

Meta pausó el lunes un programa corporativo que rastreaba cada clic y pulsación de teclado de sus empleados para entrenar modelos de inteligencia artificial, después de descubrir que algunos datos recopilados quedaron potencialmente accesibles a cualquier persona dentro de la compañía. La iniciativa, lanzada hace apenas dos meses, generó una ola de protestas internas que incluyó una petición firmada por casi 2.000 trabajadores exigiendo su cancelación.
Meta detuvo el lunes su programa de rastreo de empleados conocido internamente como Iniciativa de Capacidad de Modelos (MCI, por sus siglas en inglés), según confirmó un portavoz de la compañía a la BBC. El programa, implementado hace solo dos meses, recopilaba datos sobre el uso de computadoras por parte de los trabajadores, incluyendo clics del ratón y pulsaciones de teclado, con el objetivo de entrenar modelos de inteligencia artificial.
La suspensión se produjo después de que la empresa descubriera que algunos de los datos recopilados habían quedado potencialmente accesibles a cualquier empleado dentro de la compañía, según informó la BBC. "No tenemos indicios en este momento de que ningún dato haya sido accedido de manera inapropiada por empleados de Meta", agregó el portavoz.
El programa enfrentó resistencia inmediata desde su lanzamiento. Los empleados expresaron frustración no solo por el hecho de que cada una de sus acciones en línea en el trabajo fuera rastreada y registrada, sino también por preocupaciones sobre el destino de los datos y cómo serían protegidos, según la BBC.
La oposición interna se materializó en una petición firmada por casi 2.000 trabajadores de Meta que exigían la cancelación del programa MCI, según reportó la BBC. En respuesta inicial a la frustración de los empleados, Meta ofreció permitir que los trabajadores no fueran rastreados durante hasta 30 minutos a la vez.
"Eso fue solo un intento de control de daños", dijo a la BBC un empleado actual que pidió no ser identificado. Otro trabajador de Meta, que también solicitó anonimato, explicó que aunque muchos empleados técnicos dentro de la compañía están abiertos a la idea de mejorar sus modelos de inteligencia artificial y ser más competitivos en un campo dominado por Anthropic y OpenAI, el hecho de que el rastreo "fue forzado sobre nosotros, no hubo consentimiento" dejó a la gente enojada.
"Nunca he visto la moral aquí tan baja", dijo el empleado a la BBC. La declaración refleja el deterioro del ambiente laboral en la empresa liderada por el multimillonario Mark Zuckerberg.
Una persona que recientemente dejó Meta después de varios años describió los cambios y el gasto en un esfuerzo por ponerse al día en inteligencia artificial como "perseguir tu propia cola". "La dirección que está tomando esta compañía es deprimente", dijo el exempleado a la BBC. "Agotadora y deprimente".
Meta ha tenido durante mucho tiempo una reputación en la industria tecnológica como una compañía que frecuentemente reorganiza equipos internos alrededor de nuevos proyectos, según la BBC. Sin embargo, la intensidad de los cambios relacionados con la inteligencia artificial parece haber llevado el malestar interno a nuevos niveles.
El programa MCI representa el último esfuerzo de Meta por competir en el acelerado campo de la inteligencia artificial, donde empresas como Anthropic y OpenAI han establecido posiciones dominantes. La recopilación de datos sobre el comportamiento humano en computadoras es considerada valiosa para entrenar modelos de IA que puedan imitar o predecir acciones humanas de manera más efectiva.
La suspensión del programa plantea interrogantes sobre cómo Meta procederá con sus esfuerzos de desarrollo de inteligencia artificial sin esta fuente de datos. La compañía indicó que el programa está "en pausa por ahora" mientras investiga el problema de seguridad de datos, según el portavoz citado por la BBC, pero no especificó si planea reanudar el rastreo con modificaciones o abandonar completamente la iniciativa.
El incidente también subraya las tensiones crecientes entre las ambiciones corporativas en inteligencia artificial y las preocupaciones de privacidad de los empleados, incluso dentro de las propias empresas tecnológicas que desarrollan estas tecnologías. La falta de consentimiento explícito de los trabajadores y la aparente vulnerabilidad en el manejo de los datos recopilados han amplificado estas preocupaciones en Meta.
La pausa del programa llega en un momento en que Meta enfrenta presión competitiva significativa en el sector de inteligencia artificial, donde otras empresas han avanzado más rápidamente en el desarrollo de modelos de lenguaje y otras aplicaciones de IA. La reacción interna sugiere que los esfuerzos de la compañía por acelerar su desarrollo de IA pueden estar chocando con límites en términos de aceptación de los empleados y prácticas de privacidad.