México implementa análisis de isótopos para identificar migrantes desaparecidos en crisis humanitaria
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México implementa análisis de isótopos para identificar migrantes desaparecidos en crisis humanitaria

El Equipo Argentino de Antropología Forense presentó un nuevo método científico basado en análisis de isótopos estables que permitirá determinar el país de origen de restos humanos no identificados en México, donde más de 133.000 personas permanecen desaparecidas y al menos 72.000 cuerpos sin identificar, según el Diagnóstico sobre la situación forense en México. La técnica, que se implementará durante los próximos tres años en México y Centroamérica, busca acelerar la identificación de migrantes desaparecidos mediante el análisis de la composición química de tejidos humanos.

INTERNACIONAL10 JUN 2026

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) organizó un taller para explicar una nueva metodología de búsqueda que se aplicará en los próximos tres años en México y Centroamérica con el objetivo de acortar la búsqueda de personas migrantes desaparecidas en territorio mexicano, según informó el medio español El País.

El instrumento forense permitirá determinar a qué país o región pueden pertenecer los restos o cuerpos hallados cuando no tienen ninguna identificación, están en fosas comunes o en las morgues, según explicó el doctor en biología Luciano Valenzuela, quien tendrá a su cargo la parte de análisis científico del proyecto desde el Laboratorio de Ecología Evolutiva Humana de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN).

La crisis de desapariciones en México

México enfrenta una crisis de derechos humanos que ha dejado a más de 133.000 personas desaparecidas y al menos 72.000 cuerpos y restos humanos que permanecen sin identificar, según calcula el Diagnóstico sobre la situación forense en México, elaborado por la Plataforma Ciudadana de Fosas, una iniciativa de la IBERO, Data Cívica y Artículo 19.

El método se basa en el análisis de isótopos estables para agilizar el proceso de identificación. Los isótopos son átomos o unidades pequeñas que se encuentran presentes en los elementos químicos del cuerpo y del planeta Tierra y, en este caso, son estables porque se crearon hace mucho tiempo y no van a cambiar nunca, según explicó Valenzuela.

Cómo funciona la técnica

El análisis consiste en la medición de la composición química de los tejidos humanos para determinar las regiones geográficas donde una persona vivió. Esto es posible gracias a la abundancia de todos los elementos químicos que se acumulan en el cuerpo humano y que se encuentran relacionados con la dieta: de acuerdo a lo que una persona comió o consumió, se puede saber a qué país pertenece si se hace una comparación entre los elementos químicos de los restos físicos y el de los territorios centroamericanos, según detalló el investigador.

Los tejidos que se pueden estudiar son el colágeno, el esmalte dental o los elementos químicos del cabello y las uñas. Como parte de la iniciativa, también se creará una base de datos de muestras que se obtendrán por medio de alianzas entre Centroamérica y México, según detalló la antropóloga argentina Mercedes Doretti, fundadora y directora programática para Centro y Norteamérica del EAAF.

Doretti explicó que tienen planificado buscar otras colaboraciones, principalmente con las asociaciones de odontólogos, ya que en las clínicas dentales se extraen dientes que pueden ser útiles para conocer los componentes químicos de las personas de los diferentes países de Centroamérica y agregarlos a la base de datos de muestras.

El trabajo del EAAF

El EAAF es una institución científica que aplica metodologías y técnicas de diferentes ramas de las ciencias forenses para la investigación, búsqueda, recuperación, determinación de causa de muerte, identificación y restitución de personas desaparecidas. Fue fundada en 1984 por una solicitud de las familias de las víctimas de la dictadura en Argentina, quienes pidieron que fueran antropólogos, arqueólogos y forenses independientes los que llevaran a cabo las exhumaciones ordenadas por diversos jueces.

Su trabajo se extendió por el mundo y, en 2009, iniciaron el Proyecto Frontera para la búsqueda forense de migrantes desaparecidos no identificados o no reclamados a lo largo del corredor migratorio conformado por países centroamericanos, México y Estados Unidos. Entre 2010 y 2025, a través de esta propuesta, se han registrado 2.480 migrantes no localizados y 444 identificaciones, según datos del equipo.

El mayor número de personas migrantes desaparecidas son originarias de Centroamérica, especialmente de Honduras, El Salvador y Guatemala, según el EAAF.

Doretti recordó que todo es parte del trabajo forense con mirada migratoria que realizan en México, en el que buscan hacer toda una separación de datos y registros relacionados con las personas migrantes desaparecidas con el objetivo de facilitar su búsqueda.

