

Una mujer de 37 años se encuentra en estado crítico tras ser atacada por tres lobos en el zoológico Thoiry, cerca de París. La víctima fue mordida en el cuello, la pantorrilla y la espalda, y se sospecha que logró atravesar varias barreras de seguridad antes del incidente.
Según informes de The Guardian, una mujer de 37 años fue atacada por tres lobos en el zoológico Thoiry, ubicado a unos 40 km al oeste de París, dejando a la víctima en estado crítico. La mujer sufrió mordeduras severas en el cuello, la pantorrilla y la espalda y fue trasladada inmediatamente a un hospital cercano tras el ataque.
El ataque ocurrió después de que la mujer, que se encontraba alojada con su familia en una de las cabañas estilo safari del zoológico, salió a correr sola. La zona del ataque está restringida a los vehículos, pero la mujer logró atravesar sistemas de seguridad, una zanja y una cerca eléctrica antes de ser atacada por los lobos.
La fiscalía de Versalles ha indicado que la vida de la mujer está en peligro y se ha iniciado una investigación policial para esclarecer los detalles del suceso.
DW aporta que el zoológico Thoiry, fundado en 1968 y vendido a un grupo de inversores en 2018, ofrece estancias en cabañas estilo safari por 220 euros la noche, precisamente en la zona de los lobos. Se precisó que la mujer fue rescatada por los servicios de emergencia que acudieron al lugar de los hechos.
Por su parte, BBC puntualiza que los lobos implicados en el ataque son de la especie ártica, y reitera que el parque alberga a unos 800 animales que pueden deambular libremente mientras los visitantes los observan desde la seguridad de los vehículos. El zoológico Thoiry, aún no ha ofrecido un comentario oficial sobre el incidente.
Las condiciones de seguridad y las razones por las cuales la mujer pudo acceder a una zona restringida son aspectos que están siendo minuciosamente investigados por las autoridades locales. Se espera que las investigaciones arrojen luz sobre las medidas de seguridad del parque y si se actuó conforme a los protocolos establecidos para proteger tanto a los visitantes como a los animales residentes.