Observatorio Real de Greenwich advierte que la inteligencia artificial podría reducir la capacidad cognitiva humana
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Observatorio Real de Greenwich advierte que la inteligencia artificial podría reducir la capacidad cognitiva humana

El Observatorio Real de Greenwich, una de las instituciones científicas más antiguas del Reino Unido, alertó que el uso de herramientas de inteligencia artificial que proporcionan respuestas instantáneas podría disminuir la inteligencia humana al eliminar los hábitos de cuestionamiento y evaluación crítica que sustentan el conocimiento y la innovación.

TECNOLOGÍA18 MAY 2026

Paddy Rodgers, director del grupo Royal Museums Greenwich que supervisa el Observatorio Real, advirtió que la dependencia exclusiva de respuestas instantáneas generadas por inteligencia artificial arriesga la pérdida de capacidades fundamentales del pensamiento humano. "Una dependencia únicamente de respuestas instantáneas arriesga perder los hábitos de cuestionamiento y evaluación que sustentan el conocimiento, la experiencia y la innovación", dijo Rodgers según la BBC.

Las declaraciones de Rodgers se producen en el contexto de una transformación del Observatorio Real mediante un proyecto llamado First Light, que busca interpretar la pasión de los astrónomos de los últimos 350 años a través de la ciencia, según explicó el director a la BBC.

Rodgers argumentó que los descubrimientos históricos del observatorio no habrían sido posibles sin la innovación tecnológica, pero tampoco sin el proceso humano de formular preguntas y buscar respuestas por cuenta propia, encontrando información o resultados inesperados que los sistemas de inteligencia artificial podrían no transmitir.

Según el director, los primeros astrónomos "construyeron una enorme cantidad de datos sobre los cielos que posteriormente serían utilizados para cosas en las que nunca habían pensado", dijo a la BBC. Su trabajo implicaba hacer cosas innecesarias "que una máquina no haría", añadió.

"Los seres humanos lo hicieron, y terminó siendo un enorme recurso que pudo ser utilizado 150 años después de que lo escribieron para ayudar a verificar ideas que la gente tenía sobre qué más impactaba la navegación en la Tierra", explicó Rodgers.

El director también señaló diferencias con herramientas anteriores como Wikipedia, donde "si estabas interesado en algo podías quizás volver a una fuente fundamental y verificarla... y ver si encontrabas algo que fuera confiable", según dijo a la BBC. Con las respuestas rápidas de inteligencia artificial, tal información puede omitirse, lo que significa que "te estás distanciando cada vez más de información relacionable o verificable", agregó.

La doctora Anuschka Schmitt, profesora asistente de sistemas de información en la London School of Economics, contextualizó la advertencia señalando que "las consecuencias dañinas y no intencionadas de la tecnología, incluida la dependencia excesiva, no son nada nuevo", según declaró a la BBC.

Sin embargo, Schmitt indicó que los sistemas conversacionales de inteligencia artificial capaces de realizar múltiples tareas de manera similar a los humanos han "reducido dramáticamente la barrera para que los humanos renuncien al esfuerzo cognitivo y al compromiso en el trabajo, el aprendizaje y el ocio", dijo a la BBC.

La académica añadió que con estudios sobre la llamada "externalización cognitiva" revelando "cómo las competencias, la memoria y el aprendizaje se ven rápidamente pero negativamente impactados por el uso de la inteligencia artificial contemporánea", era importante considerar cuándo y dónde utilizarla.

A pesar de las advertencias, la inteligencia artificial también ha contribuido a avances científicos significativos. En 2024, el científico informático Sir Demis Hassabis compartió el Premio Nobel de Química por su trabajo "revolucionario" sobre proteínas, los componentes básicos de la vida, según reportó la BBC.

Hassabis, director ejecutivo de DeepMind, la compañía de inteligencia artificial de Google, utilizó esta tecnología para predecir las estructuras de casi todas las proteínas conocidas y creó una herramienta llamada AlphaFold2.

Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn y capitalista de riesgo, describió la inteligencia artificial como una "transformación" de la "excelencia cognitiva", citando como ejemplo básico su uso para cuestionar ideas: "'¿Qué tiene de malo mi idea?' Una de las cosas básicas para usar la IA es 'Pienso X, ¿estás en contra?'", según la BBC.

Académicos y estudiantes también han compartido experiencias sobre los beneficios de investigación, incluyendo el uso de la tecnología para desafiar ideas o trabajar soluciones de manera colaborativa. Un profesor de la Oxford Brookes University dijo a la BBC en junio pasado que "cuando se usan de manera responsable, las herramientas de IA permiten a los estudiantes dirigir su atención a las partes más importantes del aprendizaje y mejorar su autodesarrollo".

No obstante, el mismo académico añadió que simplemente "externalizar su pensamiento" a la tecnología destacaría sus límites.

Los productos de inteligencia artificial generativa que pueden responder a indicaciones cada vez más complejas con texto, imágenes, video o audio continúan desarrollándose a ritmo acelerado. Los chatbots han evolucionado de simples asistentes a compañeros conversacionales, los generadores de imágenes se han vuelto peligrosamente buenos creando contenido fotorrealista, y se dice que nuevos modelos avanzados están descubriendo errores de software de hace décadas, según la BBC.

Tales avances, elogiados y examinados en igual medida, todavía van acompañados de advertencias a los usuarios sobre las limitaciones de la tecnología y los peligros de depender de ella.

Las herramientas de inteligencia artificial generativa que presentan información que los usuarios no tienen que buscar por sí mismos están en aumento. AI Overviews ahora han reemplazado fragmentos o listas de enlaces en la parte superior de los resultados de búsqueda de Google, con experimentos similares apareciendo en plataformas sociales como TikTok y X, según reportó la BBC.

La advertencia del Observatorio Real de Greenwich subraya la tensión entre aprovechar los beneficios de la inteligencia artificial para la investigación y el aprendizaje, y mantener las capacidades cognitivas humanas fundamentales que han impulsado el descubrimiento científico durante siglos. La institución, con su rica historia de contribuciones a la astronomía desde su fundación hace más de tres siglos, representa una voz de autoridad en el debate sobre cómo la tecnología transforma no solo lo que sabemos, sino cómo llegamos a saberlo.

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El Observatorio Real de Greenwich, una de las instituciones científicas más antiguas del Reino Unido, alertó que el uso de herramientas de inteligencia artificial que proporcionan respuestas instantáneas podría disminuir la inteligencia humana al eliminar los hábitos de cuestionamiento y evaluación crítica que sustentan el conocimiento y la innovación.

18 may 2026
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Paddy Rodgers, director del grupo Royal Museums Greenwich que supervisa el Observatorio Real, advirtió que la dependencia exclusiva de respuestas instantáneas generadas por inteligencia artificial arriesga la pérdida de capacidades fundamentales del pensamiento humano. "Una dependencia únicamente de respuestas instantáneas arriesga perder los hábitos de cuestionamiento y evaluación que sustentan el conocimiento, la experiencia y la innovación", dijo Rodgers según la BBC.

Las declaraciones de Rodgers se producen en el contexto de una transformación del Observatorio Real mediante un proyecto llamado First Light, que busca interpretar la pasión de los astrónomos de los últimos 350 años a través de la ciencia, según explicó el director a la BBC.

Rodgers argumentó que los descubrimientos históricos del observatorio no habrían sido posibles sin la innovación tecnológica, pero tampoco sin el proceso humano de formular preguntas y buscar respuestas por cuenta propia, encontrando información o resultados inesperados que los sistemas de inteligencia artificial podrían no transmitir.

Según el director, los primeros astrónomos "construyeron una enorme cantidad de datos sobre los cielos que posteriormente serían utilizados para cosas en las que nunca habían pensado", dijo a la BBC. Su trabajo implicaba hacer cosas innecesarias "que una máquina no haría", añadió.

"Los seres humanos lo hicieron, y terminó siendo un enorme recurso que pudo ser utilizado 150 años después de que lo escribieron para ayudar a verificar ideas que la gente tenía sobre qué más impactaba la navegación en la Tierra", explicó Rodgers.