Según Valenzuela, con las bases de datos desarrolladas, también se podrá hacer una medición que permita conectar el origen de los químicos que fueron analizados en los restos óseos encontrados y que carecen de información vinculada a su identidad.

El papel de las familias buscadoras

Mientras el EAAF presentaba la nueva metodología, familiares de las 83 personas migrantes que desaparecieron en la costa de Chiapas, México, entre septiembre y diciembre de 2024, llegaban a ese Estado fronterizo para iniciar la primera operación de búsqueda real de sus seres queridos.

La fundadora de EAAF resaltó que los comités de familias buscadoras han sido siempre sus mejores aliadas. Al 31 de diciembre de 2025, las familias habían aportado 6.290 perfiles genéticos, con los cuales han realizado comparaciones con cuerpos o restos físicos sin identificar que se encuentran en las morgues mexicanas. Doretti consideró que el proyecto de análisis de isótopos estables no será la excepción y seguramente los y las familiares serán también los grandes buscadores de donantes de muestras.

Fabianne Cabaret, directora de la Fundación para Justicia, explicó que esta nueva técnica es una oportunidad para las familias, las autoridades, el Gobierno de México y las organizaciones. La fundación se creó en 2011 para dar acompañamiento y representación legal transnacional a familias centroamericanas en la búsqueda de justicia para sus seres queridos que fueron víctimas de masacres, desaparición forzada, secuestro y trata en México.

Casos pendientes de identificación

La nueva alianza puede hacer mucho: aún les falta identificar a casi 100 cuerpos de los casos que acompañan y que incluyen a los de las fosas clandestinas, a los de la masacre de Güémez y a los de la masacre de los 72 migrantes en Tamaulipas, según Cabaret. Este último crimen visibilizó la violencia que las personas migrantes enfrentan en México y conmovió a una región entera.

La implementación de esta metodología científica representa un avance significativo en la búsqueda de justicia para miles de familias centroamericanas que buscan a sus seres queridos desaparecidos en territorio mexicano. El proyecto combina tecnología forense de vanguardia con el trabajo incansable de las familias buscadoras y organizaciones de derechos humanos en una región marcada por la violencia contra migrantes.

La creación de bases de datos regionales y la colaboración transnacional entre México y los países centroamericanos será fundamental para el éxito de esta iniciativa, que busca dar respuestas concretas a una crisis humanitaria que ha dejado decenas de miles de víctimas sin identificar y familias sin respuestas durante años.

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10 jun 2026
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El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) organizó un taller para explicar una nueva metodología de búsqueda que se aplicará en los próximos tres años en México y Centroamérica con el objetivo de acortar la búsqueda de personas migrantes desaparecidas en territorio mexicano, según informó el medio español El País.

El instrumento forense permitirá determinar a qué país o región pueden pertenecer los restos o cuerpos hallados cuando no tienen ninguna identificación, están en fosas comunes o en las morgues, según explicó el doctor en biología Luciano Valenzuela, quien tendrá a su cargo la parte de análisis científico del proyecto desde el Laboratorio de Ecología Evolutiva Humana de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN).

La crisis de desapariciones en México

México enfrenta una crisis de derechos humanos que ha dejado a más de 133.000 personas desaparecidas y al menos 72.000 cuerpos y restos humanos que permanecen sin identificar, según calcula el Diagnóstico sobre la situación forense en México, elaborado por la Plataforma Ciudadana de Fosas, una iniciativa de la IBERO, Data Cívica y Artículo 19.

El método se basa en el análisis de isótopos estables para agilizar el proceso de identificación. Los isótopos son átomos o unidades pequeñas que se encuentran presentes en los elementos químicos del cuerpo y del planeta Tierra y, en este caso, son estables porque se crearon hace mucho tiempo y no van a cambiar nunca, según explicó Valenzuela.

Cómo funciona la técnica

El análisis consiste en la medición de la composición química de los tejidos humanos para determinar las regiones geográficas donde una persona vivió. Esto es posible gracias a la abundancia de todos los elementos químicos que se acumulan en el cuerpo humano y que se encuentran relacionados con la dieta: de acuerdo a lo que una persona comió o consumió, se puede saber a qué país pertenece si se hace una comparación entre los elementos químicos de los restos físicos y el de los territorios centroamericanos, según detalló el investigador.

