Los fondos apalancados disparan la volatilidad de las bolsas mundiales y generan riesgos sistémicos
Los fondos cotizados apalancados, productos financieros que amplifican hasta diez veces la evolución de índices y acciones, se han convertido en un factor de inestabilidad creciente en los mercados globales. Aunque representan apenas el 1% de los activos totales en fondos cotizados, generan cerca del 17% del volumen de negociación, según analistas de mercado. El fenómeno ha alcanzado proporciones críticas en Corea del Sur, donde un fondo apalancado vinculado al fabricante de microchips SK Hynix ha acumulado 13.000 millones de dólares en apenas nueve meses, amplificando movimientos bursátiles que afectan a índices internacionales y generando preocupación entre legisladores y autoridades financieras.
Los fondos cotizados, conocidos por sus siglas en inglés ETF, nacieron hace 55 años con un propósito distinto al actual. Se concibieron como un híbrido entre acciones bursátiles y fondos de inversión, permitiendo a los inversores comprar un único título que les daba participación en una selección diversificada de valores replicando índices como el S&P 500, el Nasdaq o el Ibex 35. Con el tiempo, estos vehículos han crecido exponencialmente hasta representar el 60% del dinero invertido en fondos de bolsa en Estados Unidos, sofisticándose con fondos temáticos, de renta fija y fondos que replican activos como oro, petróleo o bitcoin.
La última evolución de los ETF ha introducido productos apalancados y fondos inversos que alteran fundamentalmente el comportamiento de los mercados. Un ETF apalancado amplifica la rentabilidad de un índice mediante mecanismos de endeudamiento. Por ejemplo, un ETF del Nasdaq con apalancamiento x5 genera una rentabilidad del 50% cuando el índice tecnológico sube un 10%, permitiendo a un inversor que coloque 1.000 dólares ganar 500. Sin embargo, el mismo mecanismo implica pérdidas de 500 dólares si el índice cae un 10%. Los fondos inversos funcionan en sentido opuesto: en un ETF del Nasdaq x-5, cuando el índice pierde un 5%, el fondo sube un 25%.
Los ETF apalancados vinculados a inteligencia artificial han alcanzado un volumen de más de 270.000 millones de dólares en todo el mundo, según datos de la fuente. Este crecimiento ha generado alertas entre expertos sobre los riesgos sistémicos que estos productos introducen en los mercados financieros.
El mecanismo de funcionamiento de estos fondos genera dinámicas perversas. Las gestoras están obligadas a comprar cuando los precios suben y vender cuando bajan para mantener el apalancamiento prometido, lo que intensifica las tendencias existentes y amplifica la volatilidad. Lale Akoner, analista de mercados de eToro, advierte que "si bien estos productos aún representan una porción relativamente pequeña del universo de ETF, su impacto en la actividad del mercado es mucho mayor de lo que cabría esperar". Los datos confirman esta asimetría: aunque los ETF apalancados representan apenas el 1% del total de activos de ETF, generan cerca del 17% del volumen de negociación.
El funcionamiento de estos fondos depende de una compleja red de bancos, fondos de cobertura y creadores de mercado que utilizan swaps, futuros, opciones y otros derivados financieros para proporcionar el apalancamiento. Sin embargo, el rápido crecimiento está generando tensiones en esta infraestructura. Algunas entidades financieras están limitando la exposición que ofrecen, aumentando costes y endureciendo condiciones. Los derivados utilizados para cubrir riesgos se han encarecido significativamente.
El caso de Corea del Sur ilustra cómo estos productos pueden generar riesgos sistémicos de magnitud considerable. Un ETF apalancado lanzado por CSOP en Hong Kong hace nueve meses, que amplifica la evolución de SK Hynix —un poderoso fabricante de microchips y principal proveedor de Nvidia—, ha alcanzado 13.000 millones de dólares en activos, convirtiéndose en el mayor ETF apalancado sobre una sola acción del mundo.
El crecimiento del fondo ha coincidido con el espectacular auge bursátil de SK Hynix y ha generado un efecto de retroalimentación problemático. Cuando la acción sube, el fondo debe comprar más títulos para mantener su exposición apalancada; cuando baja, debe vender. Según varios analistas, este mecanismo ya no se limita a seguir el precio de la acción, sino que contribuye activamente a moverlo, creando un círculo vicioso que amplifica los movimientos bursátiles.
La importancia sistémica de este fenómeno es elevada porque SK Hynix representa alrededor del 28% del índice bursátil de Corea, el Kospi, mientras que Samsung Electronics supone otro 29%. Los movimientos en SK Hynix afectan no solo al mercado coreano sino también a índices internacionales, propagando volatilidad más allá de las fronteras surcoreanas.
Los legisladores surcoreanos están mostrando una creciente preocupación por este fenómeno. Ahn Cheol-soo, diputado del Partido del Poder Popular y excandidato presidencial de Corea del Sur, pidió incluso la exclusión de estos productos de cotización, calificándolos como un "fracaso total de política pública" y afirmando que han convertido al mercado bursátil coreano en un "casino". Otros responsables políticos, incluido el Banco de Corea, han advertido que estos instrumentos podrían aumentar aún más la concentración del mercado en Samsung y SK Hynix.
La tensión entre la sofisticación de los mercados financieros modernos y la estabilidad sistémica se ha vuelto evidente. Mientras que los gestores veteranos prefieren hablar de inversiones productivas o de "poner a trabajar" el capital, la realidad es que productos como los ETF apalancados funcionan con lógicas especulativas que amplifican riesgos. El crecimiento de estos vehículos plantea interrogantes sobre la capacidad de los reguladores para controlar dinámicas que pueden desestabilizar mercados enteros, especialmente cuando se concentran en acciones que representan porciones significativas de índices nacionales o cuando alcanzan magnitudes de decenas de miles de millones de dólares.

