Una serie de ataques coordinados perpetrados por el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) y el Frente de Liberación de Azawad (FLA) comenzó el 25 de abril de 2026 en Malí, resultando en la muerte del ministro de Defensa Sadio Camara, la pérdida de control gubernamental sobre ciudades clave del norte como Kidal, y la retirada de tropas malienses y del Cuerpo Africano ruso de múltiples posiciones estratégicas. Los ataques, que constituyen la mayor ofensiva desde la toma del norte del país en 2012, han dejado al gobierno del líder militar Assimi Goïta enfrentando un cerco yihadista sobre la capital Bamako y una crisis de seguridad sin precedentes.