La presencia de estos jugadores en el torneo más importante del fútbol mundial refleja un patrón sistemático de impunidad. Mientras millones de aficionados los ovacionaban en las canchas, sus casos permanecían en distintos estados de procesamiento legal en diferentes jurisdicciones, sin que la FIFA implementara medidas disciplinarias o preventivas.
NEYMAR Y LAS ACUSACIONES EN BRASIL Y FRANCIA
Neymar, de 34 años, disputó su cuarta y última Copa del Mundo, aunque abandonó el torneo en octavos de final tras la derrota 2-1 de Brasil frente a Noruega. El delantero fue denunciado en 2018 por una empleada de Nike, empresa que lo patrocinaba desde hacía 15 años, por obligarla a practicarle sexo oral dos años antes, según reportes de EL PAÍS. Nike confirmó en 2021 que cancelaba su contrato con el futbolista tras su negativa a someterse a una investigación interna "de buena fe" sobre la acusación.
Además, en 2019 una modelo brasileña lo denunció por presuntamente haberla violado en un hotel de París en 2018. El caso fue certificado médicamente, pero posteriormente las autoridades brasileñas lo cerraron sin procesar al jugador.
THOMAS PARTEY: SIETE CARGOS POR VIOLACIÓN
Thomas Partey, centrocampista de 33 años del Villarreal español, llegó al Mundial bajo libertad bajo fianza. Canadá le negó la entrada al país para el primer partido de Ghana ante Panamá en Toronto debido a que enfrenta cargos vigentes por siete delitos de violación y uno de agresión sexual interpuestos por cuatro mujeres en Reino Unido, en agresiones que tuvieron lugar entre 2022 y 2025, según EL PAÍS. Su juicio está programado para celebrarse en Londres en 2027.
KAISHU SANO: DETENCIÓN Y CIERRE RÁPIDO
Kaishu Sano, centrocampista japonés de 25 años que milita en el Mainz 05 alemán, fue denunciado en 2024 por una mujer que lo acusó a él y a otros dos hombres de agresión sexual en un hotel de Tokio. La policía lo detuvo tras recibir la llamada de auxilio de la víctima y lo mantuvo en custodia durante más de diez días, justo antes de su fichaje en Alemania. Días después, la fiscalía cerró el caso, presuntamente después de que la defensa del jugador pactara un acuerdo extrajudicial con la víctima, según reportes de EL PAÍS.
RYAN MENDES: INVESTIGACIÓN EN NUEVA ZELANDA
Ryan Mendes, capitán de la selección de Cabo Verde de 36 años, es investigado por la policía de Nueva Zelanda desde marzo, cuando una mujer brasileña que trabajaba como intérprete para el equipo lo denunció por agresión física y sexual. La defensa de la mujer presentó videos, fotografías y pruebas médicas que sustentan el ataque en su habitación, donde presuntamente el futbolista la golpeó, estranguló y violó. A pesar de la investigación abierta, Mendes jugó todos los encuentros de su selección en el torneo luciendo el brazalete de capitán.
ACHRAF HAKIMI: JUICIO PENDIENTE EN FRANCIA
Achraf Hakimi, defensa del París Saint-Germain de 27 años, fue denunciado por violación en febrero de 2023 por una joven que se encontró con él en su casa en las afueras de París tras mantener conversaciones en redes sociales. Según su testimonio, el futbolista la besó en los labios pese a su rechazo, le levantó la ropa y la agredió sexualmente a pesar de su resistencia. Será juzgado próximamente en un tribunal penal en Francia, según EL PAÍS.
GONZALO MONTIEL: VIOLACIÓN GRUPAL DENUNCIADA
Gonzalo Montiel, lateral derecho de 29 años del River Plate argentino, fue denunciado en 2024 por presunta violación grupal. Una mujer, presuntamente su expareja, lo acusó de "abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas" junto a dos hombres más en la madrugada del 31 de diciembre de 2019 al 1 de enero de 2020 en su casa a las afueras de Buenos Aires, durante una fiesta por su cumpleaños número 23. Según el relato de la víctima, fue drogada y despertó varias horas después sin recordar nada y con hematomas y heridas en el cuerpo.
LUCAS HERNÁNDEZ: REINCIDENTE EN VIOLENCIA MACHISTA
Lucas Hernández, defensa de 30 años del París Saint-Germain, fue ordenado a ingresar en prisión en 2021 por un juzgado de Madrid por ser reincidente en delitos de violencia machista. En 2017 había sido detenido por golpear a su novia en su casa en Madrid, y posteriormente fue arrestado por quebrantar una orden de alejamiento, obteniendo una condena por delitos de maltrato en el ámbito familiar. Hace solo unos meses, en enero, fue denunciado por trata de personas junto a su pareja, según reportes de EL PAÍS.
CRISTIANO RONALDO: ACUERDO CONFIDENCIAL Y DEMANDA RETIRADA
Cristiano Ronaldo, delantero de 41 años originario de Madeira que actualmente milita en el Al-Nassr de la Liga Profesional Saudí, fue acusado por Kathryn Mayorga de abuso sexual en su habitación de hotel de Las Vegas el 13 de junio de 2009. Según documentos legales a los que accedió TMZ, el futbolista pagó 375.000 dólares a la mujer como parte de un acuerdo de confidencialidad firmado en 2010, en el que también reiteraba que no era una admisión de culpa. Mayorga decidió hablar en 2018 y presentar una demanda contra Ronaldo, pero la retiró en mayo de 2019. En julio de ese año, la Fiscalía de distrito del Condado de Clark, que depende de Las Vegas, se negó a procesar al futbolista por falta de pruebas.
