México exige a Estados Unidos aclarar participación del FBI en secuestro del narcotraficante Ismael Zambada
El gobierno de Claudia Sheinbaum elevó el tono contra Washington este martes y exigió formalmente que la Casa Blanca aclare la participación del Buró Federal de Investigaciones en el secuestro del narcotraficante Ismael Mayo Zambada y su traslado a Estados Unidos en julio de 2024, después de que el FBI anunciara la instalación del avión utilizado en un museo. México señala que esta posible intervención viola leyes nacionales e internacionales, y cuestiona las declaraciones previas del entonces embajador estadounidense Ken Salazar, quien negó cualquier participación de agencias de su país en el operativo.
La Secretaría de Relaciones Exteriores de México pedirá formalmente al FBI información sobre el secuestro de Ismael Mayo Zambada, ocurrido el 25 de julio de 2024, según anunció la presidenta Claudia Sheinbaum en una conferencia de prensa dedicada exclusivamente a este asunto. La mandataria cuestionó directamente la versión oficial estadounidense tras conocerse que el FBI se atribuye el operativo del secuestro del capo, contradiciendo las declaraciones previas del embajador Ken Salazar.
"México solicitó información en varias ocasiones a Estados Unidos sobre la posible participación de sus agencias en el caso Zambada", dijo Sheinbaum. "La respuesta de Ken Salazar fue que no había habido ninguna participación. Sin embargo, en días recientes, supimos por una nota periodística que el avión en cuestión está expuesto en una feria, y que el FBI se atribuye el operativo. Entonces, la primera pregunta es, ¿quién miente aquí? ¿Salazar?", agregó la presidenta.
El anuncio del FBI la semana pasada sobre la cesión de la aeronave utilizada en el traslado de Zambada a un museo aledaño al aeródromo donde llegó el narcotraficante en Nuevo México desató la crisis diplomática. La extravagancia museística, según el gobierno mexicano, alimenta la idea de que el FBI planeó y ejecutó el secuestro del Mayo y su traslado posterior al norte de la frontera.
EL SECUESTRO Y SUS CONSECUENCIAS
El secuestro de Zambada y su traslado a Estados Unidos golpeó el statu quo criminal mexicano, según las fuentes. Orquestada en el terreno por Joaquín Guzmán López, hijo de su viejo socio Joaquín Chapo Guzmán, su entrega a las autoridades estadounidenses provocó una guerra al interior del Cartel de Sinaloa que ha dejado miles de muertos y desaparecidos y ha acabado, en la práctica, en su disolución, según El País.
El Mayo, uno de los líderes delictivos más poderosos del noroeste mexicano, vive preso en Estados Unidos, igual que el Chapo, detenido antes en México y extraditado al norte. Dos de los hijos del Chapo están presos también, Joaquín y Ovidio. Zambada se enfrenta a cadena perpetua y ha pedido clemencia en sus condiciones de encarcelamiento al juez, según las fuentes.
LA CRONOLOGÍA OFICIAL MEXICANA
La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presentó una cronología que vincula la detención de uno de los hijos del Chapo Guzmán y su posterior acuerdo de colaboración con Estados Unidos, con el secuestro en México del Mayo. "A partir de la detención" del hijo del Chapo, Ovidio Guzmán, ocurrida en enero de 2023 en Sinaloa, "ocurren una serie de hechos", dijo Sheinbaum. "Entonces, se hace la pregunta, ¿quién hace acuerdos con el crimen organizado? Nosotros nunca vamos a hacer acuerdos", añadió la mandataria.
Según detalló Rodríguez, el relato inicia con la detención de Ovidio Guzmán. Le sigue su extradición, ocurrida en septiembre de 2023, todavía durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, mentor de Sheinbaum. Continúa con "el cambio de la medida cautelar" que obtiene Guzmán el 25 de julio de 2024, una modificación de su situación carcelaria en la que accede a colaborar con la justicia de Estados Unidos, según la funcionaria.
Ese mismo día, un hermano de Guzmán organizó en Culiacán una reunión con el Mayo, una trampa en realidad para secuestrarle y llevarle a Estados Unidos, operativo en el que México cree que participó el FBI, según las fuentes. Rodríguez destacó que la avioneta "no llevaba prendido su localizador", que solo encendieron "cinco minutos antes de aterrizar".
Días después del secuestro del Mayo, el gobierno preguntó formalmente a Estados Unidos, entonces bajo el gobierno del demócrata Joe Biden, si alguna de sus agencias estuvo involucrada en el secuestro del líder criminal. En agosto de 2024, el embajador en México, Ken Salazar, contestó que no, según las fuentes. Rodríguez dio un salto y se fue a mayo de 2025, cuando "17 familiares de Ovidio son recibidos en Estados Unidos", supuestamente como parte del acuerdo de colaboración.
Por último, la funcionaria refirió las noticias sobre la donación del avión en que el Mayo voló secuestrado a Nuevo México. En concreto, refirió un reportaje del portal Pie de Nota, que asegura que el FBI participó en el operativo junto a otras agencias del law enforcement estadounidense.
BATALLA RETÓRICA SOBRE COLUSIÓN CON EL CRIMEN
El gobierno aprovecha el caso Zambada para devolver la pelota a suelo estadounidense, en la batalla retórica sobre la colusión del crimen organizado con el gobierno. Desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump e integrantes de su gabinete vierten la idea cada vez que pueden de que los narcotraficantes gobiernan México; de que los acuerdos entre el crimen organizado y la administración federal son innegables, según las fuentes. Sheinbaum devuelve cada pelota, siempre con datos de detenciones y decomisos a la mano, imagen que queda corta ante la potente escena de criminales y altos funcionarios sentados a la misma mesa, relato favorito del norte.
