Alrededor de 20.000 personas se congregaron frente a Downing Street en Londres el domingo para participar en la manifestación 'Standing Strong: Extinguish Antisemitism', organizada por más de 30 grupos judíos en respuesta al marcado incremento de crímenes de odio y violencia antisemita en Reino Unido, incluyendo el apuñalamiento de dos hombres judíos en Golders Green el 29 de abril, según informaron The Guardian y The Jerusalem Post.
La manifestación reunió a miles de miembros de la comunidad judía británica y aliados en Whitehall, donde líderes políticos de los partidos Conservador, Liberal Demócrata, Laborista y Reform UK se dirigieron a una multitud que portaba banderas israelíes y británicas, así como pancartas con la pregunta '¿Dónde está Keir?', según The Guardian.
Entre los organizadores del evento se encontraban la Junta de Diputados de Judíos Británicos, Stand with Us UK, Stop the Hate, Campaign Against Antisemitism, Jewish Leadership Council, Maccabi GB, Union of Jewish Students, JNF, National Holocaust Museum, Masorti Judaism, Office of the Chief Rabbi y Progressive Judaism, según The Jerusalem Post.
La manifestación se organizó en respuesta al aumento de crímenes de odio antisemitas y violencia, incluyendo el apuñalamiento de dos hombres judíos en Golders Green el 29 de abril. Essa Suleiman ha sido acusado de intento de asesinato en relación con estos apuñalamientos como presunto terrorista, según The Guardian.
Tras el ataque en el norte de Londres, el nivel de amenaza terrorista de Reino Unido fue elevado a 'severo' por el Centro Conjunto de Análisis del Terrorismo, indicando que un ataque se considera altamente probable, según The Guardian. En abril, el número de crímenes de odio antisemitas en Londres alcanzó su nivel más alto en dos años, según datos de la Policía Metropolitana, que recientemente se comprometió a desplegar 100 agentes adicionales para proteger a las comunidades judías.
El rabino jefe Ephraim Mirvis advirtió que 'el antisemitismo venenoso se ha normalizado en Reino Unido', según The Jerusalem Post. 'Es inaceptable que nuestras comunidades solo puedan funcionar detrás de altas vallas y con guardias de seguridad. Es inaceptable que las plataformas de redes sociales continúen vomitando odio a los judíos con impunidad. Es inaceptable que Irán esté inspirando violencia contra ciudadanos británicos en suelo británico', dijo Mirvis.
El rabino también pidió la expulsión del embajador de la República Islámica de Irán y la proscripción del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés). Estas peticiones fueron repetidas por numerosos oradores, especialmente tras los ataques terroristas respaldados por el régimen iraní en Reino Unido, según The Jerusalem Post.
La líder del Partido Conservador, Kemi Badenoch, dijo a la multitud: 'Tenemos que denunciar el odio cuando lo vemos. Hay muchos focos diferentes de antisemitismo en este país, pero lo que más me preocupa es el crecimiento del extremismo y el terror en todo el mundo. Hay muchos que tienen miedo de llamarlo por lo que es. Necesitamos oponernos al extremismo islámico', según The Guardian. Badenoch añadió: 'Estoy con ustedes. Millones están con ustedes. Gran Bretaña ha sido un santuario para el pueblo judío y siempre debe ser un santuario para el pueblo judío'.
El líder de los Liberal Demócratas, Ed Davey, dijo 'vamos a luchar para asegurarnos de que la gente se sienta segura en nuestro país' mientras pedía cambios en el programa antiterrorista Prevent, un enfoque de tolerancia cero por parte de la policía hacia el antisemitismo y la proscripción del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán, según The Guardian. 'Las palabras no son suficientes. Las han escuchado demasiado a menudo. Necesitamos acción del gobierno. Necesitamos asegurarnos de que el enfoque policial sea de tolerancia cero hacia el odio y el acoso a la comunidad judía', dijo Davey, según The Jerusalem Post.
