Neil Shubin asume la presidencia de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos en un momento crítico para la institución, que ha enfrentado cancelaciones de contratos, despidos y acusaciones de sesgo partidista por parte de legisladores republicanos durante la administración del presidente Donald Trump. El paleontólogo, conocido por el descubrimiento del fósil Tiktaalik roseae, promete duplicar esfuerzos en investigación y hacer más accesible el trabajo científico al público general.
Shubin tendrá que navegar una situación de agitación en la Academia Nacional de Ciencias (NAS, por sus siglas en inglés), que ha enfrentado recortes sustanciales y presión política bajo la administración del presidente estadounidense Donald Trump, según reportó la revista Nature. El año pasado trajo cancelaciones de contratos y despidos para el Consejo Nacional de Investigación, el brazo operativo de la NAS, y legisladores republicanos acusaron a la academia de demostrar sesgo partidista en sus métodos de investigación. En respuesta, los miembros de la NAS pidieron un liderazgo fuerte.
Al asumir el timón de la institución, Shubin explicó a Nature sus objetivos como presidente, los problemas que enfrenta la NAS actualmente y cómo planea defender la ciencia.
Cuando se le preguntó qué lo atrajo al cargo, Shubin respondió: "Este es un momento consecuente para la ciencia en Estados Unidos. Y es un momento consecuente para la ciencia internacional, por razones sociales, políticas y geopolíticas. Muchas de las decisiones que tomamos podrían tener impactos duraderos", según declaró a Nature.
El nuevo presidente destacó que su experiencia en investigación de largo plazo y alto riesgo informará su enfoque. "Hicimos ciencia de horizonte largo y arriesgada. Apostamos buscando fósiles y trabajando con ADN. También desarrollamos colaboraciones, algunas de ellas internacionales, para lograr nuestros objetivos", dijo Shubin.
El científico enfatizó que su investigación fue muy multidisciplinaria, abarcando biología molecular, paleontología, geología, biomecánica y fisiología. "Esa interdisciplinariedad me dio un sentido de la importancia de la colaboración y de aplicar ideas y metodologías de un campo a otro", explicó. Además, su trabajo lo llevó hacia la divulgación, hablando con el público general y estudiantes, lo que le dio una apreciación de las oportunidades para comunicar la ciencia.
Shubin recordó que la NAS existe desde 1863, fundada cuatro meses antes de la Batalla de Gettysburg, en uno de los momentos más cruciales de la historia de la democracia estadounidense. "Fuimos fundados como asesores científicos de la nación", afirmó.
La academia tiene una enorme cantidad de contenido que necesita conectar con el público general, según Shubin. "Tenemos una revista que produce miles de artículos al año y producimos cientos de informes al año. Necesitamos mostrar el poder del asesoramiento científico y por qué es tan importante en una democracia funcional", dijo.
Para lograr esto, Shubin planea probar nuevos medios, hacer divulgación y trabajar con comunidades locales. La NAS cuenta con más de 2.500 miembros en todo Estados Unidos y cientos más alrededor del mundo. "Son algunos de nuestros mejores embajadores de la ciencia y nuestro objetivo es conectarlos con sus comunidades locales de maneras que ayuden a sus misiones y a la nuestra", explicó.
A largo plazo, Shubin considera que la ciencia está en un punto de inflexión en cómo se realiza y en su relación con gobiernos, industria y universidades. "Me gustaría poner a la NAS en el centro de conversaciones sobre cómo debería verse el ecosistema científico, para promover el descubrimiento y la innovación en los años venideros", declaró.
Según el nuevo presidente, la NAS puede fomentar una conversación multisectorial que reúna a todos los actores para pensar en las mejores trayectorias profesionales, estrategias de financiamiento y relaciones entre la industria y la ciencia básica.
Shubin fue parte del equipo que descubrió el fósil del "eslabón perdido" Tiktaalik roseae, según Nature.
Sobre cómo la NAS puede avanzar después de un año turbulento, Shubin respondió que gran parte consiste en difundir su mensaje. "Y parte de eso es recaudar fondos para apoyar nuestra misión. Creo firmemente en el poder del pensamiento basado en evidencia en una democracia funcional. Cuanto más podamos comunicar nuestro mensaje, más apoyo podremos encontrar para el trabajo que hacemos", afirmó.
El presidente enfatizó que es esencial no solo hacer el trabajo más accesible, sino ser mucho más ágiles en lo que hacen. Históricamente, la NAS ha realizado estudios de consenso, que son el estándar de oro del asesoramiento no partidista basado en evidencia. Sin embargo, estos pueden tomar de 18 meses a dos años. "Eso son muchos ciclos de noticias. Creo que tenemos que ser más rápidos en nuestro asesoramiento", dijo Shubin.
Sobre la cuestión del partidismo, Shubin fue claro: "Somos por diseño una organización no partidista. Esto significa que no somos una organización republicana, progresista o conservadora; somos una organización científica. Mi trabajo es enfocarme en la ciencia. Ya sea que nos lleve a un lugar partidista difícil o no, no puedo considerar eso", declaró a Nature.
La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos enfrenta un momento crítico en su historia, con desafíos que incluyen recortes presupuestarios, acusaciones políticas y la necesidad de adaptarse a un ecosistema científico cambiante. La estrategia de Shubin de priorizar la comunicación pública, acelerar los procesos de asesoramiento y mantener la independencia científica será puesta a prueba en los próximos meses mientras la institución busca recuperar su estabilidad y relevancia en el panorama científico estadounidense e internacional.