Internacional

Mayoría del Consejo de Seguridad de la ONU condena ofensiva israelí en el sur del Líbano y exige retirada de tropas

La mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas expresaron su desaprobación a los crecientes ataques militares de Israel en el Líbano durante una reunión de emergencia celebrada el lunes por la noche, mientras Estados Unidos optó por no criticar a Tel Aviv y centró sus señalamientos exclusivamente en el movimiento de resistencia Hezbolá e Irán. La condena se produce en medio de una escalada militar israelí que ha dejado más de 3.400 muertos desde el 2 de marzo, según el Ministerio de Salud libanés, pese a un alto el fuego mediado por Washington que entró en vigor el 17 de abril.

INTERNACIONAL2 JUN 2026

Jerome Bonnafont, embajador de Francia ante la ONU, declaró que solicitaron la reunión de emergencia "para abordar la grave escalada que está ocurriendo ahora y el considerable aumento de las acciones militares israelíes en el Líbano, a pesar del alto el fuego que comenzó el 17 de abril bajo mediación estadounidense", según reportó Press TV.

Bonnafont advirtió que una renovada ocupación solo escalaría el conflicto. "En lugar de proporcionar seguridad para Israel y su pueblo, una nueva ocupación probablemente aumentará la inestabilidad, ya que cada aldea que es bombardeada y cada víctima civil solo socava al gobierno libanés", dijo el diplomático francés. Enfatizó que "ninguna justificación de seguridad puede excusar una violación continua de la soberanía de una nación".

Vassily Nebenzia, representante de Rusia ante la ONU, comparó las acciones militares de Israel en el Líbano con las que ocurren en Gaza. Afirmó que el Líbano está experimentando "una repetición casi idéntica del escenario de limpieza de la Franja de Gaza con el establecimiento de un control de ocupación a gran escala y el desplazamiento forzado de la población local", según sus declaraciones.

Nebenzia exigió la retirada inmediata de las tropas israelíes, advirtiendo que sin este paso "será imposible lograr un alto el fuego genuino". También vinculó la crisis en el Líbano con problemas regionales más amplios, subrayando que "el deterioro de la situación en el Líbano fue resultado directo de la agresión injustificada de Estados Unidos e Israel contra Irán".

Fu Cong, enviado de China ante la ONU, señaló que Israel ha "cruzado el río Litani y ocupado el Castillo de Balfour". Describió este desarrollo como "la incursión militar más profunda de Israel en el Líbano en más de 20 años", enfatizando que las intenciones de Israel de aumentar las ofensivas terrestres son "profundamente preocupantes para la comunidad internacional".

James Kariuki, encargado de negocios del Reino Unido, criticó lo que denominó la "escalada imprudente y desproporcionada de la acción militar israelí", señalando que ha "exacerbado un entorno ya devastador para los civiles libaneses".

En marcado contraste, el enviado estadounidense Mike Waltz presentó una perspectiva notablemente diferente, elogiando el liderazgo directo del presidente Donald Trump mientras atribuía la responsabilidad únicamente a Hezbolá e Irán, sin reconocer ninguna violación por parte de Israel, según Press TV.

El Ministerio de Salud libanés reporta que desde el 2 de marzo, más de 3.400 personas han perdido la vida debido a ataques israelíes en todo el país.

La reunión de emergencia del Consejo de Seguridad evidencia la creciente división entre los miembros permanentes del organismo respecto al conflicto en el Líbano. Mientras Francia, Rusia, China y el Reino Unido expresaron críticas directas a las operaciones militares israelíes y llamaron a la retirada de tropas, Estados Unidos mantuvo su postura de respaldo a Israel, señalando exclusivamente a actores regionales como responsables de la escalada.

La situación representa una violación del alto el fuego mediado por Estados Unidos que entró en vigor hace menos de dos meses, el 17 de abril. La incursión israelí más allá del río Litani marca la penetración más profunda en territorio libanés en dos décadas, según las declaraciones del representante chino, lo que plantea interrogantes sobre la viabilidad del acuerdo de cese al fuego y la capacidad de la comunidad internacional para hacer cumplir resoluciones sobre soberanía territorial.