Richard Tice, vicepresidente de Reform UK, fue recibido con aplausos al acusar al Partido Laborista de una 'ausencia de coraje, de liderazgo', añadiendo que 'se ha permitido que el flagelo del antisemitismo florezca en nuestro país', según The Guardian. Tice dijo a The Jerusalem Post tras la manifestación: 'Estamos hartos de palabras cálidas de políticos divagadores'. También afirmó: 'Esto comenzó silenciosamente antes del 7 de octubre, pero luego estalló, y se le ha permitido aumentar desde entonces, debido a una falta de liderazgo, una falta de coraje entre los líderes'.
Pat McFadden, secretario de Trabajo y Pensiones del Partido Laborista, fue recibido con abucheos y gritos de '¿Dónde está Starmer?' cuando subió al escenario, según The Guardian. McFadden dijo: 'Escucho su ira, escucho su dolor, estoy en contra del antisemitismo, estoy con ustedes'. También hubo abucheos para Davey, mientras que Badenoch y Tice fueron recibidos principalmente con vítores y aplausos.
El primer ministro Keir Starmer no asistió a la manifestación, ni ninguna figura gubernamental de alto nivel, según The Jerusalem Post. Asistentes que hablaron con The Guardian pidieron una mayor presencia de seguridad para la comunidad judía y el fin de las 'marchas de odio' en Londres, refiriéndose a los partidarios propalestinos que han salido a las calles de la capital pidiendo el fin de la guerra de Israel en Gaza.
Lionel Blumenthal, de 91 años, viajó desde Golders Green, en el norte de Londres, para mostrar solidaridad contra el antisemitismo, según The Guardian. 'Estoy enojado y horrorizado, este no es el país en el que crecí, ya no me siento seguro', dijo Blumenthal, quien afirmó que el estado de ánimo en su área del norte de Londres ha sido de ira, preocupación e incertidumbre sobre el futuro. 'Significa que tengo que ser mucho más cauteloso de lo que era antes, no puedo dar por sentada mi seguridad', añadió.
Geraldine Hoynicki, residente de Northampton, dijo que como miembro de la comunidad judía nunca se había sentido insegura en sus 72 años, hasta este año, según The Guardian. 'Porque ha habido tantos incidentes desafortunados contra los judíos, y continúa', dijo Hoynicki. La residente afirmó que el primer ministro debería haber asistido a la manifestación, aunque lo consideró 'improbable' porque 'está demasiado ocupado preocupándose por su trasero'. Dijo que el gobierno no ha hecho 'ni de cerca lo suficiente' para combatir el antisemitismo, pero afirmó que 'están mostrando disposición', añadiendo: 'eso es algo por lo que tenemos que estar agradecidos'.
Eliza Black, de 26 años y residente de Londres, dijo que el enfoque en qué políticos fueron invitados perdía el punto de la manifestación, según The Guardian. 'Venimos aquí porque hubo un apuñalamiento hace dos semanas, realmente no importa quién está y quién no está invitado', dijo Black, 'porque entonces se convierte en un tema político, que luego se convierte en política partidista. Este es un derecho humano: sobre la tolerancia, sobre poder ser religioso, identificarse como judío y sentirse seguro al caminar por las calles'.
Antes de la manifestación, una carta con más de 2.000 signatarios pidió a los organizadores que retiraran una invitación al líder de Reform UK, Nigel Farage, y aseguraran que el evento reflejaría valores de 'inclusión y solidaridad', según The Guardian. Los organizadores defendieron la decisión de invitar a Farage, citando la mayor presencia de Reform en el parlamento y el 'amplio apoyo' en la lucha contra el antisemitismo, añadiendo: 'No había forma de que no los invitáramos'.
El líder del Partido Verde, Zack Polanski, no fue invitado por los organizadores, sobre la base de acusaciones de que no ha hecho lo suficiente para erradicar el antisemitismo del partido, una opinión repetida por algunos en la manifestación del domingo, según The Guardian. Un portavoz del Partido Verde dijo que el antisemitismo requiere un esfuerzo multipartidista y que los políticos reduzcan las tensiones en lugar de escalarlas, añadiendo: 'Se siente como si el mundo estuviera al revés cuando Reform es invitado a ser parte de una iniciativa para abordar el antisemitismo pero el Partido Verde, y su líder judío, no lo son'.
