Líderes mundiales urgidos a proteger ciudad sudanesa de El-Obeid ante inminente ataque de las Fuerzas de Apoyo Rápido
El jefe de Derechos Humanos de la ONU, Volker Türk, advirtió que hasta 500.000 civiles en la ciudad sudanesa de El-Obeid enfrentan grave peligro ante un inminente ataque de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), instando a los líderes mundiales a actuar de inmediato para evitar que se repita la masacre de El-Fasher, donde murieron hasta 5.000 personas en tres días tras la caída de la ciudad en octubre de 2025, según un debate urgente celebrado en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU.
El mundo enfrenta una nueva prueba de su voluntad política para detener crímenes atroces en Sudán, mientras la ciudad de El-Obeid, capital del estado de Kordofán del Norte, se encuentra al borde de caer en manos de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF), según advirtieron funcionarios de la ONU y organizaciones de derechos humanos.
"Las señales desde El-Obeid son claras e inconfundibles: otra catástrofe de derechos humanos se está desarrollando en Sudán", advirtió Volker Türk, jefe de Derechos Humanos de la ONU, durante un debate urgente en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, según reportó Vanity Fair. Türk enfatizó que hasta 500.000 civiles dentro de El-Obeid están en grave peligro, enfrentando el riesgo de serios abusos de derechos humanos.
"Esto no es un simulacro. Es una alerta roja que necesita llegar a los escritorios de jefes de estado y gobierno alrededor del mundo", dijo Türk, según la fuente. "Sus teléfonos deberían estar ardiendo en los próximos días".
El lenguaje contundente del funcionario de la ONU contrasta con la inacción que precedió a la caída de El-Fasher en octubre de 2025, cuando las advertencias repetidas fueron ignoradas por líderes occidentales que habían sido completamente informados, según analistas, activistas y sobrevivientes de crímenes atroces consultados por Vanity Fair.
La caída de El-Fasher resultó en un baño de sangre, con hasta 5.000 muertos en tres días, según la fuente. Los sobrevivientes describieron una campaña de hambruna y bombardeos deliberados antes de que la ciudad cayera, incluyendo el asesinato de mujeres, niños, enfermos, ancianos y aquellos demasiado enfermos para abandonar las camas de hospital. El número total de muertos aún se desconoce.
El-Obeid, conocida históricamente como "Novia de las Arenas", ha sido durante dos siglos un cruce de caminos para el comercio y la cultura en Kordofán, según la fuente. La ciudad tiene importancia estratégica vital para las RSF, ya que conecta áreas controladas por el grupo en el oeste de Darfur con territorio en el este que codician.
Los civiles dentro de El-Obeid ya han soportado condiciones similares a un asedio durante más de 18 meses, junto con ataques incesantes de drones, lo que Türk calificó como "sufrimiento espantoso", según reportó Vanity Fair.
En respuesta a la crisis, Gran Bretaña, Alemania, Irlanda, Países Bajos y Noruega dijeron que presentarían un proyecto de resolución al consejo de 47 miembros, según la fuente. La resolución condena fuertemente la escalada de violencia de las RSF en y alrededor de El-Obeid y pide "un cese al fuego inmediato y completo por todas las partes".
Sin embargo, expertos en derechos humanos advierten que los ceses al fuego podrían no ser suficientes para salvar a Sudán. Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional, emitió esta semana un informe sobre El-Fasher titulado "Una mancha en la conciencia de la humanidad", que citó limpieza étnica, ataques dirigidos contra niños y violencia sexual, según la fuente.
Callamard advirtió que las RSF repetirán estos crímenes hasta que sean detenidas, y que la población de El-Obeid está en serio peligro. "El Consejo de Seguridad debe expandir el embargo de armas vigente en Darfur durante casi dos décadas al resto del país. AHORA", escribió Callamard, según reportó Vanity Fair.
Amnistía Internacional y otros líderes de organizaciones no gubernamentales instan a que los estados con influencia sobre las RSF, más notablemente los Emiratos Árabes Unidos, "hagan todo lo que esté en su poder para asegurar que las RSF no repitan las atrocidades que cometieron en El-Fasher", según la fuente. Amnistía también pidió el despliegue de una fuerza internacional.
El patrón de inacción internacional ante advertencias claras tiene precedentes históricos. Hace 31 años, en julio de 1995, periodistas que cubrían la guerra de Bosnia advirtieron que la ciudad de Srebrenica estaba en peligro de caer ante las fuerzas serbias de Bosnia y que miles de civiles estaban en riesgo, según la fuente. Esas advertencias fueron ignoradas, sin voluntad política para detener una guerra en una ciudad que nadie podía pronunciar.
Después de varios días agónicos, Srebrenica cayó, y las fuerzas de paz holandesas de la ONU ayudaron a separar a las mujeres de los hombres y niños, según la fuente. Ocho mil hombres y niños murieron en esos días de julio de 1995. El gobierno holandés completo renunció en vergüenza en 2002, tras la publicación de un informe condenatorio que examinó las fallas de los soldados holandeses.
"El-Fasher no tenía que caer", señaló la fuente de Vanity Fair, que cubrió tanto la guerra de Bosnia como el conflicto actual en Sudán. "Podemos salvar El-Obeid, pero los líderes mundiales necesitan actuar ahora".
El conflicto en Sudán ha sido caracterizado como una guerra que el mundo ignora, según el reportaje especial de Vanity Fair titulado "¿A alguien le importa Sudán?: Dentro de una guerra que el mundo ignora". El reportaje concluyó que el mundo no solo falló en detener los crímenes atroces en Sudán, sino que activamente los ignoró.
La situación en El-Obeid representa una prueba crítica de si la comunidad internacional ha aprendido las lecciones de El-Fasher y Srebrenica, o si permitirá que otra masacre prevenible se desarrolle mientras las advertencias son ignoradas nuevamente.