La comparación realizada por el diplomático ruso entre las operaciones en el Líbano y Gaza sugiere un patrón de actuación militar que incluye desplazamiento forzado de población civil y establecimiento de control territorial, elementos que han caracterizado el conflicto en la Franja de Gaza durante meses.

La crisis libanesa se desarrolla en un contexto regional más amplio que incluye tensiones entre Israel, Estados Unidos e Irán, según señaló el representante ruso, quien vinculó directamente el deterioro de la situación en el Líbano con lo que describió como "agresión injustificada" contra Irán por parte de Washington y Tel Aviv.

La cifra de más de 3.400 muertos desde el 2 de marzo, según datos oficiales del Ministerio de Salud libanés, representa un incremento significativo en las víctimas civiles pese a la existencia formal de un alto el fuego, lo que subraya la gravedad de la escalada militar denunciada por la mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad.

La posición aislada de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, rehusando criticar las acciones israelíes mientras otros miembros permanentes y no permanentes expresan condenas explícitas, refleja la profunda división en el organismo internacional sobre cómo abordar el conflicto y hacer cumplir el derecho internacional respecto a la soberanía territorial del Líbano.

Las advertencias de los diplomáticos francés y ruso sobre que una ocupación prolongada generará mayor inestabilidad en lugar de seguridad plantean interrogantes sobre la estrategia militar israelí y sus consecuencias a largo plazo para la región. La referencia específica al socavamiento del gobierno libanés por cada bombardeo y víctima civil sugiere preocupación por el colapso de las instituciones estatales libanesas en medio de la escalada militar.

La ocupación del Castillo de Balfour y el cruce del río Litani representan hitos geográficos significativos que marcan la extensión de la incursión israelí en territorio libanés, superando límites que no se habían cruzado en más de dos décadas, según las fuentes diplomáticas citadas.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE INTERNACIONAL
ColGlobal
Internacional

Mayoría del Consejo de Seguridad de la ONU condena ofensiva israelí en el sur del Líbano y exige retirada de tropas

La mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas expresaron su desaprobación a los crecientes ataques militares de Israel en el Líbano durante una reunión de emergencia celebrada el lunes por la noche, mientras Estados Unidos optó por no criticar a Tel Aviv y centró sus señalamientos exclusivamente en el movimiento de resistencia Hezbolá e Irán. La condena se produce en medio de una escalada militar israelí que ha dejado más de 3.400 muertos desde el 2 de marzo, según el Ministerio de Salud libanés, pese a un alto el fuego mediado por Washington que entró en vigor el 17 de abril.

2 jun 2026
Tamaño de texto

Jerome Bonnafont, embajador de Francia ante la ONU, declaró que solicitaron la reunión de emergencia "para abordar la grave escalada que está ocurriendo ahora y el considerable aumento de las acciones militares israelíes en el Líbano, a pesar del alto el fuego que comenzó el 17 de abril bajo mediación estadounidense", según reportó Press TV.

Bonnafont advirtió que una renovada ocupación solo escalaría el conflicto. "En lugar de proporcionar seguridad para Israel y su pueblo, una nueva ocupación probablemente aumentará la inestabilidad, ya que cada aldea que es bombardeada y cada víctima civil solo socava al gobierno libanés", dijo el diplomático francés. Enfatizó que "ninguna justificación de seguridad puede excusar una violación continua de la soberanía de una nación".

Vassily Nebenzia, representante de Rusia ante la ONU, comparó las acciones militares de Israel en el Líbano con las que ocurren en Gaza. Afirmó que el Líbano está experimentando "una repetición casi idéntica del escenario de limpieza de la Franja de Gaza con el establecimiento de un control de ocupación a gran escala y el desplazamiento forzado de la población local", según sus declaraciones.

