

El optimismo y la fe en el plan económico de Javier Milei parecen haber dejado paso a la cautela y la incertidumbre entre los dueños y directivos de las grandes empresas que operan en Argentina.
En el coloquio anual del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA), los empresarios manifestaron su preocupación por la inestabilidad política y económica del gobierno de Milei. El encuentro, realizado en Mar del Plata, coincidió con el rescate financiero de Estados Unidos por 40.000 millones de dólares.
Mariano Bosch, presidente del coloquio, enfatizó la necesidad de 'reglas claras' y 'previsibilidad' para mejorar la productividad. Santiago Mignone, titular de IDEA, reconoció que la estabilización fiscal era necesaria, pero no suficiente, demandando reformas impositivas y laborales.
El respaldo financiero de Trump fue tema central de conversaciones informales. Mientras funcionarios como Horacio Marín lo celebraban, los empresarios mostraban cautela, preocupados por la volatilidad económica y la posible devaluación del peso después de las elecciones del 26 de octubre.
Manuel Adorni, vocero presidencial, celebró el apoyo estadounidense y mostró optimismo sobre un Congreso más reformista tras los comicios. Sin embargo, entre los empresarios prevalecía la incertidumbre sobre el futuro económico del país.