

La líder opositora venezolana María Corina Machado presentó este martes en la conferencia energética CERAWeek en Houston, Texas, un plan para atraer inversión petrolera a Venezuela basado en seguridad jurídica y transparencia. Machado prometió a los inversionistas que en 10 años el país podría producir hasta cinco millones de barriles diarios con una inversión de 150.000 millones de dólares, condicionado a la celebración de elecciones presidenciales que ella calificó como necesarias para establecer instituciones independientes y garantizar el cumplimiento de contratos.
María Corina Machado asistió este martes a CERAWeek, la mayor conferencia energética del mundo que tiene lugar esta semana en Texas, según reportó El País. En el Hotel Hilton de Houston, la líder opositora venezolana expuso a sala llena sus ideas para un futuro petrolero en Venezuela centrado en la seguridad y la transparencia.
"Lo que vendrá debe ir más allá. Debe ser completamente transparente, con una marca institucional y debe estar diseñado para crear confianza a largo plazo en los inversionistas y en la gente", dijo Machado durante su intervención en la conferencia, según El País.
En la sala plenaria, Machado explicó a los inversionistas petroleros que en 10 años Venezuela podría llegar a producir hasta cinco millones de barriles al día con una inversión de 150.000 millones de dólares, según la fuente. Sin embargo, reconoció que para que inviertan esa cantidad necesitan instituciones independientes y que se honren sus contratos, algo que prometió garantizar una vez que el país pueda celebrar elecciones presidenciales "justas y libres".
La opositora habló de la creación de una agencia "independiente y autónoma de hidrocarburos" que redefina el rol del Estado, que pasaría a ser estrictamente un ente regulador, según El País.
Respecto a Petróleos de Venezuela (PDVSA), la empresa estatal que controla completamente el negocio petrolero del país, Machado planteó una oportunidad de inversión. Explicó que la empresa debe reducir su tamaño "de forma dramática" en todos sus niveles y sectores al tiempo que sus operaciones vayan siendo privatizadas, según la fuente.
Machado también prometió a los inversionistas que serían dueños de la producción "desde la boca del pozo", que podrían registrar reservas, que tendrían contratos de 25 años renovables por un periodo similar, y que las disputas podrían resolverse por arbitraje internacional, según El País.
"El ilimitado potencial energético de Venezuela es un paso. La pregunta siempre ha sido si existen las condiciones", dijo Machado. "Necesitamos tener las condiciones no solo para que la gente pueda volver, sino también para que las grandes inversiones puedan venir con seguridad y certeza de que este será un proceso predecible a largo plazo, y que se mantendrán las condiciones aunque haya cambios políticos", añadió según la fuente.
Machado aseguró que todo pasa por la celebración de nuevas elecciones presidenciales. Dijo que prepararlas podría llevar al menos nueve meses, según El País. La opositora anunció a principios de este mes que regresará a Venezuela en "pocas semanas" para "garantizar una transición a la democracia ordenada, sostenible e indetenible" y preparar "una nueva y gigantesca victoria electoral".
Dichas elecciones necesitarían el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según la fuente. Trump ha estrechado su relación con el Gobierno de la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, después de que Washington lanzara en enero pasado la operación militar que terminó con la captura de Nicolás Maduro en Caracas y su traslado a una cárcel en Nueva York bajo cargos de narcotráfico, según El País.
Desde entonces, Machado y Trump han tenido dos reuniones. En una de ellas, la líder venezolana le entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz, según la fuente. Sin embargo, Trump ha asegurado que Machado no cuenta con suficiente respaldo dentro del país para gobernar, dificultando su papel en una transición, según El País.
Más tarde, en la plaza del Ayuntamiento de Houston este martes por la tarde, cientos de venezolanos se reunieron para recibir a Machado, según la fuente. Los espacios estaban copados por venezolanos que grababan su discurso, la fotografiaban y le gritaban consignas. En minutos, a Machado las manos se le llenaron de rosarios regalados, de pulseras, de franelas con la imagen de Maduro detenido y de banderas de Venezuela, según El País.
Ella bromeó con que los policías de Houston que la custodiaban estaban asustados ante la multitud que se apiñaba contra la tarima: "Yo les digo que no se preocupen, yo he estado en manos de la gente", dijo según la fuente.
A los venezolanos, la opositora les pidió que se organizaran en núcleos para un eventual empadronamiento de votantes en el exterior. "Estamos más cerca que nunca de una Venezuela libre", clamó, y añadió: "No veo el momento de que vuelvan", según El País. Decenas de personas le respondieron "Libertad, libertad" y "Hasta el final", la consigna que ha acompañado a su campaña política desde que Maduro fue ratificado por la autoridad electoral venezolana para una tercera presidencia el 28 de julio de 2024, pese a las denuncias demostradas de un fraude electoral, según la fuente.
"Hoy estamos viviendo el momento más importante de nuestras vidas", les dijo en Houston al recordarles la captura de Maduro. "Lo que falta es rematar", añadió según El País.
Sin embargo, en Houston no todos creen que las condiciones están dadas para regresar a Venezuela, según la fuente. Aunque la Asamblea Nacional, de mayoría chavista, reformó en enero la Ley de Hidrocarburos para asegurar la autonomía de las operaciones petroleras extranjeras, los líderes de grandes corporaciones como Chevron o ConocoPhillips —cuyos activos fueron expropiados por el Gobierno de Hugo Chávez en 2007— aseguraron esta semana en CERAWeek a la agencia Reuters que necesitan más garantías para invertir en el país con las mayores reservas petroleras del mundo, según El País.
Mientras, el martes en la plaza del Ayuntamiento algunos lloraban al escuchar a Machado y cuando ella les preguntó "¿Quién va a regresar conmigo para Venezuela?", la mayoría respondió: "¡Yo!", según la fuente.
La propuesta de Machado llega en un momento de incertidumbre política en Venezuela tras la captura de Maduro por parte de Estados Unidos en enero de 2026. La líder opositora busca posicionarse como alternativa viable para gobernar el país, aunque enfrenta el escepticismo tanto de la administración Trump como de grandes corporaciones petroleras que sufrieron expropiaciones en el pasado. El éxito de su plan dependerá de la celebración de elecciones que aún no tienen fecha definida y que requerirían al menos nueve meses de preparación, según sus propias estimaciones.