El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy (Partido Popular), quien ocupó el cargo entre 2011 y 2018, publicó el sábado en el diario El Debate, propiedad de la Asociación Católica de Propagandistas, una columna de análisis sobre la selección francesa de cara al enfrentamiento del martes contra España en las semifinales del Mundial. En el artículo, Rajoy escribió: "Es de altísimo nivel. Que dicho sea de paso, juega sin franceses. Y juegan muy bien. Serán un rival formidable".
Los comentarios de Rajoy aluden a los orígenes de varios jugadores de la selección francesa, confundiendo aparentemente el origen de sus padres o ancestros con su nacionalidad. De los 26 convocados por Francia, 23 nacieron en territorio francés, mientras que los tres nacidos en el extranjero poseen nacionalidad francesa, según informó la Embajada de Francia en Madrid.
La reacción en Francia fue inmediata y contundente. El Gobierno de Emmanuel Macron y líderes de distintas formaciones políticas condenaron lo que calificaron como "racismo burdo" y "odio". Laurent Nuñez, ministro del Interior francés y descendiente de migrantes españoles, declaró a la cadena BFMTV que lo afirmado por Rajoy es "totalmente inaceptable" y enfatizó: "Solo hay una Francia, república en la que todos pueden encontrar su sitio, sea cual sea su origen".
Aurore Bergé, ministra encargada de la Lucha contra las Discriminaciones (Renaissance), criticó estos "repetidos comentarios racistas" y afirmó que "es hora de que cesen y de que el deporte vuelva a ser deporte: un lugar donde se juzgue a las personas por su talento y por ningún otro criterio".
Naïma Moutchou, ministra de Ultramar, denunció un patrón sistemático: "Con cada victoria de los Bleus reaparecen las mismas obsesiones e insultos racistas. No son simples deslices; es un odio metódico y normalizado hacia Francia y hacia lo que representa". Moutchou pidió a la Federación Francesa de Fútbol que emprenda acciones legales contra Rajoy.
Éléonore Caroit, ministra encargada de la Francofonía, las Alianzas Internacionales y los Franceses en el Extranjero, respondió con firmeza: "Ya vengan de una senadora paraguaya o de un ex primer ministro español, ya sean escandalosos o más insidiosos, todos los ataques racistas contra el equipo de Francia son inaceptables. Todos los jugadores del equipo de Francia son franceses. Punto final".
La Embajada de Francia en Madrid también respondió en redes sociales, proporcionando datos precisos: "Todos los jugadores de la selección francesa son franceses. De los 26 convocados, 23 nacieron en Francia. Los tres nacidos en el extranjero también tienen la nacionalidad francesa".
En el ámbito político francés, Fabien Roussel, secretario nacional del Partido Comunista Francés, recordó incidentes racistas previos: "Ayer fue una senadora de Paraguay, hoy el ex primer ministro de España: no pueden evitar expresar un racismo burdo para intentar provocar a nuestra magnífica selección francesa". Olivier Faure, líder del Partido Socialista francés, respondió con dureza en X: "La selección francesa está formada únicamente por franceses. Francia no es una nación étnica; no tiene un color de piel ni una religión. Es una nación política unida en torno al lema republicano. Aunque eso moleste a la derecha racista".
En España, la respuesta fue igualmente contundente. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (PSOE), publicó un mensaje en X el domingo: "Hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel. Otros la medimos por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él. Jugando al fútbol. Cuidando a nuestros mayores. O abriendo negocios. España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas. Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo".
José Manuel Albares, ministro de Exteriores español, calificó el mensaje de Rajoy de "hiriente y peligroso" en la misma red social: "Todo lo que encubra racismo y xenofobia es despreciable. No es España. Todos los franceses, sin distinción, son nuestros amigos, nuestros vecinos y socios. El sabotaje del PP no impedirá el Tratado de Amistad con Francia".
Óscar Puente, ministro de Transportes, fue más directo en su crítica, calificando a Rajoy de "idiota posfranquista" y asegurando que "nunca ha sido un moderado".
Los comentarios de Rajoy han sido comparados con un incidente reciente protagonizado por Celeste Amarilla, senadora paraguaya, quien realizó un ataque racista en redes sociales contra Kylian Mbappé, refiriéndose a él como un "camerunés colonizado, desesperado por hacerse pasar por francés". La Federación Francesa de Fútbol ya ha presentado una denuncia contra Amarilla ante los fiscales de París.
Al cierre de esta información, Rajoy aún no había rectificado ni hecho aclaración alguna sobre sus comentarios. El artículo original permanecía publicado en El Debate sin modificaciones ni disculpas.