Tecnología

Marina de EE.UU. retrasa dos años el despliegue de misiles hipersónicos en destructores Zumwalt

La Marina de Estados Unidos enfrenta un retraso de dos años en la incorporación de misiles hipersónicos Conventional Prompt Strike (CPS) a sus tres destructores de clase Zumwalt, según un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) del 17 de julio. Aunque el USS Zumwalt (DDG 1000) regresará al servicio en septiembre de 2026 como el primer buque de guerra estadounidense equipado con lanzadores de armas hipersónicas, no llevará ningún misil inicialmente debido a que las armas aún se encuentran en desarrollo y pruebas.

TECNOLOGÍA20 JUL 2026

Los retrasos en las mejoras de los buques, la producción de misiles y las pruebas están obstaculizando el objetivo de la Marina de lanzar su primer buque de superficie con armas hipersónicas operativas. El programa enfrenta desafíos técnicos, financieros y de coordinación que han elevado significativamente los costos y extendido los plazos de entrega.

MODERNIZACIÓN DEL USS ZUMWALT CASI COMPLETADA

Para enero de 2026, la modernización del USS Zumwalt había alcanzado el 94 por ciento de avance. La actualización reemplaza los dos sistemas de cañones avanzados de 155 milímetros del buque por cuatro grandes tubos de lanzamiento de misiles. Cada tubo puede albergar tres misiles CPS, lo que permitirá al buque transportar hasta 12 armas hipersónicas cuando el sistema esté operativo.

Sin embargo, la modernización ha enfrentado problemas técnicos significativos. Según el informe de la GAO, cuando el sistema de energía híbrido-eléctrico de 78 megavatios del buque se apagó y reinició por primera vez, algunos equipos fallaron. Los trabajadores también tuvieron que remover más cableado del previsto para instalar los nuevos tubos de lanzamiento, lo que generó trabajo adicional y retrasó el cronograma.

En agosto de 2025, la Marina agregó 230,000 horas de trabajo inesperado a su contrato con Huntington Ingalls Industries, con un costo de 20 millones de dólares. Debido a esto, el costo estimado para modernizar los tres destructores de clase Zumwalt aumentó de 1,800 millones de dólares a al menos 2,000 millones de dólares.

PRUEBAS Y PRODUCCIÓN DE MISILES REZAGADAS

La producción de misiles permanece muy por debajo de los objetivos de la Marina. Según el informe de la GAO, Lockheed Martin puede fabricar solo seis o siete misiles por año actualmente, en lugar de los 12 planeados anualmente.

El primer vuelo de prueba en el mar del misil Conventional Prompt Strike ha sido retrasado de 2025 a 2027 debido a problemas de financiamiento y pruebas. No obstante, en abril de 2025, la Marina completó su primera prueba completa del sistema de lanzamiento de gas frío CPS utilizando un lanzador basado en tierra en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral en Florida, un paso importante antes de iniciar las pruebas de vuelo basadas en el mar.

Los costos del programa también están aumentando significativamente. El costo total estimado del programa CPS aumentó de 31,000 millones de dólares para 262 misiles en 2020 a 41,000 millones de dólares para 224 misiles. Para abril de 2026, se esperaba que cada misil costara aproximadamente 67 millones de dólares en promedio.

FALTA DE ESTRATEGIA COORDINADA

Más allá de los retrasos en buques y misiles, la GAO señaló que el Pentágono carece de un plan de inversión coordinado para el programa Conventional Prompt Strike, que supera los 50,000 millones de dólares. Este programa abarca los destructores de clase Zumwalt, los submarinos de clase Virginia y el Arma Hipersónica de Largo Alcance del Ejército.

Dado que cada rama militar gestiona sus propias inversiones de forma independiente, el informe advirtió que podría haber "retrasos adicionales y uso ineficiente de fondos de los contribuyentes". El Departamento de Defensa estuvo de acuerdo con la recomendación de la GAO de crear una estrategia integral para gestionar el programa en todas las ramas militares.

IMPLICACIONES Y PERSPECTIVAS

El retraso de dos años en el despliegue de capacidades hipersónicas representa un obstáculo significativo para la estrategia de defensa estadounidense en un contexto de creciente competencia con potencias rivales. Aunque el USS Zumwalt regresará al servicio en septiembre de 2026, su capacidad operativa real dependerá de avances en la producción y pruebas de misiles que aún están años por delante del cronograma original.

