Un sargento serbio de 37 años murió y otros tres cascos azules —dos españoles y uno salvadoreño— resultaron heridos leves tras un ataque con morteros contra la base española Miguel de Cervantes en el sur de Líbano, según informó la misión de paz de la ONU (Finul) y confirmó el Ministerio español de Defensa. Israel responsabilizó a la milicia chií Hezbolá del ataque, mientras la ONU advirtió que los ataques deliberados contra pacificadores podrían equivaler a crímenes de guerra.