Tice desestimó las críticas del Partido Verde a la presencia de Reform en la manifestación, según The Jerusalem Post: 'Los llamo 'el Partido Verde antisemita'. Y el hecho mismo de que gente como Nigel [Farage] y yo nos hayamos mantenido firmes con la comunidad judía a lo largo del tiempo, que [Zack Polanski] me ataque en realidad prueba factualmente que son el Partido Verde antisemita'.
Hasta 30 candidatos de los Verdes han sido investigados por antisemitismo, y dos fueron arrestados, según The Jerusalem Post. Durante la última semana, el partido se ha visto obligado a retirar el apoyo a dos candidatos en Newcastle, uno en Worcestershire y uno en Lambeth, debido a sus comentarios antisemitas.
El rabino Dr. Jonathan Romain, convocador del Beit Din del Judaísmo Progresista, dijo a The Jerusalem Post que la manifestación fue 'una expresión muy poderosa de solidaridad judía'. 'Fue tanto hacia adentro como hacia afuera', dijo. 'Hacia adentro en el sentido de que se trataba de nosotros y de mantenernos unidos y mostrar que estamos sufriendo, pero también mirando hacia afuera, en el mensaje a la sociedad en general de que, sí, estamos sufriendo, pero no nos dejaremos intimidar, y podemos simplemente mantenernos firmes'.
Romain también comentó sobre la belleza de la diversidad de la manifestación, según The Jerusalem Post: 'Había gente allí desde ortodoxos hasta seculares, tenías a aquellos con banderas israelíes, banderas británicas, tenías gente usando kipás, hasta aquellos con tatuajes, tenías gente con sillas de ruedas y gente con cochecitos. Había una especie de panorama completo del judaísmo británico'.
Hubo también una participación muy significativa de iraníes antirégimen, muchos de los cuales portaban banderas iraníes y coreaban 'Larga vida a Israel, larga vida a Irán', según The Jerusalem Post. Un asistente dijo a The Jerusalem Post que alrededor del 25 por ciento de la asistencia total eran iraníes.
La Policía Metropolitana dijo a The Jerusalem Post que hubo una fuerte presencia policial en el evento y que había un plan de vigilancia para garantizar que transcurriera de manera segura y para hacer frente a cualquier interrupción. La Policía Metropolitana añadió que no hubo contraprotestas.
Medidas de seguridad estrictas estuvieron en vigor alrededor de Whitehall, ya que los manifestantes pasaron por detectores de metales y se encontraron con una presencia de seguridad visible, según The Guardian.
Antes de la manifestación, líderes religiosos musulmanes, cristianos, sijs, hindúes y zoroastrianos británicos firmaron una carta abierta describiendo el antisemitismo como 'un problema que todos debemos solucionar', según The Guardian.
En un comunicado, la Junta de Diputados de Judíos Británicos enfatizó la importancia de la manifestación a la luz de la reciente ola de 'incidentes profundamente preocupantes', incluyendo el ataque en Golders Green, el asesinato de dos judíos en la Sinagoga Heaton Park en Manchester en Yom Kippur, y múltiples ataques incendiarios dirigidos a la comunidad judía, según The Jerusalem Post. 'La comunidad judía está enfrentando uno de los períodos más desafiantes en la memoria reciente. El antisemitismo está fuera de control en Gran Bretaña', dijo la Junta de Diputados.
'Esta es una manifestación sobre Gran Bretaña. Sobre cómo se siente ahora ser un niño judío caminando a la escuela en este país. Usar una kipá en el metro. Estar en seguridad en una sinagoga. Ser la única familia judía en la calle. Y sobre todos, de todas las religiones y ninguna, que encuentran inaceptable el clima actual de creciente odio antijudío', añadió la Junta de Diputados.
Campaign Against Antisemitism dijo que 'Gran Bretaña debe enfrentarse a los extremistas para salvarse a sí misma y a sus judíos. Esta manifestación transcomunitaria reúne a aquellos que apoyan a los judíos británicos para expresar nuestra ira colectiva con lo que ha estado sucediendo y para exigir una acción real del gobierno', según The Jerusalem Post.
Otras demandas prácticas expresadas en la manifestación incluyeron el llamado a desradicalizar Gran Bretaña, prohibir las marchas de discurso de odio y prohibir la Hermandad Musulmana, según The Jerusalem Post.