Nebenzia exigió la retirada inmediata de las tropas israelíes, advirtiendo que sin este paso "será imposible lograr un alto el fuego genuino". También vinculó la crisis en el Líbano con problemas regionales más amplios, subrayando que "el deterioro de la situación en el Líbano fue resultado directo de la agresión injustificada de Estados Unidos e Israel contra Irán".

Fu Cong, enviado de China ante la ONU, señaló que Israel ha "cruzado el río Litani y ocupado el Castillo de Balfour". Describió este desarrollo como "la incursión militar más profunda de Israel en el Líbano en más de 20 años", enfatizando que las intenciones de Israel de aumentar las ofensivas terrestres son "profundamente preocupantes para la comunidad internacional".

James Kariuki, encargado de negocios del Reino Unido, criticó lo que denominó la "escalada imprudente y desproporcionada de la acción militar israelí", señalando que ha "exacerbado un entorno ya devastador para los civiles libaneses".

En marcado contraste, el enviado estadounidense Mike Waltz presentó una perspectiva notablemente diferente, elogiando el liderazgo directo del presidente Donald Trump mientras atribuía la responsabilidad únicamente a Hezbolá e Irán, sin reconocer ninguna violación por parte de Israel, según Press TV.

El Ministerio de Salud libanés reporta que desde el 2 de marzo, más de 3.400 personas han perdido la vida debido a ataques israelíes en todo el país.

La reunión de emergencia del Consejo de Seguridad evidencia la creciente división entre los miembros permanentes del organismo respecto al conflicto en el Líbano. Mientras Francia, Rusia, China y el Reino Unido expresaron críticas directas a las operaciones militares israelíes y llamaron a la retirada de tropas, Estados Unidos mantuvo su postura de respaldo a Israel, señalando exclusivamente a actores regionales como responsables de la escalada.

La situación representa una violación del alto el fuego mediado por Estados Unidos que entró en vigor hace menos de dos meses, el 17 de abril. La incursión israelí más allá del río Litani marca la penetración más profunda en territorio libanés en dos décadas, según las declaraciones del representante chino, lo que plantea interrogantes sobre la viabilidad del acuerdo de cese al fuego y la capacidad de la comunidad internacional para hacer cumplir resoluciones sobre soberanía territorial.

La comparación realizada por el diplomático ruso entre las operaciones en el Líbano y Gaza sugiere un patrón de actuación militar que incluye desplazamiento forzado de población civil y establecimiento de control territorial, elementos que han caracterizado el conflicto en la Franja de Gaza durante meses.

La crisis libanesa se desarrolla en un contexto regional más amplio que incluye tensiones entre Israel, Estados Unidos e Irán, según señaló el representante ruso, quien vinculó directamente el deterioro de la situación en el Líbano con lo que describió como "agresión injustificada" contra Irán por parte de Washington y Tel Aviv.

La cifra de más de 3.400 muertos desde el 2 de marzo, según datos oficiales del Ministerio de Salud libanés, representa un incremento significativo en las víctimas civiles pese a la existencia formal de un alto el fuego, lo que subraya la gravedad de la escalada militar denunciada por la mayoría de los miembros del Consejo de Seguridad.

La posición aislada de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, rehusando criticar las acciones israelíes mientras otros miembros permanentes y no permanentes expresan condenas explícitas, refleja la profunda división en el organismo internacional sobre cómo abordar el conflicto y hacer cumplir el derecho internacional respecto a la soberanía territorial del Líbano.

Las advertencias de los diplomáticos francés y ruso sobre que una ocupación prolongada generará mayor inestabilidad en lugar de seguridad plantean interrogantes sobre la estrategia militar israelí y sus consecuencias a largo plazo para la región. La referencia específica al socavamiento del gobierno libanés por cada bombardeo y víctima civil sugiere preocupación por el colapso de las instituciones estatales libanesas en medio de la escalada militar.

La ocupación del Castillo de Balfour y el cruce del río Litani representan hitos geográficos significativos que marcan la extensión de la incursión israelí en territorio libanés, superando límites que no se habían cruzado en más de dos décadas, según las fuentes diplomáticas citadas.

FUENTES
SIGUE LEYENDO