El director también señaló diferencias con herramientas anteriores como Wikipedia, donde "si estabas interesado en algo podías quizás volver a una fuente fundamental y verificarla... y ver si encontrabas algo que fuera confiable", según dijo a la BBC. Con las respuestas rápidas de inteligencia artificial, tal información puede omitirse, lo que significa que "te estás distanciando cada vez más de información relacionable o verificable", agregó.

La doctora Anuschka Schmitt, profesora asistente de sistemas de información en la London School of Economics, contextualizó la advertencia señalando que "las consecuencias dañinas y no intencionadas de la tecnología, incluida la dependencia excesiva, no son nada nuevo", según declaró a la BBC.

Sin embargo, Schmitt indicó que los sistemas conversacionales de inteligencia artificial capaces de realizar múltiples tareas de manera similar a los humanos han "reducido dramáticamente la barrera para que los humanos renuncien al esfuerzo cognitivo y al compromiso en el trabajo, el aprendizaje y el ocio", dijo a la BBC.

La académica añadió que con estudios sobre la llamada "externalización cognitiva" revelando "cómo las competencias, la memoria y el aprendizaje se ven rápidamente pero negativamente impactados por el uso de la inteligencia artificial contemporánea", era importante considerar cuándo y dónde utilizarla.

A pesar de las advertencias, la inteligencia artificial también ha contribuido a avances científicos significativos. En 2024, el científico informático Sir Demis Hassabis compartió el Premio Nobel de Química por su trabajo "revolucionario" sobre proteínas, los componentes básicos de la vida, según reportó la BBC.

Hassabis, director ejecutivo de DeepMind, la compañía de inteligencia artificial de Google, utilizó esta tecnología para predecir las estructuras de casi todas las proteínas conocidas y creó una herramienta llamada AlphaFold2.

Reid Hoffman, cofundador de LinkedIn y capitalista de riesgo, describió la inteligencia artificial como una "transformación" de la "excelencia cognitiva", citando como ejemplo básico su uso para cuestionar ideas: "'¿Qué tiene de malo mi idea?' Una de las cosas básicas para usar la IA es 'Pienso X, ¿estás en contra?'", según la BBC.

Académicos y estudiantes también han compartido experiencias sobre los beneficios de investigación, incluyendo el uso de la tecnología para desafiar ideas o trabajar soluciones de manera colaborativa. Un profesor de la Oxford Brookes University dijo a la BBC en junio pasado que "cuando se usan de manera responsable, las herramientas de IA permiten a los estudiantes dirigir su atención a las partes más importantes del aprendizaje y mejorar su autodesarrollo".

No obstante, el mismo académico añadió que simplemente "externalizar su pensamiento" a la tecnología destacaría sus límites.

Los productos de inteligencia artificial generativa que pueden responder a indicaciones cada vez más complejas con texto, imágenes, video o audio continúan desarrollándose a ritmo acelerado. Los chatbots han evolucionado de simples asistentes a compañeros conversacionales, los generadores de imágenes se han vuelto peligrosamente buenos creando contenido fotorrealista, y se dice que nuevos modelos avanzados están descubriendo errores de software de hace décadas, según la BBC.

Tales avances, elogiados y examinados en igual medida, todavía van acompañados de advertencias a los usuarios sobre las limitaciones de la tecnología y los peligros de depender de ella.

Las herramientas de inteligencia artificial generativa que presentan información que los usuarios no tienen que buscar por sí mismos están en aumento. AI Overviews ahora han reemplazado fragmentos o listas de enlaces en la parte superior de los resultados de búsqueda de Google, con experimentos similares apareciendo en plataformas sociales como TikTok y X, según reportó la BBC.

La advertencia del Observatorio Real de Greenwich subraya la tensión entre aprovechar los beneficios de la inteligencia artificial para la investigación y el aprendizaje, y mantener las capacidades cognitivas humanas fundamentales que han impulsado el descubrimiento científico durante siglos. La institución, con su rica historia de contribuciones a la astronomía desde su fundación hace más de tres siglos, representa una voz de autoridad en el debate sobre cómo la tecnología transforma no solo lo que sabemos, sino cómo llegamos a saberlo.

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