"Es muy importante decirlo, la protección que se le ha dado a un grupo en Estados Unidos", dijo la mandataria este lunes. "Porque ellos los nombraron organizaciones terroristas, pero al mismo tiempo le están dando protección", añadió Sheinbaum.
Las novedades de este caso apuntan más a la narrativa que a los hechos, según las fuentes. El gobierno mexicano señala que en realidad quien se sienta a la mesa de los criminales es Estados Unidos.
ANTECEDENTES DE INTERVENCIÓN ESTADOUNIDENSE
El caso enlaza con otro ocurrido en abril, cuando México descubrió la participación de agentes de la agencia de inteligencia estadounidense, CIA por sus siglas en inglés, en el decomiso de laboratorios de droga sintética en Chihuahua, según las fuentes. La muerte de dos agentes de inteligencia estadounidense en Chihuahua en un accidente destapó su participación previa en la desarticulación de un laboratorio de drogas sintéticas en la sierra. Sheinbaum puso el grito en el cielo por lo que consideraba una intromisión inaceptable de Estados Unidos en suelo nacional. Su partido, Morena, aprovechó para criticar al gobierno local, del PAN, y exigir la renuncia de la gobernadora.
No queda claro si las críticas de Sheinbaum disgustaron poco o mucho al otro lado de la frontera. El hecho es que, semanas más tarde, el Departamento de Justicia publicó, en un movimiento extraño y poco habitual, una acusación por narcotráfico y otros delitos contra el gobernador en funciones de Sinaloa, Rubén Rocha, de Morena, y otros nueve políticos de la región, entre ellos un general, antiguo secretario de seguridad estatal, y un senador en funciones, según las fuentes. El general, Gerardo Mérida, se entregó a las autoridades de Estados Unidos días después. Rocha dejó temporalmente el cargo. La acusación alimentó las críticas de la oposición, que no se ha bajado de tildar al gabinete de Sheinbaum y a Morena de narcogobierno.
TENSIÓN EN LA RELACIÓN BILATERAL
La relación binacional, fluida y productiva en los primeros meses de Trump de vuelta en la Casa Blanca, se ha enfriado, según las fuentes. El rifirrafe a cuentas del escándalo Zambada integra la cadena de desencuentros entre los aparatos de seguridad de México y Estados Unidos.
Sheinbaum ha abordado el tema en tres ocasiones en pocos días, visiblemente molesta con el manejo de la relación bilateral por parte del vecino del norte. "La manera en que se hizo esta detención es muy importante sacarla a la luz. Es muy relevante para las autoridades actuales del gobierno de Estados Unidos y las de entonces", dijo la mandataria este lunes. Cuando se perpetró el secuestro del Mayo, que se enfrenta a cadena perpetua, Joe Biden estaba al frente del Ejecutivo. Con Trump o Biden, el gobierno de Estados Unidos ha negado siempre cualquier involucramiento en el secuestro.
El viernes, durante una gira de trabajo en Michoacán, la mandataria ya abordó el tema, tras el anuncio del FBI el miércoles de la cesión de la aeronave a la colección del museo en cuestión, aledaño al aeródromo donde llegó Zambada en Nuevo México a finales de julio de 2024.
Antes aún, Sheinbaum tocó el asunto por la publicación de las memorias del exembajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, en el cargo cuando se perpetró el secuestro de Zambada. En el libro, Salazar señala que el antecesor de Sheinbaum en la presidencia, Andrés Manuel López Obrador (2018-2024), líder histórico de su movimiento político, estaría preocupado por lo que el Mayo pudiera decir a las autoridades estadounidenses sobre su gobierno y los vínculos del narcotráfico con la política. "Si alguna preocupación tenía el presidente López Obrador, es más bien la participación de Estados Unidos en la captura del Mayo", reviró Sheinbaum.
PRECEDENTE HISTÓRICO
De confirmarse la participación del FBI en el secuestro de Zambada, el caso recordaría necesariamente al del doctor Humberto Álvarez Machain, secuestrado en México en 1990 por órdenes del gobierno vecino y llevado al otro lado de la frontera, según las fuentes. La agencia antidrogas estadounidense, DEA, le acusaba de haber mantenido con vida a uno de sus agentes, Enrique Camarena, torturado y asesinado por criminales en México cinco años antes.
INVESTIGACIONES PENDIENTES
La pelota queda ahora en el tejado del FBI, pero también de la Fiscalía General de la República (FGR), a cargo de las investigaciones de lo ocurrido aquel día, 25 de julio de 2024, según las fuentes. Por un lado, la FGR debe explicar cómo llegó la avioneta en cuestión a un aeródromo en Sinaloa, cómo salió sin el localizador prendido, quién iba a bordo, etcétera. Por otro, la dependencia debe detallar lo ocurrido en la reunión a la que fue convocado Zambada, en la que murió asesinado el destacado político local Héctor Cuen, ataque que la Fiscalía de Sinaloa quiso atribuir a un robo ocurrido horas más tarde en una gasolinera.
El tema de la participación directa de agencias de seguridad estadounidenses en operativos en suelo mexicano apunta a uno de los temas más delicados de la agenda binacional, al menos a este lado de la frontera, según las fuentes. La salida del Mayo del tablero de juego criminal supuso el inicio de una guerra al interior del Cartel de Sinaloa, que sumió a esa región del noroeste del país en una espiral de violencia homicida salvaje, que a veces parece que remite y otras, en cambio, arrecia con furia.




