Un tribunal de Berlín sentenció este miércoles 7 de julio de 2026 a cadena perpetua a Johannes M., un médico de cuidados paliativos de 41 años, por asesinar a 15 de sus pacientes, según informaron la BBC y DW. El tribunal encontró al acusado culpable de matar a 12 mujeres y 3 hombres durante visitas domiciliarias realizadas entre septiembre de 2021 y julio de 2024.
El tribunal determinó que la gravedad de la culpa del médico era particularmente severa, una figura legal alemana aproximadamente equivalente a un asesinato en primer grado en Estados Unidos, según DW. Además de la cadena perpetua, el tribunal ordenó detención preventiva tras cumplir su sentencia e impuso una prohibición de por vida para ejercer la medicina, según la BBC.
Las víctimas tenían entre 25 y 94 años de edad, según ambas fuentes. El tribunal escuchó cómo todas estaban gravemente enfermas, pero sus muertes no eran inminentes, según la BBC. Los fiscales dijeron que durante las visitas domiciliarias, el médico administró una combinación letal de varios medicamentos sin el consentimiento de sus pacientes, según la BBC.
Los fiscales describieron que el médico actuaba por "un deseo de matar" y que administraba cócteles mortales de sedantes, incluyendo un anestésico y un relajante muscular que "paralizaba los músculos respiratorios, provocando un paro respiratorio y la muerte en minutos", según DW.
En varias ocasiones, el médico provocó incendios para encubrir sus actos, según ambas fuentes. Los fiscales dijeron que en al menos cinco ocasiones prendió fuego a los apartamentos de las víctimas para ocultar los asesinatos, según DW.
En julio de 2024, poco antes de su arresto, los fiscales dijeron que el médico mató a dos pacientes en un solo día: un hombre de 75 años en su casa en el centro de Berlín y, unas horas después, una mujer de 76 años en un distrito vecino, según la BBC. Los fiscales dijeron que el médico intentó incendiar la casa de la mujer, pero fracasó, según la BBC.
Durante gran parte del juicio, que duró aproximadamente un año, el médico no dijo nada, según la BBC. El acusado, que ha estado bajo custodia desde agosto de 2024, permaneció en silencio durante casi dos años antes de admitir poco antes del final del juicio 12 de los 15 asesinatos, según DW.
El mes pasado, confesó haber "matado personas", doce de sus pacientes gravemente enfermos, según la BBC. Dijo al tribunal que se había convencido a sí mismo de que estaba haciendo lo correcto, ahorrándoles "sufrimiento e incapacidad", según la BBC. "A lo largo de todo esto, pensé que esto era lo mejor para todos", dijo, según la BBC.
El médico dijo que se disculpaba por todo el sufrimiento que había causado, según la BBC. También declaró "me desespero de mí mismo" y dijo que solo ahora entendía "la magnitud del sufrimiento" que había causado, según el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung citado por DW.
Las autoridades sospechan que mató a más pacientes. Los fiscales están investigando actualmente 76 otros casos, según ambas fuentes. Los medios alemanes dicen que si se prueban los casos adicionales y es declarado culpable, sería uno de los mayores casos de asesinato en serie en la historia de Alemania, según la BBC.
El médico dijo al tribunal que se "involucraría mucho antes en los próximos procedimientos", según la BBC.
Más temprano en el juicio, familiares de las víctimas dijeron al tribunal que todavía no podían creerlo, según la BBC. La madre de la víctima más joven, una mujer de 25 años que murió en 2021, estaba en lágrimas. "Ella nunca dijo que no quería vivir más", dijo, según la BBC.
El hijo de una mujer de 72 años que murió en 2024 dijo que su madre había tenido planes de ir al Mar Báltico con su hermana. "Mi madre quería seguir viviendo", dijo, según la BBC. Los familiares dijeron al tribunal que algunos de los pacientes todavía tenían planes y habían querido vivir, según DW.
El médico trabajaba en cuidados paliativos ambulatorios en Berlín, donde los equipos médicos apoyan a personas gravemente enfermas aliviando el dolor y mejorando la calidad de vida, según DW. Todas las víctimas estaban recibiendo cuidados en el momento de su muerte, según DW.
Los fiscales habían solicitado la pena máxima después de un juicio que duró casi un año, buscando cadena perpetua, una determinación de gravedad particular de la culpa, detención preventiva después de la sentencia y una prohibición de por vida para ejercer la medicina, según DW.
Este caso plantea serias interrogantes sobre la supervisión de los profesionales médicos que trabajan en cuidados paliativos domiciliarios y la protección de pacientes vulnerables. Si se confirman los 76 casos adicionales bajo investigación, el número total de víctimas podría superar los 90 asesinatos, lo que lo convertiría en uno de los asesinos en serie más prolíficos de la historia alemana y uno de los casos más graves de homicidios cometidos por personal médico en Europa.

