La designación del presidente de Siemens como asesor de inteligencia artificial industrial de la Comisión Europea ha desatado una ola de críticas en Bruselas, semanas después de que el gigante alemán de ingeniería ayudara a conseguir una flexibilización de las normas de IA de la Unión Europea, según reporta Politico. Legisladores europeos cuestionan la idoneidad del nombramiento, señalando un aparente conflicto de intereses.