Etiopía celebra este 1 de junio elecciones parlamentarias y regionales con más de 50 millones de votantes habilitados, en un proceso que busca consolidar el apoyo al programa de reformas económicas del primer ministro Abiy Ahmed, pero que transcurre en medio de persistentes desafíos de seguridad, inflación creciente y la exclusión total de la región de Tigray de la votación.