más seguros y presentó a Vietnam como una nación con una política exterior flexible y un centro de manufactura resiliente que busca influir en las políticas y asociaciones en el sudeste asiático. Lam enfatizó la necesidad de una base de desarrollo con alta resiliencia a los choques y afirmó que cuando la cooperación proporciona seguridad, medios de vida y mejores estándares de vida, la confianza estratégica se fortalece. Su discurso de media hora, pocas semanas después de asumir oficialmente los roles duales como jefe del Partido Comunista de Vietnam y jefe de estado, marcó un punto culminante en su esfuerzo por proyectar confianza y preservar las condiciones necesarias para lo que ha descrito como la 'era del ascenso nacional' de Vietnam.