Los tejidos que se pueden estudiar son el colágeno, el esmalte dental o los elementos químicos del cabello y las uñas. Como parte de la iniciativa, también se creará una base de datos de muestras que se obtendrán por medio de alianzas entre Centroamérica y México, según detalló la antropóloga argentina Mercedes Doretti, fundadora y directora programática para Centro y Norteamérica del EAAF.

Doretti explicó que tienen planificado buscar otras colaboraciones, principalmente con las asociaciones de odontólogos, ya que en las clínicas dentales se extraen dientes que pueden ser útiles para conocer los componentes químicos de las personas de los diferentes países de Centroamérica y agregarlos a la base de datos de muestras.

El trabajo del EAAF

El EAAF es una institución científica que aplica metodologías y técnicas de diferentes ramas de las ciencias forenses para la investigación, búsqueda, recuperación, determinación de causa de muerte, identificación y restitución de personas desaparecidas. Fue fundada en 1984 por una solicitud de las familias de las víctimas de la dictadura en Argentina, quienes pidieron que fueran antropólogos, arqueólogos y forenses independientes los que llevaran a cabo las exhumaciones ordenadas por diversos jueces.

Su trabajo se extendió por el mundo y, en 2009, iniciaron el Proyecto Frontera para la búsqueda forense de migrantes desaparecidos no identificados o no reclamados a lo largo del corredor migratorio conformado por países centroamericanos, México y Estados Unidos. Entre 2010 y 2025, a través de esta propuesta, se han registrado 2.480 migrantes no localizados y 444 identificaciones, según datos del equipo.

El mayor número de personas migrantes desaparecidas son originarias de Centroamérica, especialmente de Honduras, El Salvador y Guatemala, según el EAAF.

Doretti recordó que todo es parte del trabajo forense con mirada migratoria que realizan en México, en el que buscan hacer toda una separación de datos y registros relacionados con las personas migrantes desaparecidas con el objetivo de facilitar su búsqueda.

Según Valenzuela, con las bases de datos desarrolladas, también se podrá hacer una medición que permita conectar el origen de los químicos que fueron analizados en los restos óseos encontrados y que carecen de información vinculada a su identidad.

El papel de las familias buscadoras

Mientras el EAAF presentaba la nueva metodología, familiares de las 83 personas migrantes que desaparecieron en la costa de Chiapas, México, entre septiembre y diciembre de 2024, llegaban a ese Estado fronterizo para iniciar la primera operación de búsqueda real de sus seres queridos.

La fundadora de EAAF resaltó que los comités de familias buscadoras han sido siempre sus mejores aliadas. Al 31 de diciembre de 2025, las familias habían aportado 6.290 perfiles genéticos, con los cuales han realizado comparaciones con cuerpos o restos físicos sin identificar que se encuentran en las morgues mexicanas. Doretti consideró que el proyecto de análisis de isótopos estables no será la excepción y seguramente los y las familiares serán también los grandes buscadores de donantes de muestras.

Fabianne Cabaret, directora de la Fundación para Justicia, explicó que esta nueva técnica es una oportunidad para las familias, las autoridades, el Gobierno de México y las organizaciones. La fundación se creó en 2011 para dar acompañamiento y representación legal transnacional a familias centroamericanas en la búsqueda de justicia para sus seres queridos que fueron víctimas de masacres, desaparición forzada, secuestro y trata en México.

Casos pendientes de identificación

La nueva alianza puede hacer mucho: aún les falta identificar a casi 100 cuerpos de los casos que acompañan y que incluyen a los de las fosas clandestinas, a los de la masacre de Güémez y a los de la masacre de los 72 migrantes en Tamaulipas, según Cabaret. Este último crimen visibilizó la violencia que las personas migrantes enfrentan en México y conmovió a una región entera.

La implementación de esta metodología científica representa un avance significativo en la búsqueda de justicia para miles de familias centroamericanas que buscan a sus seres queridos desaparecidos en territorio mexicano. El proyecto combina tecnología forense de vanguardia con el trabajo incansable de las familias buscadoras y organizaciones de derechos humanos en una región marcada por la violencia contra migrantes.

La creación de bases de datos regionales y la colaboración transnacional entre México y los países centroamericanos será fundamental para el éxito de esta iniciativa, que busca dar respuestas concretas a una crisis humanitaria que ha dejado decenas de miles de víctimas sin identificar y familias sin respuestas durante años.

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