Los problemas identificados por la GAO reflejan desafíos más amplios en la adquisición de defensa estadounidense: sobrecostos, retrasos técnicos y falta de coordinación entre agencias. La recomendación de crear una estrategia unificada para el programa hipersónico sugiere que el Pentágono reconoce la necesidad de mejorar la gestión de proyectos de defensa de gran escala.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE TECNOLOGÍA
ColGlobal
Tecnología

Marina de EE.UU. retrasa dos años el despliegue de misiles hipersónicos en destructores Zumwalt

La Marina de Estados Unidos enfrenta un retraso de dos años en la incorporación de misiles hipersónicos Conventional Prompt Strike (CPS) a sus tres destructores de clase Zumwalt, según un informe de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental (GAO) del 17 de julio. Aunque el USS Zumwalt (DDG 1000) regresará al servicio en septiembre de 2026 como el primer buque de guerra estadounidense equipado con lanzadores de armas hipersónicas, no llevará ningún misil inicialmente debido a que las armas aún se encuentran en desarrollo y pruebas.

20 jul 2026
Tamaño de texto

Los retrasos en las mejoras de los buques, la producción de misiles y las pruebas están obstaculizando el objetivo de la Marina de lanzar su primer buque de superficie con armas hipersónicas operativas. El programa enfrenta desafíos técnicos, financieros y de coordinación que han elevado significativamente los costos y extendido los plazos de entrega.

MODERNIZACIÓN DEL USS ZUMWALT CASI COMPLETADA

Para enero de 2026, la modernización del USS Zumwalt había alcanzado el 94 por ciento de avance. La actualización reemplaza los dos sistemas de cañones avanzados de 155 milímetros del buque por cuatro grandes tubos de lanzamiento de misiles. Cada tubo puede albergar tres misiles CPS, lo que permitirá al buque transportar hasta 12 armas hipersónicas cuando el sistema esté operativo.

Sin embargo, la modernización ha enfrentado problemas técnicos significativos. Según el informe de la GAO, cuando el sistema de energía híbrido-eléctrico de 78 megavatios del buque se apagó y reinició por primera vez, algunos equipos fallaron. Los trabajadores también tuvieron que remover más cableado del previsto para instalar los nuevos tubos de lanzamiento, lo que generó trabajo adicional y retrasó el cronograma.

En agosto de 2025, la Marina agregó 230,000 horas de trabajo inesperado a su contrato con Huntington Ingalls Industries, con un costo de 20 millones de dólares. Debido a esto, el costo estimado para modernizar los tres destructores de clase Zumwalt aumentó de 1,800 millones de dólares a al menos 2,000 millones de dólares.

PRUEBAS Y PRODUCCIÓN DE MISILES REZAGADAS

La producción de misiles permanece muy por debajo de los objetivos de la Marina. Según el informe de la GAO, Lockheed Martin puede fabricar solo seis o siete misiles por año actualmente, en lugar de los 12 planeados anualmente.

El primer vuelo de prueba en el mar del misil Conventional Prompt Strike ha sido retrasado de 2025 a 2027 debido a problemas de financiamiento y pruebas. No obstante, en abril de 2025, la Marina completó su primera prueba completa del sistema de lanzamiento de gas frío CPS utilizando un lanzador basado en tierra en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral en Florida, un paso importante antes de iniciar las pruebas de vuelo basadas en el mar.

Los costos del programa también están aumentando significativamente. El costo total estimado del programa CPS aumentó de 31,000 millones de dólares para 262 misiles en 2020 a 41,000 millones de dólares para 224 misiles. Para abril de 2026, se esperaba que cada misil costara aproximadamente 67 millones de dólares en promedio.

FALTA DE ESTRATEGIA COORDINADA

Más allá de los retrasos en buques y misiles, la GAO señaló que el Pentágono carece de un plan de inversión coordinado para el programa Conventional Prompt Strike, que supera los 50,000 millones de dólares. Este programa abarca los destructores de clase Zumwalt, los submarinos de clase Virginia y el Arma Hipersónica de Largo Alcance del Ejército.

Dado que cada rama militar gestiona sus propias inversiones de forma independiente, el informe advirtió que podría haber "retrasos adicionales y uso ineficiente de fondos de los contribuyentes". El Departamento de Defensa estuvo de acuerdo con la recomendación de la GAO de crear una estrategia integral para gestionar el programa en todas las ramas militares.

IMPLICACIONES Y PERSPECTIVAS

El retraso de dos años en el despliegue de capacidades hipersónicas representa un obstáculo significativo para la estrategia de defensa estadounidense en un contexto de creciente competencia con potencias rivales. Aunque el USS Zumwalt regresará al servicio en septiembre de 2026, su capacidad operativa real dependerá de avances en la producción y pruebas de misiles que aún están años por delante del cronograma original.

Los problemas identificados por la GAO reflejan desafíos más amplios en la adquisición de defensa estadounidense: sobrecostos, retrasos técnicos y falta de coordinación entre agencias. La recomendación de crear una estrategia unificada para el programa hipersónico sugiere que el Pentágono reconoce la necesidad de mejorar la gestión de proyectos de defensa de gran escala.

FUENTES
SIGUE LEYENDO