Meta ha retrocedido en su plan de rastrear la actividad informática de sus empleados para entrenar modelos de inteligencia artificial, según un memorándum interno enviado el martes. La decisión llega tras semanas de críticas de trabajadores que iniciaron una petición contra la herramienta que acumula más de 1.500 firmas, y después de que empleados reportaran problemas de consumo excesivo de batería y datos de internet.