JUNYA ITO: DESESTIMACIÓN Y CONTRADEMANDA
Junya Ito, delantero japonés de 25 años del Genk de Bélgica, fue acusado en 2024 por dos mujeres de presunta agresión sexual mientras estaban bajo los efectos del alcohol en un hotel de Osaka tras un partido en 2023. Abandonó la concentración de Japón en la Copa Asiática en Qatar y su caso fue investigado por la policía de Osaka. Las autoridades japonesas desestimaron las acusaciones por falta de pruebas, decisión que el abogado de las mujeres calificó de "sumamente injusto". Ito negó las acusaciones y demandó a sus acusadores por 1,3 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios. El magistrado también desestimó los cargos contra las denunciantes.
FACUNDO MEDINA: CASO ARCHIVADO POR FALTA DE PRUEBAS
Facundo Medina, defensor de 27 años del Olympique de Marsella, fue arrestado e investigado en Francia en diciembre de 2021 por una denuncia de violencia de género interpuesta por su expareja tras un incidente durante la madrugada de Navidad. La denuncia fue realizada por presunta agresión física y "violencia voluntaria y premeditada" en su domicilio en Arras, cuando jugaba para el Racing Club de Lens. Medina fue puesto bajo custodia policial, reconoció parcialmente los hechos y quedó en libertad posteriormente, sujeto a un proceso judicial abreviado en Francia. El caso fue archivado definitivamente en septiembre de 2022 por la Fiscalía de Arras debido a la falta de pruebas suficientes.
THIAGO ALMADA: CAMPEÓN MUNDIAL CON CAUSA ABIERTA
Thiago Almada, mediocampista de 25 años que ahora defiende la camiseta del Atlético de Madrid, y su compañero Miguel Brizuela fueron imputados en 2020 por abuso sexual agravado con acceso carnal y abuso grupal tras una fiesta clandestina cuando ambos eran jugadores de Vélez Sarfield en Argentina. Según la denuncia, la joven se encontraba en estado de semiinconsciencia al momento de los hechos. La causa también involucró a Juan José Delbene Acuña, exentrenador de inferiores de ese club, posteriormente condenado a cinco años de prisión.
Mientras la causa seguía abierta, Almada desarrolló su carrera sin impedimentos en Estados Unidos, Brasil y Europa. Fue convocado a la selección argentina y se consagró campeón del mundo en Qatar 2022. La defensora de la denunciante se refirió a la desigualdad del caso: "Mientras uno de los acusados está preso desde hace más de un año y medio, otro está jugando un Mundial". En el torneo que acaba de terminar, Almada disputó un total de 243 minutos con la Albiceleste.
LA IMPUNIDAD COMO PATRÓN SISTEMÁTICO
Lo que une a estos once casos es la impunidad. Algunos fueron cerrados sin procesar, otros permanecen abiertos en espera de juicio, y algunos resultaron en acuerdos extrajudiciales. Sin embargo, ninguno de estos futbolistas enfrentó sanciones de la FIFA que les impidiera participar en el torneo más importante del mundo.
La riqueza y el poder económico de estos jugadores —propietarios de mansiones, colecciones de relojes de lujo, automóviles, jets privados y acceso a espacios exclusivos— les ha permitido mantener una imagen pública prácticamente intacta. Millones de aficionados los ovacionaban en las canchas, mientras que las federaciones nacionales y la FIFA miraban hacia otro lado cuando se cuestionaba su presencia en el escenario deportivo más seguido del mundo.
TRUMP Y LA CEREMONIA DE CLAUSURA
La final del torneo, ganada por España frente a Argentina el 19 de julio en Nueva Jersey, fue presidida por Donald Trump, quien también enfrenta múltiples acusaciones de presunta agresión sexual y acoso sexual. Durante la ceremonia de entrega del trofeo, Trump se rehusó a abandonar la tarima a pesar de los intentos incómodos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que se alejara por protocolo.
El protocolo oficial de la FIFA establece que la entrega del trofeo principal la realiza el presidente de esa organización junto al jefe de Estado del país anfitrión. Sin embargo, a lo largo de la historia de la competición, solo dos mandatarios han entregado el trofeo en la cancha: el dictador argentino Jorge Rafael Videla durante el Mundial de 1978, y ahora Trump.
Infantino, a pesar de todos los episodios del presidente estadounidense durante el Mundial, le agradeció públicamente por su ayuda para convertir la Copa Mundial de 2026 en "el mayor acontecimiento humano, social y cultural que la humanidad haya presenciado", según reportes de EL PAÍS.
IMPLICACIONES Y CONTEXTO
La participación de estos once jugadores sin sanciones de la FIFA plantea interrogantes fundamentales sobre los estándares de conducta que la organización aplica a sus figuras más prominentes. Mientras que otros deportistas han sido suspendidos o expulsados por infracciones disciplinarias menores, estos futbolistas continuaron compitiendo a pesar de enfrentar acusaciones de delitos graves.
La brecha entre la justicia ordinaria y la justicia deportiva es evidente. Algunos casos permanecen abiertos en tribunales nacionales, otros fueron cerrados por falta de pruebas o mediante acuerdos extrajudiciales, pero en ningún caso la FIFA implementó medidas preventivas o disciplinarias que reflejaran la gravedad de las acusaciones.
El patrón de impunidad sugiere que la FIFA prioriza la continuidad del espectáculo deportivo y la participación de sus mayores figuras sobre la implementación de estándares consistentes de conducta. La presencia de estos jugadores en el torneo, recibidos con ovaciones de aficiones que desconocían o ignoraban sus acusaciones, evidencia cómo el poder económico y la fama pueden funcionar como escudos contra las consecuencias que enfrentaría cualquier otra persona en circunstancias similares.




